Conecta con nosotros

Dinero

México creció 2.6% en tercer trimestre; reporta INEGI

Published

on

El producto Interno Bruto (PIB) de México creció 2.6 por ciento, en su comparación anual, durante el tercer trimestre del año, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Dicha cifra es el mayor avance en el mismo periodo de un año desde 2012, impulsado por crecimiento de la actividad económica.

La tasa de crecimiento del PIB fue 0.3 puntos porcentuales mayor que la reportada en el tercer trimestre de 2014, cuando avanzó 2.3 por ciento anual, y superior en 0.2 puntos porcentuales en comparación con el indicador adelantado que dio a conocer el Inegi para el tercer trimestre de 2015.

Incluso, la tasa de crecimiento revisada y dada a conocer ayer sobre el periodo enero-septiembre de 2015 superó las expectativas de los analistas del sector privado, quienes pronosticaron que el PIB crecería 2.2 por ciento.

LA ECONOMÍA CRECIÓ 2.6% EN EL TERCER TRIMESTRE DEL AÑO
En el tercer trimestre de 2015, el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció 2.6 por ciento anual, lo que significó su mayor avance en el mismo periodo de un año desde 2012, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Dicha tasa de crecimiento fue 0.3 puntos porcentuales mayor que la observada en el tercer trimestre de 2014, cuando avanzó 2.3 por ciento anual; y superior en 0.2 puntos porcentuales, en comparación con el indicador adelantado que dio a conocer el Inegi para el tercer trimestre de 2015, que fue de 2.4 por ciento.

La tasa de crecimiento revisada y dada a conocer ayer para el periodo enero-septiembre de 2015, superó las expectativas de los analistas del sector privado, quienes, pronosticaron que el PIB crecería 2.2 por ciento en el tercer trimestre de este año.

El crecimiento del PIB en el lapso enero-septiembre de 2015 fue impulsado por los tres grandes grupos de la actividad económica, ya que según datos del Inegi, en el periodo de referencia el sector primario creció 3.8 por ciento; el secundario, 1.2 por ciento; y el terciario, 3.2 por ciento, a tasa anual.

Para Eduardo González, de Grupo Financiero Banamex, el ritmo de crecimiento de la economía mexicana durante los primeros nueve meses del año fue mayor que el esperado, “lo que se explica por el mejor desempeño de los sectores agropecuario y de servicios, principalmente”.

“Aunque este ritmo de avance del PIB es aún moderado, su aceleración ha sido un poco más rápida que la esperada, basada en un buen desempeño de los sectores primario y de servicios (este último apoyado en la recuperación del consumo privado), y que han compensado en parte la debilidad de la industria”, sostuvo.

La tasa de crecimiento revisada que dio a conocer el Inegi para el tercer trimestre de 2015 sorprendió de manera grata a algunas instituciones financieras y analistas del sector privado, quienes, con base en los datos oficiales, decidieron revisar a la alza sus estimaciones de crecimiento económico para 2015.

Banamex anunció que con base en las cifras recientes, ajustó su previsión del crecimiento del PIB a 2.5%.

Fuente Excelsior

Dinero

Tasas de interés: claves para entender créditos e inversiones

Published

on

Las tasas de interés son uno de los principales factores para determinar el costo de un crédito y el rendimiento de una inversión, aunque su funcionamiento continúa siendo desconocido para muchas personas.

De acuerdo con especialistas financieros, las tasas de interés representan el costo de usar dinero prestado o la recompensa por ahorrar e invertir recursos en lugar de gastarlos de inmediato. Su análisis permite identificar si un financiamiento resulta más caro o accesible y también calcular el rendimiento esperado de una inversión.

Entre los principales tipos de tasas de interés se encuentra la tasa fija, que permanece sin cambios durante toda la vigencia de un crédito o inversión. Por ejemplo, si una persona contrata un crédito hipotecario con una tasa fija anual de 12 por ciento, ese porcentaje no se modificará durante el plazo acordado.

También existe la tasa variable, cuyo comportamiento depende de factores externos, como los movimientos en las tasas de referencia del Banco de México. Este tipo de tasa puede aumentar o disminuir con el tiempo, lo que impacta directamente en el monto a pagar.

Otra clasificación corresponde a la tasa nominal, que es la que comúnmente aparece en anuncios financieros y no contempla el efecto de la inflación. En contraste, la tasa real refleja el rendimiento efectivo una vez descontada la inflación.

En el caso de los créditos con tasa fija, los pagos se mantienen estables, lo que brinda mayor certidumbre a quienes buscan evitar variaciones derivadas de la economía. Sin embargo, los especialistas recuerdan que además de la tasa deben considerarse otros costos como comisiones, plazos, amortizaciones y penalizaciones.

Por otro lado, las tasas variables implican un mayor nivel de riesgo, ya que pueden beneficiar o afectar al usuario dependiendo de las condiciones del mercado.

En materia de inversiones, los rendimientos pueden calcularse mediante interés simple o compuesto. El interés simple se genera únicamente sobre el monto inicial invertido, mientras que el compuesto considera tanto el capital original como los intereses acumulados.

Especialistas explican que el interés compuesto permite un crecimiento acelerado del dinero a largo plazo, especialmente cuando la capitalización ocurre de manera frecuente. Como ejemplo, una inversión de 100 pesos con rendimiento anual de seis por ciento durante 20 años alcanzaría 320 pesos con interés compuesto, mientras que con interés simple llegaría a 220 pesos.

Hasta el momento, especialistas recomiendan analizar el tipo de tasa y las condiciones financieras antes de contratar un crédito o realizar una inversión.

«Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool»

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto