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No hagas esto con tus billetes porque pierden su valor

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Es normal que los billetes, con el tiempo y el uso, se dañen o deterioren. Aunque por lo regular conservan su valor, sí pueden dejar de valer si presentan ciertas características.

De acuerdo con el Banco de México (Banxico), un billete conserva su valor incluso si se encuentra en estas condiciones:
Sucio
Manchado
Deslavado
Si está incompleto y tiene más de la mitad
Si se rompe y se une con cinta transparente

Sin embargo, ya no valdrán si:

Se unen dos o más pedazos de diferentes billetes rotos
Si se pegan con cintas adhesivas de color
Cuentan con frases o dibujos con mensajes de carácter político, religioso o comercial
Así que, ya lo sabes, no hagas lo anterior con tus billetes si no quieres que dejen de valer.

De ahí que, a través de un video publicado en su portal de Internet, el banco central pide conservarlos en buen estado los billetes.

Por si no lo sabías…
Los billetes relatan historias que están dentro de su iconografía, diseño, materiales, entre otros elementos, que permiten conocer un poco más de México y su historia, pues, en estas formas de pago, están plasmados diversos periodos históricos, como la Independencia de México, el Imperio, la Revolución, entre otros.

En los últimos años, destaca Banxico, han salido diversas series de billetes, con características y cambios en elementos de seguridad, colores y tamaños.
Puedes ver: Sor Juana Inés, en nuevo billete de 100 pesos

Los billetes son de dimensiones distintas para ayudar a los invidentes a identificarlos. El billete de denominación más baja es de 20 pesos y el de más alta de mil pesos; se imprimen en polímero y otros en algodón.

Fuente: UnoTV

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Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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