Los estafadores suelen utilizar ingeniería social para robar datos y hacer extorsiones, pues son las propias víctimas quienes dan sus datos de manera inconsciente
Cuando alguien no podía completar los altos pagos comenzaban las extorsiones y amedrentamientos, no sólo a quien le dieron el dinero, sino a sus familiares y amigos, cuya información obtenían por medio de hackear celulares o ingeniería social. Luego de múltiples denuncias, las autoridades capitalinas actuaron y fueron detenidos y procesados.
Los montadeudas se extendían por varios estados y países
La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, explicó para El Heraldo Radio que las tareas de desarticulación se llevaron a cabo tras meses de investigación. Este delito en específico aumentó en el último año en México un 458%, según un recuento del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.
«Son seis call centers que se intervinieron y que tenían a más de mil personas trabajando ahí. Se aseguraron 15 mil chips y 40 computadoras», detalló Sheinbaum. Además, comentó esta organización se extendía hasta:
No son el único tipo de estafas que se realizan desde call centers
En abril de este 2022, la firma de ciberseguridad ASLO señaló que en México, 90% de las extorsiones denunciadas fueron realizadas vía telefónica, además que el fraude bancario y al consumidor poseen 97.9% y 96.7% de cifra negra, según recogió el Canal Once.
Al respecto, Antonio Fajer, presidente de Pentafon empresa especializada en centros de contacto multicanal seguros, aseguró en entrevista para El Heraldo Digital que “desafortunadamente la industria no está exenta de esta diversificación del crimen organizado, que encontró también en este rubro un negocio adicional”.
Expuso que las células criminales suelen infiltrar personas dentro de los call center o contact center que atiende a usuarios de bancos y aseguradoras, para obtener información y utilizarla en fraudes y extorsiones. Más tarde, te hacen creer que son instituciones reguladas para que tú mismo les des la información a través de una serie de ingeniera social, con eso comenten de manera inmediata cargos a la tarjeta y transferencias.
“Hay toda una industria muy grande y pagan mucho… Encontramos en una investigación una red que operaba por Whatsapp y les pagaban 600 pesos por cada set de datos de una persona con ciertas características…. La única manera para controlar esto es por tecnología en los centros” , Antonio Fajer, presidente de Pentafon.
Mencionó que lamentablemente no hay datos duros del problema, “porque muchas veces no se denuncia y la institución hace control de daños y así evitar perder clientes, la información no es confiable, pero el problema es muy grave”, destacó.
¿Qué hacer para evitar caer en los montadeudas?
Fajer puntualizó que pese a estas prácticas, hay cosas que el usuario puede hacer para evitar convertirse en una víctima:
“La regla básica es: no dar datos a nadie. No hay ninguna razón por la cual tu tengas que darles datos vía teléfono a nadie, incluso a tu propio banco o tienda departamental porque en teoría ellos los tienen, en caso extremo, pedir un número, colgar revisar que es oficial y tú llamar.
Tristemente la ciudadanía no tiene mucha posibilidad de detectar si la llamada viene de un call center o contact center oficial, por lo que se deben extremar precauciones. En el caso extremo de que te llamen y tengas que dar información para un trámite, lo más recomendable es pedir un teléfono oficial, colgar y tú realizar la llamada, luego de constatar que el número pertenece a la institución.
La responsabilidad recae en las instituciones
El presidente de Pentafon aclaró que la responsabilidad para evitar la filtración y venta la tienen las grandes empresas, bancos y aseguradoras, ya que tiene que asegurarse que el equipo que contrata cumpla con las certificaciones mundiales de alto nivel que garanticen que la información está protegida con la tecnología más reciente.
Todas las personas que fueron víctima de esta cualquier red criminal, que denuncien a través del 911, de Locatel, al Consejo de Seguridad Ciudadana en el 55335533 y a través del Twitter o Facebook del Gobierno de la Ciudad de México, así como por los canales de la Procuraduría Federal del Consumidor y el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.
Por culpa de la burocracia, Camila Huerta, de nueve años de edad, desde que nació, nunca ha salido del Hospital del ISSSTE Primero de Octubre, en la Ciudad de México, por lo que no conoce una escuela, un parque ni su propia casa, como si se tratara de una película.
Previo a nacer, sufrió falta de oxígeno que le provocó daño cerebral, hidrocefalia y retraso psicomotor global. Ante la gravedad de su estado, sus padres iniciaron una larga batalla legal interponiendo múltiples amparos para evitar que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) la diera de alta en sus primeros años, argumentando que requería cuidados especializados que ellos no podían costear o replicar en casa.
Posteriormente, sus padres, perdieron la batalla legal y pagan actualmente al ISSSTE más de 11 mil pesos para su manutención, luego de que así lo ordenó un juez.
Actualmente, la niña ya puede regresar a su hogar y sus dos padres cuentan con trabajo y la capacidad para mantener a la menor, a quien acuden a cuidar diariamente desde el día que nació, pero el extravío de su expediente médico y la falta de orden de un juez, desde finales del 2025, impide que se vaya con su familia que acusa ineficiencia por parte del sistema judicial.
Sus padres también acusan que no hay ninguna ley o reglamento que sea sensible ante este caso.