Los New England Patriots confirmaron su regreso a la élite de la NFL al vencer 16-28 a los Houston Texans en el Gillette Stadium y sellar su pase a la Final de la Conferencia Americana, donde se medirán a los Denver Broncos por un boleto al Super Bowl LX. La clave del triunfo fue la sólida actuación defensiva que interceptó en cuatro ocasiones al mariscal CJ Stroud durante la primera mitad.
El duelo se disputó bajo una intensa aguanieve en Foxborough, condiciones que favorecieron al equipo local. Tras un inicio sin puntos, Drake Maye abrió el marcador con un pase a DeMario Douglas para el 7-0, con punto extra del venezolano José Borregales. Los Texans respondieron con un gol de campo de Ka’Imi Fairbairn, pero los errores comenzaron a pesar en su ofensiva.
Stroud encontró a Christian Kirk para adelantar momentáneamente a Houston 10-7, aunque la reacción de los Patriots fue contundente. Las intercepciones al quarterback visitante permitieron dos anotaciones que dieron la vuelta al juego y colocaron el 10-21 antes del descanso.
En el tercer periodo las defensivas impusieron condiciones. Houston recortó distancias con dos goles de campo para acercarse 16-21, pero no logró concretar en zona roja. La respuesta definitiva llegó en el último cuarto, cuando Maye lanzó un pase de 32 yardas a Kayshon Boutte, quien realizó una espectacular recepción a una mano para ampliar la ventaja a 28-16.
A partir de ahí, Nueva Inglaterra controló el reloj y neutralizó los intentos de reacción texana. Stroud, presionado durante todo el encuentro, volvió a fallar envíos clave y fue capturado en momentos decisivos.
Con este resultado, los Patriots regresan a la antesala del Super Bowl por primera vez desde 2018, año en que Tom Brady conquistó el sexto título para la franquicia. Ahora, el equipo liderado por Drake Maye buscará mantener la racha ante Denver en el Empower Field, escenario donde se definirá al representante de la AFC en el próximo Super Tazón.