Conecta con nosotros

Dinero

Identifique cuándo un crédito podría ser falso

Published

on

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advirtió de la existencia de defraudadores que suplantan la identidad de instituciones financieras (tanto ficticias como ya existentes) con la finalidad de ofrecer créditos falsos y obtener un beneficio económico.

En un comunicado, la comisión refiere que ocho entidades han informado recientemente que su nombre se ha utilizado para cometer fraudes.

Cabe señalar que también hay personas que se ostentan como personal de entidades que ni siquiera existen.

“Se ha alertado en diversas ocasiones de la existencia de estos defraudadores, que se hacen pasar por ejecutivos de diversas instituciones y quienes, bajo el argumento del otorgamiento de créditos, piden dinero a la población por conceptos como gastos de administración, comisiones por apertura, pago de seguros, etcétera, para finalmente estafarla”, explica la Condusef.

¿Cómo operan?
El modus operandi de los estafadores tiende a variar, pero principalmente optan por utilizar información como razón social, dirección, teléfono e imagen corporativa (es decir, logotipos) de las entidades financieras para hacer mal uso de ella y hacerse pasar por empleados de éstas.

Dicha información es usada en páginas de Internet apócrifas, en propaganda falsa o en anuncios en periódicos, principalmente.

Otra manera de engaño se da cuando los defraudadores ofertan créditos para la adquisición de automóviles, un caso que asesores de agencias automotrices han denunciado, explica la Condusef. El gancho de estos engaños se da con créditos con descuento vía nómina, créditos personales y créditos exprés.

Para proceder a la estafa, estas personas tienden a solicitar depósitos de dinero en efectivo con la finalidad de supuestamente apartar el crédito, gestionarlo o pagar comisiones por apertura o como fianza en garantía. En la mayoría de las ocasiones se solicita un depósito de entre 10 y 15% del monto total del crédito.

Cabe señalar que los usuarios que han denunciado hechos fraudulentos, según la autoridad, han llamado a las entidades financieras ya que, supuestamente, quienes los buscan para ofertarles créditos argumentan pertenecer a las mismas; sin embargo, el contacto lo tienen con personas de las empresas falsas.

Para “formalizar” los supuestos créditos, algunas personas emiten y utilizan documentos apócrifos que no pertenecen a las entidades financieras, tales como contratos de adhesión.

Una vez que el usuario hace el depósito bancario para “apartar” u obtener un crédito y quieren ponerse en contacto con la entidad que se los ofreció, no lo logran y es ahí cuando contactan a la entidad financiera suplantada o a la Condusef.

“Cuando el usuario quiere hacer contacto con la entidad, se da cuenta de que utilizaron números telefónicos que ya no dan línea o no existen, o también domicilios falsos o inexistentes”, explica la comisión.

Algunos defraudadores solicitan a los usuarios enviar previamente su información personal confidencial vía WhatsApp o por mensajes de Facebook. También puede darse el caso de que obtengan esta información por ser filiales de las entidades financieras suplantadas.

Manténgase alerta
Para evitar ser sorprendido por este tipo de prácticas fraudulentas, la autoridad recomienda que antes de solicitar algún tipo de crédito, se asegure de que la institución o entidad financiera esté registrada ante la Condusef, a la que puede contactar en su teléfono 01 800 999 80 80 o bien, en su página de Internet www.gob.mx/condusef.

De manera similar, es importante que no proporcione ninguna cantidad de dinero antes del otorgamiento de un crédito, ni por comisiones de gestión, seguros o cualquier otro gasto que se pretenda cobrar.

Además, se sugiere que no entregue documentos personales o datos de tarjetas de crédito o débito si no está seguro de que sea una empresa seria. Tampoco es recomendable proporcionar información ni realizar operaciones a través de Facebook, WhatsApp o cualquier otra red social, ya que lo mejor es acudir personalmente a la entidad financiera correspondiente.

Para evitar engaños, asegúrese de que las personas con quienes mantiene contacto sean realmente empleados de la entidad financiera, y no firme ningún documento antes de leerlo completa y detalladamente.

“En caso de que la razón social de la entidad contenga las palabras SA de CV, compruebe que esa empresa realmente exista consultando esta información ante la Procuraduría Federal del Consumidor”, exhorta la comisión.

Por último, si utiliza Internet como medio de contacto, asegúrese de verificar la información.

Fuente: El Financiero

Dinero

Usar meses sin intereses para gastos cotidianos puede ser señal de sobreendeudamiento

Published

on

Recurrir a los meses sin intereses para cubrir compras habituales como el supermercado, gasolina o artículos de uso diario puede ser un indicio de sobreendeudamiento cuando el crédito deja de ser una herramienta y se convierte en la única forma de llegar al siguiente periodo de pago.

El sobreendeudamiento ocurre cuando las obligaciones financieras superan la capacidad real de pago. En muchos casos no se manifiesta con atrasos o llamadas de cobranza, sino con un presupuesto que queda comprometido apenas llega la quincena y obliga a seguir utilizando tarjetas o préstamos para cubrir los gastos cotidianos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023, el 36.2% de la población adulta en México tenía algún tipo de deuda y el 48.4% expresó mucha preocupación por la posibilidad de que estas se acumularan. Tener un crédito no implica necesariamente un problema financiero, pero la presión para cumplir con los pagos forma parte de la realidad de muchas personas.

Entre las principales señales de sobreendeudamiento se encuentran recibir el ingreso con pagos ya comprometidos, depender del pago mínimo de la tarjeta de crédito de manera constante, financiar gastos básicos con crédito y acumular numerosas mensualidades de montos pequeños que, en conjunto, representan una carga importante para el presupuesto. También es una alerta utilizar un préstamo para liquidar otro, generando un ciclo continuo de endeudamiento.

No existe una cantidad fija que determine cuándo una persona está sobreendeudada, ya que depende de sus ingresos, gastos esenciales y capacidad de pago. Una forma de evaluar la situación es preguntarse si, después de cubrir las deudas, todavía es posible pagar vivienda, alimentación, transporte y servicios sin recurrir nuevamente al crédito.

Para recuperar el control de las finanzas se recomienda elaborar un registro con el monto de cada deuda, el pago mensual, la fecha de vencimiento y el costo que representa mantenerla. También es conveniente evitar nuevas mensualidades mientras se ordenan los compromisos existentes y definir una estrategia para liquidar las deudas, ya sea priorizando las que generan más intereses o las de menor monto.

Si ya no es posible cubrir algún pago, lo recomendable es contactar a la institución financiera antes de caer en incumplimiento para conocer las alternativas disponibles y revisar con atención el plazo, la tasa de interés, las comisiones y el costo total de cualquier reestructura. El objetivo es recuperar margen en el presupuesto para cubrir los gastos básicos sin depender constantemente de nuevos créditos.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool

 

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto