Karla Torres fue parte del Club León en la Liga MX FemenilIG Karla Torres
León y la Universidad en donde estudiaba fueron los encargados de confirmar la muerte de la joven futbolista
Karla Torres Rangel, exjugadora de Club León, murió la madrugada de este viernes. Su muerte fue debido a un trágico accidente, que conmocionó a la comunidad del futbol mexicano y a los aficionados que le siguieron los pasos a la joven futbolista que militó en La Fiera de la Liga MX Femenil.
Por medio de sus redes sociales, los esmeraldas emitieron un breve comunicado lamentando la muerte de Karla, de 23 años edad. Por el mismo medio, se unieron a la pena que embarga a la familia de la estudiante de arquitectura y deportista mexicana.
Además del Club León, también la escuela donde estudiaba confirmó la muerte de Karla Ivette Torres Rangel, quien se encontraba cursando el octavo semestre en la Facultad de Arquitectura La Salle Bajío.
Lamentamos con profundo dolor la partida a Lacasa De Dios de Karla Ivette Torres Rangel, estudiante de octavo semestre de nuestra facultad. Elevamos nuestras oraciones por su eterno descanso y nuestras sinceras condolencias a sus familiares, compañeros y amigos.
La Salle
¿Cómo fue el accidente donde murió Karla Ivette Torres Rangel?
Esta madrugada dejó una escena desgarradora en Villas del Juncal en León, Guanajuato, cuando Karla Torres murió en un accidente automovilístico. El suceso ocurrió cerca de la medianoche en el bulevar Las Torres, cerca de la intersección con el bulevar Juan Alonso de Torres y Paseo del Moral.
El choque y posterior volcadura involucraron a un automóvil sedán blanco, en el que viajaba la exfutbolista de León junto a otra persona, quien resultó gravemente herida y fue trasladada de urgencia a un hospital cercano.
Los servicios de emergencia, incluyendo paramédicos de Protección Civil y Bomberos, acudieron al lugar del accidente para prestar asistencia. Cerca de la 1 de la mañana, tras un arduo trabajo, lograron liberar el cuerpo prensado de la joven Karla Torres. Sin embargo, no se pudo hacer nada por ella.
Con 2.5 millones de moscas estériles liberadas en Chihuahua, México retomó su producción nacional de este control biológico por primera vez desde 2012.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) destacó que se trata del primer lote de moscas estériles producido y esterilizado en México desde 2012, año en que el país aún mantenía esta capacidad antes de que la planta dejara de operar tras la erradicación de la plaga.
El primer lote de moscas fue esterilizado el pasado 24 de julio en la planta de Metapa de Domínguez, Chiapas, y posteriormente enviado a Chihuahua, donde los insectos fueron liberados mediante cámaras de dispersión terrestre.
Durante el proceso de producción, los insectos fueron marcados con un colorante verde que permitirá identificarlos y distinguirlos de las moscas silvestres durante el monitoreo en campo.
Durante la supervisión del primer lote de producción en la planta de Chiapas, el director en jefe del Senasica, Javier Calderón Elizalde, calificó el inicio de operaciones como un hito para la sanidad animal del país y señaló que la producción será permanente.
De acuerdo con el funcionario, la meta es incrementar gradualmente la producción hasta alcanzar 100 millones de moscas estériles hacia finales de este año, con el propósito de reforzar el combate al gusano barrenador y reducir su presencia en el territorio nacional.
La técnica consiste en liberar moscas estériles que, al aparearse con ejemplares silvestres, impiden la reproducción del insecto y rompen su ciclo biológico, una estrategia utilizada internacionalmente para controlar la plaga sin recurrir al uso masivo de insecticidas
El anuncio coincide con la decisión del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de reabrir de forma gradual, a partir del 24 de agosto, el ingreso de ganado mexicano, luego de más de un año de restricciones impuestas por la propagación del gusano barrenador.
El proceso iniciará por el puerto de Douglas, Arizona, en la frontera con Sonora, y posteriormente se extenderá a los cruces de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México.