Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones del Super Bowl LX tras imponerse 29-13 a los New England Patriots en el Levi’s Stadium, con una actuación dominante de su defensiva y una destacada noche del corredor Kenneth Walker III. El triunfo significó el segundo trofeo Vince Lombardi en la historia de la franquicia y representó una revancha ante el rival que los venció en el Super Bowl XLIX.
La defensiva de Seattle marcó el rumbo del encuentro al forzar tres entregas de balón, registrar seis capturas de quarterback, dos intercepciones y un balón suelto recuperado para anotación. Walker III fue clave por tierra con 135 yardas en 27 acarreos, mientras que el quarterback Sam Darnold finalizó con 202 yardas aéreas y un pase de anotación, sin cometer errores.
El partido inició con un intenso duelo defensivo. Seattle controló el ritmo desde el primer cuarto, aunque le costó capitalizar sus avances. Jason Myers conectó tres goles de campo en la primera mitad, incluido uno de 41 yardas, para que los Seahawks se fueran al descanso con ventaja de 9-0. La ofensiva de New England tuvo dificultades ante la presión constante, con el mariscal Drake Maye capturado en tres ocasiones antes del medio tiempo.
Tras el descanso, los Patriots recibieron el balón pero volvieron a ser detenidos rápidamente. Seattle aprovechó la posesión para sumar otro gol de campo y ampliar la ventaja. La presión defensiva continuó y, al cierre del tercer cuarto, Derick Hall provocó un balón suelto de Maye que fue recuperado en territorio rival, preparando el terreno para el primer touchdown del partido. Darnold conectó con el ala cerrada A.J. Barner en un pase de 16 yardas para el 19-0.
New England logró reaccionar brevemente con un pase de 35 yardas de Maye a Mack Hollins para romper el cero, pero la defensiva de Seattle volvió a responder. Una intercepción de Julian Love derivó en otro gol de campo de Myers, quien estableció un récord al convertir cinco en un Super Bowl. Más tarde, Maye perdió nuevamente el balón tras una captura, y Devon Witherspoon junto a Uchenna Nwosu lo devolvieron 45 yardas para touchdown.
Los Patriots descontaron en los minutos finales con un pase de anotación a Rhamondre Stevenson, sin éxito en la conversión de dos puntos. Con ello, Seattle selló un triunfo en el que su defensiva fue la protagonista y su ofensiva evitó entregas de balón durante todo el partido y la postemporada.