En el mundo de la comunicación y el marketing, ser responsables de un destino turístico es la joya de la corona, pues es la oportunidad para mostrar toda la capacidad creativa y la influencia que se tiene para atraer nuevas audiencias.
En Materiamist, esta oportunidad fue desaprovechada. La agencia de comunicación, fundada y liderada por Federico Quinzaños, tenía una encomienda: realizar una campaña de publicidad que impulsara la reactivación económica y turística de Acapulco. Sin embargo, falló.
‘Mom I’m in Acapulco’ (‘Mamá, estoy en Acapulco’) dejó un mal sabor de boca. La pieza creativa lanzada en redes sociales, que tenía como objetivo cautivar a los millennials y centennials e invitarlos a visitar el puerto de Guerrero para escribir sus propias historias, recibió críticas por no mostrar los paisajes, los habitantes y las principales atracciones del destino.
En su lugar aparecen jóvenes bebiendo, jugado golf, en fiestas, nadando y paseando en yates y automóviles. La imagen innovadora, fresca y disruptiva que se quería transmitir en la campaña no fue percibida por los internautas.
“No promueve el estado. La campaña hace énfasis en un estilo de vida. No muestra Acapulco y eso lo vemos en las tomas cerradas. Hay un baño, una regadera, un yate, pero jamás vemos los paisajes del puerto“, explica César Enríquez Morán, presidente de la Global Marketing Assocation (GMA).
Pese a esto, no todo era malo. “No se justifica tanto escándalo. Fueron juicios de valor, ya que este tipo de turismo sí existe y son los jóvenes los que más derrama económica dejan”, asegura el especialista en marketing.
Rafael Gárate, director general de la agencia de relaciones públicas, comunicación estrategia y digital Percepción e Imagen, señala que se trata de una acción desafortunada porque Acapulco es uno de los destinos más incluyentes del país. “Hay para todos”, dice el experto. Sin importar el nivel económico, el puerto guerrerense siempre es una opción turística, lo cual no se refleja en la campaña. “Faltó hablar de bodas, negocios y familias (…) Estuvo mal lograda, con una ejecución desafortunada”.
Y, por si fuera poco, ni siquiera cumple con los protocolos de seguridad que el gobierno se ha dedicado a repetir una y otra vez, agrega Eduardo Calderón, socio fundador de la agencia MBLM. “Está fuera de lugar y es insensible, que las medidas sanitarias se rompan en ese anuncio es contradictorio, lo que habla de falta de comunicación y coordinación en los equipos”.
En opinión de Gárate, lo que salió a flote con esta campaña fue la falta de experiencia de Materiamist. El especialista señala que elegir una agencia para desarrollar un proyecto creativo es una decisión importante, pero parece que en esta ocasión se tomó a la ligera.
Esta no es la primera vez que la agencia de Federico Quinzaños (fundada en 2018) realiza proyectos publicitarios para el gobierno, específicamente para la Secretaría de Turismo. El fundador de la compañía, quien según su Linkedin desde noviembre de 2019, y con un contrato temporal, se desempeña como brand strategist de Visit México, lideró ‘Dear Country’.
La presencia de mujeres en cargos de alto nivel dentro del gobierno mexicano ha crecido de manera significativa en los últimos años. Actualmente el país cuenta con su primera presidenta y con varias funcionarias en puestos estratégicos del poder federal y estatal, lo que refleja cambios en la participación femenina en la vida política nacional.
Claudia Sheinbaum Pardo se convirtió en la primera mujer en asumir la Presidencia de la República tras ganar la elección de junio de 2024 como candidata de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde. Su gobierno inició en octubre de ese mismo año y entre sus compromisos se encuentran diversas políticas orientadas a fortalecer los derechos de las mujeres. Entre las medidas impulsadas destacan la creación de la Secretaría de las Mujeres y la reforma para garantizar la igualdad sustantiva. Sheinbaum es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudió Física y posteriormente cursó una maestría y doctorado en Ingeniería Energética.
En el Poder Legislativo también hay mujeres en posiciones relevantes. Kenia López Rabadán, legisladora del Partido Acción Nacional, preside la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados durante el segundo año de la LXVI Legislatura. Desde ese cargo encabeza los trabajos legislativos, incluida la discusión de la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal. López Rabadán es licenciada en Derecho por la UNAM y cuenta con una maestría en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Panamericana, además de un doctorado en Administración Pública por el Instituto Nacional de Administración Pública.
En el Senado, Laura Itzel Castillo Juárez asumió la presidencia de la Mesa Directiva en septiembre de 2025 para el segundo año de la actual legislatura. La legisladora de Morena también tendrá la responsabilidad de conducir el debate sobre la reforma electoral en medio de las posiciones encontradas entre los partidos de oposición y los aliados del gobierno. Castillo es arquitecta por la UNAM y ha sido diputada federal y militante fundadora del PRD.
En el ámbito de procuración de justicia, Ernestina Godoy Ramos se convirtió el 3 de diciembre en la primera mujer en ocupar la titularidad de la Fiscalía General de la República para el periodo 2025-2034. Es licenciada en Derecho por la UNAM y anteriormente se desempeñó como fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, consejera jurídica de la Presidencia y diputada local.
Otra posición relevante es la de Citlalli Hernández, quien encabeza la Secretaría de las Mujeres, dependencia que sustituyó al Instituto Nacional de las Mujeres. Comunicóloga por la UNAM, Hernández ha ocupado diversos cargos legislativos y fue secretaria general de Morena. Desde su actual responsabilidad impulsa políticas públicas dirigidas a garantizar los derechos de las mujeres, además de trabajar en estrategias para combatir el embarazo infantil y el matrimonio forzado.
A nivel estatal también se observa una mayor presencia femenina. Actualmente hay 13 mujeres al frente de gobiernos locales, entre ellas Indira Vizcaíno en Colima, Layda Sansores en Campeche, Clara Brugada en la Ciudad de México, Margarita González Saravia en Morelos, Marina del Pilar Ávila en Baja California, Maru Campos en Chihuahua, Evelyn Salgado en Guerrero, Lorena Cuéllar en Tlaxcala, Teresa Jiménez en Aguascalientes, Delfina Gómez en el Estado de México, Mara Lezama en Quintana Roo, Libia García Muñoz Ledo en Guanajuato y Rocío Nahle en Veracruz. Estas designaciones reflejan el crecimiento de la participación de las mujeres en los espacios de decisión pública en el país.