Conecta con nosotros

Opinión

Matar a un periodista. Por Caleb Ordoñez Talavera

El periodista Caleb Ordoñez asegura que México es un país donde ciertas profesiones sufren una amenaza persistente, por el simple hecho de hacer su trabajo; es el país más peligroso para uno de los oficios más apasionantes: el periodismo.

Caleb Ordóñez T.

Caleb Ordóñez Talavera

El ¨chato” no sabe exactamente lo que está sucediendo –es un perro que alguna vez fue rescatado- , solo espera pacientemente que la puerta de su hogar sea abierta de nuevo al llegar su dueña, algo que nunca sucederá.

Las patrullas y los servicios forenses acordonan la pequeña casa de la periodista Lourdes Maldonado, quien de acuerdo con los primeros informes, viajaba en su vehículo cuandofue objeto de un ataque armado y fue asesinada.

La espera del “chato” terminó siendo infinita; se le unieron un par de gatos que Lourdes también había adoptado. Unasniñas, vecinas de la periodista, llevaron comida a los animales y buscaron darles un poco de consuelo.

La asoladora imagen del fiel guardián de Maldonado esperando en la puerta de su hogar ha recorrido el mundo. Fue Yolanda Morales, amiga de Lourdes quien la subió a twitter y desde entonces ha logrado conmover a miles de personas; pero también hacer reflexionar sobre una desolada realidad que vivimos diariamente en nuestro país.

En este México ensangrentado, el duelo social es un constante padecimiento que ataca con sucesos violentos que nos suelen erizar la piel. La violencia con la que convivimos a diario nos puede llevar del temor, al enojo e incluso la búsqueda de venganza por nuestra propia mano.

México es un país donde ciertas profesiones sufren una amenaza persistente, por el simple hecho de hacer su trabajo. Es el país más peligroso para uno de los oficios más apasionantes: El periodismo. Y es que es enorme el grupo de personas que nos dedicamos a informar, quienes hemos sufrido la amenaza de muerte, alguna vez en nuestra vida.

LEER COMPLETO

Texto de Caleb Ordoñez

Opinión

Diálogos. Por Raúl Saucedo

El Eco de la Paz

En el crisol de la historia, las disputas bélicas han dejado cicatrices profundas en el tejido de
la humanidad. Sin embargo, en medio del estruendo de los cañones y las balas metrallas, ha
persistido un susurro: El Diálogo. A lo largo de los siglos, las mesas de negociación han
emergido como esperanza, ofreciendo una vía para la resolución de conflictos y el cese de
hostilidades entre grupos, ideas y naciones.
Desde la antigüedad, encontramos ejemplos donde el diálogo ha prevalecido sobre la espada.
Las guerras médicas entre griegos y persas culminaron en la Paz de Calias, un acuerdo
negociado que marcó el fin de décadas de conflicto. En la Edad Media, los tratados de paz
entre reinos enfrentados, como el Tratado de Verdún, establecieron las bases para una nueva
configuración política en Europa.
En tiempos más recientes, la Primera Guerra Mundial, un conflicto de proporciones
colosales, finalmente encontró su conclusión en el Tratado de Versalles. Aunque
controvertido, este acuerdo buscó sentar las bases para una paz duradera. La Segunda Guerra
Mundial, con su devastación sin precedentes en el mundo moderno, también llegó a su fin a
través de negociaciones y acuerdos entre las potencias.
La Guerra Fría, un enfrentamiento ideológico que amenazó con sumir al mundo en un
conflicto nuclear, también encontró su resolución a través del diálogo. Las cumbres entre los
líderes nucleares, los acuerdos de limitación de armas y los canales de comunicación abiertos
permitieron evitar una posible catástrofe global.
En conflictos más recientes, y su incipiente camino en las mesa de negociación ha sido un
instrumento crucial para lograr el cese de hostilidades de momento, esta semana se ha
caracterizado por aquellas realizadas en Arabia Saudita y París.
Estos ejemplos históricos subrayan la importancia del diálogo como herramienta para la
resolución de conflictos. Aunque las guerras pudieran parecer inevitables e interminables en
ocasiones, la historia nos muestra que siempre existe la posibilidad de encontrar una vía
pacífica. Las mesas de negociación ofrecen un espacio para que las partes en conflicto
puedan expresar sus preocupaciones, encontrar puntos en común y llegar a acuerdos que
permitan poner fin.
Sin embargo, el diálogo no es una tarea fácil. Requiere voluntad política, compromiso y la
disposición de todas las partes para ceder en ciertos puntos. También requiere la participación
de mediadores imparciales que puedan facilitar las conversaciones y ayudar a encontrar
soluciones mutuamente aceptables.
En un mundo cada vez más complejo e interconectado, el diálogo se vuelve aún más crucial.
Los conflictos actuales, ya sean guerras civiles, disputas territoriales o enfrentamientos
ideológicos, exigen un enfoque pacífico y negociado. La historia nos enseña que la guerra
deja cicatrices profundas y duraderas, mientras que el diálogo ofrece la posibilidad de
construir un futuro más pacífico y próspero para todos.
Los diálogos siempre serán una vía, aunque el diálogo más importante será con uno mismo
para tener la paz anhelada.
@RaulSaucedo
rsaucedo@uach.mx

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto