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Recesión mundial será de 3% con desplome de 6.6% para el PIB de México: FMI

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El PIB mundial registrará una recesión de 3% este año y existe el riesgo de que sufra una caída más profunda si se prolonga el paro de emergencia de las actividades económicas para contener la propagación del coronavirus Covid-19, reconoció el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su actualización de expectativas previa a las Reuniones de Primavera de los 189 países miembros.

Se trata la caída global más aguda desde la Gran Depresión de 1929 que claramente se encuentra lejos de la observada en 2009, cuando el PIB del planeta se contrajo en 0.6 por ciento.

En el Panorama Económico Mundial (WEO, por su sigla en inglés), presentado en línea por la Consejera Económica del Fondo, Gita Gopinath, anticipan que Estados Unidos, registrará una contracción de 5.9% este año. Una caída del PIB que será más profunda de la registrada en la mítica Depresión del 29, cuando el desplome de aquella economía alcanzó una contracción de 5.1 por ciento.

La tensión de Estados Unidos a la baja, arrastrará al PIB de México para quien el FMI anticipa una contracción de 6.6% este año, un escenario también histórico que se aproxima al registro de la recesión de 1995, cuando el PIB cayó en 6.9 por ciento.

Al interior del WEO, se observa por primera vez en al menos 20 años, que el pronóstico para todas las economías, excepto China e India, es de una caída sincronizada. Los gigantes asiáticos escaparan de este contexto recesivo, pero con tasas de crecimiento que se vuelven históricas también por su bajísimo desempeño.

Según el nuevo panorama económico, la segunda economía del mundo, que es donde se presentó el brote del coronavirus, registrará un avance del PIB de 1.2% este año. El más bajo también en décadas, que presenta riesgos a la baja, ante la posibilidad extrema del retorno del Covid-19.

Mientras India conseguirá avanzar un poco más al registrar un crecimiento de 1.9% en 2020.

Fuente: El Economista

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Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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