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Kilo de tortilla sube a 25 pesos y sigue a la alza

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Tortillerías venden hasta 25 pesos el kilogramo de tortilla, que desde el pasado 14 de marzo subió paulatinamente el costo, derivado del aumento del gas, gasolina e insumos, dijeron encargados de establecimientos.

“Empezando el año le subieron como tres pesos, ahora desde hace dos semanas le subieron a 24 pesos”, dijo Virginia al salir de la Tortillería Juárez de la calle Quinta, en la Zona Centro.

Añadió que la tortilla es un alimento en la mesa de su hogar, por lo que debe comprarlo para su familia aunque aumente su costo.

“Se que no es mucho, pero de peso en peso se va haciendo más grande”, recalcó.

La encargada de atender en la Tortillería Juárez, comentó que hace dos semanas aumentó de 22 a 24 pesos.

“Si no le subimos el precio no vamos a poder hacer tortillas, sabemos que es un alimento básico, pero todo ha subido, el gas, los insumos”, detalló la empleada.

En la Tortillería La Casa del Maíz, ubicada en la colonia 20 de Noviembre, el costo es de 25 pesos y medio kilo a 13, que también distribuye a tiendas de abarrotes de los alrededores.

En la tienda de abarrotes “El amigo de todos”, de la misma colonia, el costo del kilo de tortillas es de 22 pesos.

La encargada de la tienda de abarrotes comentó que sus clientes les preguntan por qué subió el costo, qué si fue decisión de la tienda.

“Nosotros les explicamos que nuestro proveedor aumentó el precio, ponen caras de disgusto pero qué podemos hacer”.

Desde principio del presente año, la Cámara Nacional de la Industria de Producción de Masa y Tortilla (CNIPMT) había anunciado que el aumento de 24 podría ser posible derivado de la inflación de otros insumos.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda comprar las tortillas en los lugares con menos costo, un producto que no es regulado por el gobierno federal.

El costo promedio era de 19 pesos a finales del año pasado, hoy a 25 pesos, es decir cerca del 30% de aumento

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Tasas de interés: claves para entender créditos e inversiones

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Las tasas de interés son uno de los principales factores para determinar el costo de un crédito y el rendimiento de una inversión, aunque su funcionamiento continúa siendo desconocido para muchas personas.

De acuerdo con especialistas financieros, las tasas de interés representan el costo de usar dinero prestado o la recompensa por ahorrar e invertir recursos en lugar de gastarlos de inmediato. Su análisis permite identificar si un financiamiento resulta más caro o accesible y también calcular el rendimiento esperado de una inversión.

Entre los principales tipos de tasas de interés se encuentra la tasa fija, que permanece sin cambios durante toda la vigencia de un crédito o inversión. Por ejemplo, si una persona contrata un crédito hipotecario con una tasa fija anual de 12 por ciento, ese porcentaje no se modificará durante el plazo acordado.

También existe la tasa variable, cuyo comportamiento depende de factores externos, como los movimientos en las tasas de referencia del Banco de México. Este tipo de tasa puede aumentar o disminuir con el tiempo, lo que impacta directamente en el monto a pagar.

Otra clasificación corresponde a la tasa nominal, que es la que comúnmente aparece en anuncios financieros y no contempla el efecto de la inflación. En contraste, la tasa real refleja el rendimiento efectivo una vez descontada la inflación.

En el caso de los créditos con tasa fija, los pagos se mantienen estables, lo que brinda mayor certidumbre a quienes buscan evitar variaciones derivadas de la economía. Sin embargo, los especialistas recuerdan que además de la tasa deben considerarse otros costos como comisiones, plazos, amortizaciones y penalizaciones.

Por otro lado, las tasas variables implican un mayor nivel de riesgo, ya que pueden beneficiar o afectar al usuario dependiendo de las condiciones del mercado.

En materia de inversiones, los rendimientos pueden calcularse mediante interés simple o compuesto. El interés simple se genera únicamente sobre el monto inicial invertido, mientras que el compuesto considera tanto el capital original como los intereses acumulados.

Especialistas explican que el interés compuesto permite un crecimiento acelerado del dinero a largo plazo, especialmente cuando la capitalización ocurre de manera frecuente. Como ejemplo, una inversión de 100 pesos con rendimiento anual de seis por ciento durante 20 años alcanzaría 320 pesos con interés compuesto, mientras que con interés simple llegaría a 220 pesos.

Hasta el momento, especialistas recomiendan analizar el tipo de tasa y las condiciones financieras antes de contratar un crédito o realizar una inversión.

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