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Piden asilo político a EU y Canadá 100 mil mexicanos por inseguridad

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Los Diputados del PRI, PAN y PRD de la Cámara de Diputados coincidieron en dichas cifras las cuales señalaron, “refleja un problema que el Estado mexicano debe atender de manera prioritaria en el combate al crimen organizado”.

Incluso el vicecoordinador jurídico del grupo parlamentario del PRI, Arturo Zamora Jiménez, señaló que “es un terrible tema el de los desplazados que reporta la ONU, y a eso se le suma que hay 60 mil mexicanos que están pidiendo asilo en Estados Unidos y 40 mil en Canadá”.

El diputado indicó que el Estado no ha sido solidario con los mexicanos que han dejado sus hogares, y destacó que una gran cantidad de ellos pierden su identidad, ya que al llegar a una nueva comunidad, por miedo, ocultan su nombre y con ello, pierden su derecho a ser integrados en la sociedad y los beneficios que ellos conlleva.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Gobernación, Agustín Castilla Marroquín (PAN), indicó que la preocupación de los desplazados es la presencia del crimen organizado, “pero se requiere tener un diagnóstico certero para tomar medidas”, dijo al señalar que no se puede acusar al gobierno federal de tratar de retomar el control de algunos espacios que habían pasado a manos de la delincuencia organizada, y enfatizó que la estrategia tiene que pasar a otra etapa.

El presidente de la Comisión de Participación Ciudadana, Arturo Santana Alfaro, del grupo parlamentario del PRD, indicó que las cifras que maneja Naciones Unidas se quedan cortas, ya que se tiene registro de más de 230 mil desplazados en 2011.

“El Centro para Monitoreo para desplazados con sede en Ginebra, Suiza, ya lo había documentado. Pudiéramos pensar que se está quedando bajo de lo que está sucediendo, ya que tenemos un registro de 230 mil desplazados”, dijo.

 

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Trump convoca cumbre en Miami con aliados para contrarrestar la influencia de China

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Donald Trump convocó a una cumbre presidencial en el hotel Doral de Miami con el objetivo de articular un bloque regional que enfrente la ofensiva de China en América Latina. El encuentro está previsto para el 7 de marzo y, por distintos canales diplomáticos, ya fueron invitados los presidentes Javier Milei de Argentina, Santiago Peña de Paraguay, Rodrigo Paz de Bolivia, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador y Tito Asfura de Honduras.

Los mandatarios convocados mantienen una sintonía ideológica con Trump y son considerados socios estratégicos de su proyecto regional. La cumbre tiene un objetivo geopolítico definido: frenar el plan atribuido al gobierno de Xi Jinping para ampliar su influencia sobre los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales rutas de comercialización en América Latina.

Hacia finales de 2025, la administración republicana publicó su Estrategia de Seguridad Nacional, en la que estableció el llamado Corolario Trump a la Doctrina Monroe. Este enfoque busca restringir la actuación de actores extrarregionales en América Latina. A ello se sumó una nueva Doctrina de Defensa de Estados Unidos que prioriza a la región y define mecanismos de disuasión frente a China.

En ese marco, hace pocos días Estados Unidos encabezó en Washington un encuentro global sobre minerales críticos, orientado a contener la influencia de Beijing sobre insumos considerados clave para la seguridad internacional y la economía mundial. Al término de esa reunión, Argentina, Bolivia y Paraguay firmaron acuerdos con el Departamento de Estado para marcar distancia de las ambiciones chinas en ese sector y, a cambio, recibir un trato diferencial para inversiones en esos países.

A inicios de 2026, Trump también emitió la orden ejecutiva titulada Ajuste de las importaciones de minerales críticos procesados y sus productos derivados a Estados Unidos. El documento subraya la necesidad de cooperación internacional para reforzar la seguridad minera del país, ante la dependencia total de importaciones de 12 minerales críticos controlados de forma monopólica por China.

Como parte de esta estrategia, Trump anunció la creación de una reserva estratégica de minerales críticos denominada Project Vault. La iniciativa combinará cerca de mil 700 millones de dólares de financiamiento privado con un préstamo de 10 mil millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos. Los aliados latinoamericanos serán priorizados en la asignación de estos recursos.

La Cumbre de Miami también evidenciará una división ideológica en la región. Mientras Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Honduras y Ecuador se alinean con la visión internacional de Trump, Brasil, Colombia y México mantienen relaciones comerciales fluidas con China. A menos de cuatro semanas del encuentro, no se descarta que la Casa Blanca extienda nuevas invitaciones a otros mandatarios de la región.

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