Conecta con nosotros

Resto del mundo

Moreno gana las elecciones en Ecuador; oposición pide recuento

Published

on

El candidato de Rafael Correa a la presidencia de Ecuador, Lenín Moreno, se ha proclamado ganador de las elecciones celebradas este domingo con algo más de dos puntos, mientras la oposición ha pedido un recuento.
Con el 99% de los votos escrutados, el exvicepresidente logra imponerse con algo más dos puntos porcentuales sobre el líder opositor, el banquero Guillermo Lasso.
Ambos aspirantes se han atribuido el triunfo al cierre de la votación basándose en encuestas a pie de urna discordantes. Los datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE) otorgan a Moreno un 51,16% frente al 48,84% de Lasso, que no ha aceptado el resultado.
El candidato del Movimiento CREO-SUMA ha comparecido para impugnar el escrutinio tras llamar al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para informarle de la situación. Ha explicado que los delegados de la alianza que encabeza “van a presentar en las 24 provincias del país las objeciones numéricas” a las cifras difundidas por el Gobierno. “Estamos en pie de lucha y vamos a defender la voluntad popular”, ha enfatizado. Ha afirmado abiertamente que un Ejecutivo de Moreno “sería ilegítimo”. «Vamos a defender la voluntad del pueblo ecuatoriano frente a la pretensiones de un fraude que tiene por objetivo instalar un Gobierno que desde ya sería un Gobierno ilegítimo en el Ecuador», ha asegurado. Lasso, además, ha publicado en su cuenta de Twitter la fotografía de «un ejemplo de actas que demuestran inconsistencias» en una parroquia con 248 votantes, donde el resultado quedó, según esa imagen, invertido.
Moreno se ha dirigido, en cambio, a los ecuatorianos como nuevo presidente del país: “Con el corazón en la mano, agradezco a todos los que en paz y armonía fueron a votar. Seré el presidente de todos y ustedes me van a ayudar”. Se ha proclamado ganador y ha celebrado junto a Correa entonando los versos de Machado de Cantares, de Joan Manuel Serrat, y Quilapayún . Alianza PAÍS informó de madrugada de que este lunes a las once de la mañana «el presidente electo de la República de Ecuador, Lenín Moreno», participará en la ceremonia del cambio de guardia en el palacio presidencial. Según el escrutinio oficial, el llamado “socialismo del siglo XXI”, el proyecto político iniciado en 2007 por Correa, resiste, aunque con claras señales de desgaste. El mandatario de la “revolución ciudadana” obtuvo el apoyo mayoritario en tres mandatos sobre todo gracias a su política de inversiones, pero en la última legislatura creció el descontento y la sociedad evidenció profundas divisiones.
Temor a una tutela de Correa
Los analistas dan por hecho que, en cualquier caso, se abre una nueva etapa distinta a la de Correa. Para Franklin Ramírez, profesor de Estudios Políticos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, este resultado “pone en cuestión la tesis de un giro a la derecha”, pero recuerda que “un Gobierno de Lenín no va a ser el Gobierno de Correa”. Por su parte, los opositores temen que Moreno actúe bajo la tutela del presidente saliente. Una votante de Alianza PAÍS,Romi Ortiz, mostraba su confianza en que haya continuidad con su legado: “Lenín va a seguir apoyando a los pobres y continuará todo lo bueno que hizo Correa».
Toda la carrera electoral estuvo marcada por una campaña sucia, acusaciones cruzadas y escaso contenido político. Pero los casi 13 millones de ciudadanos llamados a votar eligieron a un presidente que, por las circunstancias de esta nueva etapa, la división social y las dificultades económicas tendrá que avenirse al diálogo con la oposición. Se trataba, además, de la primera vez en una década que Ecuador tenía que volver a votar para desempatar en una segunda ronda, lo que demuestra las gritas de la última legislatura. El pasado 19 de febrero, Moreno se quedó a unas décimas del 40%, el umbral necesario para evitar una nueva votación. Lasso apenas superó el 28%, pero en las últimas semanas trató de capitalizar el voto de otras fuerzas. Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano, y el exalcalde de Quito Paco Moncayo, representante socialdemócrata, anunciaron públicamente su apoyo al líder del Movimiento CREO. No obstante, esos llamamientos no garantizaron que el comportamiento de sus votantes fuera uniforme.
El resultado fue reñido hasta el final. El candidato oficialista encabezaba la mayoría de las encuestas, aunque el expresidente del Banco de Guayaquil experimentó una remontada en los últimos días de campaña. El voto de los indecisos, entre el 6% y el 14% según los distintos sondeos, resultó finalmente determinante. En estas elecciones la política ecuatoriana se ha medido también con los ciudadanos indignados y desencantados con sus gobernantes. “No estoy a favor ni de Correa ni del otro, pero el lobo vestido de oveja, para qué”, asegura Cristian Cuchipe, de 32 años, sobre Lasso en relación a su pasado de banquero.
A las puertas del colegio instalado en la escuela San Francisco de Quito, el recinto del norte de la capital donde a primera hora de la mañana votó el presidente saliente los electores de las dos opciones mostraban su deseo de empezar un nuevo ciclo. “He venido a votar para ver si se da un cambio y se sale de este socialismo”, afirmaba Carlos Donozo, de 29 años. Una pareja defendía el trabajo de Correa y por eso votó por Moreno, que según los analistas quiere inaugurar un nuevo.

The New York Times |

Nota Principal

Trump convoca cumbre en Miami con aliados para contrarrestar la influencia de China

Published

on

Donald Trump convocó a una cumbre presidencial en el hotel Doral de Miami con el objetivo de articular un bloque regional que enfrente la ofensiva de China en América Latina. El encuentro está previsto para el 7 de marzo y, por distintos canales diplomáticos, ya fueron invitados los presidentes Javier Milei de Argentina, Santiago Peña de Paraguay, Rodrigo Paz de Bolivia, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador y Tito Asfura de Honduras.

Los mandatarios convocados mantienen una sintonía ideológica con Trump y son considerados socios estratégicos de su proyecto regional. La cumbre tiene un objetivo geopolítico definido: frenar el plan atribuido al gobierno de Xi Jinping para ampliar su influencia sobre los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales rutas de comercialización en América Latina.

Hacia finales de 2025, la administración republicana publicó su Estrategia de Seguridad Nacional, en la que estableció el llamado Corolario Trump a la Doctrina Monroe. Este enfoque busca restringir la actuación de actores extrarregionales en América Latina. A ello se sumó una nueva Doctrina de Defensa de Estados Unidos que prioriza a la región y define mecanismos de disuasión frente a China.

En ese marco, hace pocos días Estados Unidos encabezó en Washington un encuentro global sobre minerales críticos, orientado a contener la influencia de Beijing sobre insumos considerados clave para la seguridad internacional y la economía mundial. Al término de esa reunión, Argentina, Bolivia y Paraguay firmaron acuerdos con el Departamento de Estado para marcar distancia de las ambiciones chinas en ese sector y, a cambio, recibir un trato diferencial para inversiones en esos países.

A inicios de 2026, Trump también emitió la orden ejecutiva titulada Ajuste de las importaciones de minerales críticos procesados y sus productos derivados a Estados Unidos. El documento subraya la necesidad de cooperación internacional para reforzar la seguridad minera del país, ante la dependencia total de importaciones de 12 minerales críticos controlados de forma monopólica por China.

Como parte de esta estrategia, Trump anunció la creación de una reserva estratégica de minerales críticos denominada Project Vault. La iniciativa combinará cerca de mil 700 millones de dólares de financiamiento privado con un préstamo de 10 mil millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos. Los aliados latinoamericanos serán priorizados en la asignación de estos recursos.

La Cumbre de Miami también evidenciará una división ideológica en la región. Mientras Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Honduras y Ecuador se alinean con la visión internacional de Trump, Brasil, Colombia y México mantienen relaciones comerciales fluidas con China. A menos de cuatro semanas del encuentro, no se descarta que la Casa Blanca extienda nuevas invitaciones a otros mandatarios de la región.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto