El programa “Jimmy Kimmel Live!” volverá a transmitirse este martes por la cadena ABC, luego de que la producción fuera suspendida de manera abrupta la semana pasada en medio de una fuerte controversia política.
La decisión inicial de detener el show respondió a la presión de grupos políticos y a las críticas por los comentarios que Kimmel hizo en un monólogo sobre la reacción del movimiento MAGA al asesinato de Charlie Kirk. La suspensión, impulsada por advertencias del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, y por cadenas afiliadas como Sinclair y Nexstar, desató un debate nacional sobre la libertad de expresión y la interferencia gubernamental en los medios.
En un comunicado, Disney —propietaria de ABC— explicó que pausó temporalmente el programa para no “inflamar un momento emocional para el país”. La empresa sostuvo que, tras mantener conversaciones con Kimmel, acordó su regreso a la pantalla.
El tema generó protestas frente a las oficinas de Disney en Nueva York y California, así como en el teatro de Hollywood donde se graba el programa. Al mismo tiempo, más de 400 figuras del espectáculo, entre ellas Tom Hanks, Meryl Streep y Jennifer Aniston, firmaron una carta de apoyo organizada por la ACLU.
El caso ha sido seguido de cerca por analistas, ya que Disney enfrenta negociaciones delicadas, como acuerdos con la NFL a través de ESPN, mientras la audiencia de los programas nocturnos sigue en declive. Además, el contrato de Kimmel vence en mayo, lo que añade presión a la cadena.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión, como PEN America, calificaron el regreso de Kimmel como “una reivindicación para la libertad de expresión” y una corrección a una suspensión que consideraron injustificada. Funcionarios como Anna M. Gomez, comisionada demócrata de la FCC, celebraron la decisión y advirtieron sobre lo que describen como una creciente campaña de censura desde el gobierno de Donald Trump.
Hasta ahora, Kimmel no ha emitido comentarios públicos, pero se espera que aborde la polémica directamente en el episodio de este martes.
El presidente Donald Trump, informó en horas de la noche de este martes que el régimen chavista acordó entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
El anuncio, realizado a través de la red social Truth Social, implica que el crudo será vendido a precio de mercado y que los fondos obtenidos estarán bajo control de su administración, con el compromiso de destinarlos a iniciativas que beneficien tanto a la población venezolana como a los intereses de Washington.
“Ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para asegurar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”, afirmó Trump en su declaración.
El mandatario también comunicó que dio la orden al secretario de Energía, Chris Wright, para poner en marcha el plan de inmediato.
Según el mensaje difundido, el petróleo será transportado por buques de almacenamiento y descargado directamente en puertos estadounidenses.
El anuncio de Donald Trump en su red Truth Social sobre el petróleo venezolano
De acuerdo con un reporte de Reuters, representantes de Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses, lo que podría redirigir cargamentos originalmente destinados a Chinay evitar recortes adicionales en la producción de la petrolera estatal PDVSA.
Estas gestiones surgieron como respuesta a la exigencia de Trump de que el régimen venezolano abra el sector petrolero a empresas estadounidenses y privadas, bajo la advertencia de que un rechazo podría implicar una escalada militar.
Venezuela acumula millones de barriles de crudo en tanqueros y depósitos, sin posibilidad de exportarlos debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre, en el marco de una presión internacional que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Según fuentes citadas por Reuters, el acuerdo en discusión podría requerir la reasignación de embarques originalmente previstos para el mercado asiático, especialmente China, que ha sido el mayor comprador de petróleo venezolano en la última década.
Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria/Foto de archivo)
“Trump quiere que esto ocurra pronto para poder presentarlo como un logro importante”, señaló una fuente del sector energético consultada por la agencia.
En la actualidad, el flujo de crudo venezolano hacia Estados Unidos está controlado únicamente por la compañía Chevron, principal socio de PDVSA, bajo licencia especial del gobierno estadounidense.
Chevron ha mantenido exportaciones regulares de entre 100.000 y 150.000 barriles diarios a Estados Unidos durante el bloqueo, mientras otras compañías internacionales permanecen restringidas.
El plan anunciado por Trump prevé que los ingresos de la venta de crudo sean gestionados directamente desde la presidencia estadounidense. Paralelamente, Washington y Caracas han discutido la posibilidad de realizar subastas para que compradores estadounidenses adquieran cargamentos venezolanos y de otorgar licencias especiales a socios de PDVSA, según confirmó Reuters.
Estas licencias han permitido en el pasado que empresas como Chevron, Reliance, CNPC, Eniy Repsol accedan a petróleo venezolano para refinarlo o comercializarlo en terceros mercados.