La madrugada de este viernes, el fenómeno atmosférico conocido como Humberto se fortaleció y alcanzó la categoría de huracán en aguas abiertas del Atlántico, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos. Por el momento, este huracán no representa peligro para las costas, aunque se prevé un aumento significativo de su intensidad durante el fin de semana, lo que podría convertirlo en un huracán mayor.
Según el NHC, Humberto se localizaba a aproximadamente 750 kilómetros al noreste de las islas de Sotavento del Norte, con vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora y un lento desplazamiento hacia el noroeste a 6 kilómetros por hora. Los vientos de intensidad huracanada se extienden hasta 20 kilómetros desde su centro, mientras que los de tormenta tropical abarcan un radio de hasta 165 kilómetros. Por esta razón, no se han emitido alertas ni avisos para zonas costeras.
En paralelo, la tormenta postropical Gabrielle avanza hacia Portugal. Actualmente se encuentra al norte del archipiélago de las Azores y se espera que comience a afectar el territorio continental portugués a partir del sábado. No obstante, su trayectoria exacta aún es incierta, y podría incluso desviarse hacia el mar, evitando entrar en Portugal y desplazándose hacia Marruecos.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) señaló que, de seguir el camino más probable, Gabrielle llegaría al suroeste del país ibérico el domingo, ingresando con vientos más intensos y perdiendo fuerza conforme avance hacia el sur. La tormenta podría pasar cerca de España, pero sin afectar de manera directa su territorio, entrando únicamente en la región del Algarve antes de continuar hacia Marruecos. La trayectoria de Gabrielle aún podría variar hacia el norte o sur, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia.
Con ambos fenómenos desarrollándose en el Atlántico, los expertos subrayan la importancia de monitorear su evolución, aunque por ahora Humberto y Gabrielle no representan amenaza inmediata para las poblaciones costeras.