Desde su estreno, el documental “Chivas: El rebaño sagrado” ha dado mucho de qué hablar. El tema más reciente es la pelea entre Antonio Briseño y su ex compañero Dieter Villalpando que quedó grabada y se mostró en uno de los capítulos de la serie original de Amazon.
En uno de los momentos más intensos de la serie, Villalpando describe a Briseño como un jugador limitado y malo, a lo que el “Pollo” responde que al menos él sí le mete corazón. Aparentemente la pelea pudo terminar en golpes, pero el equipo llegó a tiempo para separarlos y calmar los ánimos.
En conferencia de prensa, el tapatío y campeón del mundo Sub17 en 2011, dijo que lo que se ve en la serie es algo normal, los conflictos son frecuentes, pero lo importante de un buen equipo es poder hacerlos a un lado y jugar.
Antonio «Pollo» Briseño (Foto: Twitter @Chivas)
“Lo que salió en la serie, se metieron al vestidor, son cosas que pasan regularmente en un equipo de futbol. Soy como soy, si quieres confrontativo, un tipo que vive intensamente su pasión, es mi trabajo, con este trabajo mantengo a mi familia y me entregaré al máximo”, señaló.
Además, el canterano de Atlas reconoció que las peleas no pueden evitarse en un equipo ni en una familia. No se arrepiente de haber reaccionado así pues es parte de su personalidad y una oportunidad para aprender y crecer.
“Al final esa parte de ese proceso de jugadores, ese aprendizaje y de esa experiencia. Soy como soy, tal cual, me ha llevado a donde estoy. Siempre han sacado una grata impresión de mí y no voy a cambiar. Uno como jugador, si se entrega al máximo, no hay nada que reprocharle. Es algo que se va a quedar ahí para que la gente lo vea, para que vean lo que pasa dentro de un equipo”.
Antonio Briseño se someterá a las pruebas médicas para cerrar su fichajes con el Guadalajara (Foto: Captura de pantalla)
Esta no es la primera vez que Briseño está bajo el escrutinio público, en 2019 el defensor de Guadalajara, fue suspendido por cuatro partidos por la expulsión que sufrió el sábado pasado en el clásico nacional de la Liga mexicana de fútbol entre el América y las Chivas de Guadalajara, donde le provocó una fuerte lesión a su rival, Giovani Dos Santos.
“Se informa que dicha sanción consiste en dos partidos de suspensión con base en el informe arbitral por la causal tres: ser culpable de juego brusco grave, más dos partidos adicionales determinados por la Comisión Disciplinaria, por los hechos acontecidos durante el partido entre Chivas y América”, informó la organización de la Liga MX.
Para enfrentar la crisis, Briseño publicó un video en sus redes sociales donde se disculpó directamente con Dos Santos. “Hola Gio. Quiero reiterar mis disculpas. Siento mucho lo sucedido. Creo que fue una jugada muy rápida donde me rebasó la velocidad, pero de verdad no fue mi intención causarte ningún daño, somos compañeros de profesión. Mis oraciones y las de mi familia están contigo, espero verte pronto y recuperado amigo. Abrazo”, expresó.
Dos años después, el zaguero también reflexionó sobre lo que grabar una serie documental puede implicar para su carrera entre futbolista y figura pública. También sobre los efectos a su desempeño y el de su equipo al ser constantemente grabados, y el rumbo de la industria en general, ahora que tiene mucha más competencia por la atención de los fanáticos y las audiencias.
“Es muy positivo. Uno como jugador, pasan cosas que no quieres que se entere la gente, porque hay personas que te atacan. Pasa en todas partes, ando viendo que Tigres anda haciendo una serie, no sé si sea verdad, todo está grabado y como profesional uno debe de saber que te están grabando”.
“No es que te distraigas, pero es parte de la chamba, de todo. Esta industria va evolucionando porque se necesitan cosas nuevas, no solo el partido. Somos figuras públicas y se puede ver. Será bueno para todo el mundo y vean lo que realmente pasa”.
El mundo del rock está de luto. Bob Weir, guitarrista, vocalista y uno de los fundadores de Grateful Dead, falleció a los 78 años de edad tras una dura batalla contra el cáncer y complicaciones pulmonares.
Fue en julio de 2025 cuando el propio músico dio a conocer que había sido diagnosticado con cáncer. A pesar de someterse a diversos tratamientos, Weir enfrentó la enfermedad con entereza y continuó activo hasta donde su salud se lo permitió. Su familia confirmó el fallecimiento a través de un emotivo mensaje en las redes sociales del artista, donde señalaron que murió en paz, rodeado de sus seres queridos.
En el mensaje, destacaron no solo su valentía frente a la enfermedad, sino también la dimensión humana y artística de Weir, a quien describieron como una fuerza creativa única que transformó la música estadounidense durante más de seis décadas, construyendo una comunidad que trascendió generaciones.
Tras recibir su diagnóstico, Bob Weir aún tuvo la oportunidad de celebrar sus 60 años de carrera con tres conciertos consecutivos en San Francisco, su ciudad natal, presentaciones que con el tiempo serían vistas como una despedida simbólica de los escenarios.
Grateful Dead, banda fundada en 1965, marcó un antes y un después en la historia del rock al convertirse en pionera de las jam bands y de la cultura contracultural. Su fusión de rock, folk, blues y jazz, acompañada de largas improvisaciones, dio origen a una conexión inquebrantable con sus seguidores, conocidos como los “Deadheads”.
El grupo también hizo historia al presentarse frente a las pirámides de Egipto a finales de los años setenta y al ingresar al Salón de la Fama del Rock & Roll en 1994. La banda se disolvió en 1995 tras la muerte de Jerry Garcia, pero su legado permaneció intacto.
Tras conocerse la noticia, figuras del rock como John Fogerty, Sammy Hagar, Slash, Joe Satriani y Les Claypool expresaron su pesar y reconocieron la enorme influencia de Bob Weir, cuyo legado musical y espiritual seguirá vivo en la historia del rock.