En pleno 2026, un rumor que parecía sepultado volvió a incendiar las redes sociales: la supuesta relación sentimental entre William Levy y Maite Perroni. La polémica resurgió tras la difusión de antiguas declaraciones del actor cubano, reinterpretadas por usuarios como una confesión indirecta de un romance fuera de su matrimonio.
El revuelo comenzó cuando fragmentos de entrevistas pasadas de Levy circularon nuevamente en plataformas digitales. En ellas, el actor hablaba de una relación extramarital sin mencionar nombres, lo que bastó para que viejas especulaciones tomaran fuerza. De inmediato, la atención se centró en Maite Perroni, con quien compartió protagónicos en exitosas telenovelas.
Ambos coincidieron en producciones como Cuidado con el ángel y Triunfo del amor, donde la química en pantalla fue evidente y, durante años, alimentó versiones de un vínculo más allá de lo profesional. Sin embargo, tanto Levy como Perroni mantuvieron siempre una postura reservada, destacando únicamente el respeto y el profesionalismo mutuo.
Nunca existió una confirmación pública de una relación. La narrativa se construyó a partir de interpretaciones, silencios y la respuesta de una audiencia que buscaba trasladar la intensidad de la ficción a la vida real.
Tras la separación de William Levy de Elizabeth Gutiérrez en 2024, el interés mediático por su vida personal se reactivó. En ese contexto, declaraciones antiguas del actor fueron retomadas y leídas por algunos como una validación implícita del rumor, aunque Levy nunca señaló directamente a Maite Perroni ni confirmó el vínculo.
Por su parte, Perroni optó por mantener su vida privada fuera del escrutinio público, incluso durante etapas personales complejas, evitando pronunciarse sobre versiones o especulaciones.
A lo largo de su carrera, William Levy ha sido relacionado sentimentalmente con varias coprotagonistas, una constante alimentada por su imagen pública y popularidad. Sin embargo, hasta ahora, la historia con Maite Perroni sigue sin pruebas ni confirmación oficial, permaneciendo en el terreno del rumor, donde la especulación continúa siendo más fuerte que la certeza.