La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó estar convencida de que la relación comercial con Estados Unidos continuará, a pesar de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que su país no necesita productos fabricados en México ni en Canadá y minimizó la importancia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante su conferencia matutina de este miércoles, Sheinbaum sostuvo que las economías de México, Estados Unidos y Canadá están estrechamente vinculadas y que existe un interés compartido en mantener el acuerdo comercial vigente. Señaló que quienes más defienden el T-MEC son los empresarios estadounidenses, en referencia a la interdependencia productiva entre los tres países.
Las declaraciones de la mandataria se dieron luego de que Trump afirmara el martes, durante un recorrido por una planta automotriz de Ford en Detroit, que “ni siquiera piensa” en el T-MEC y lo calificara como irrelevante. En ese contexto, el presidente estadounidense declaró que su país no necesita productos fabricados en México ni en Canadá y que Estados Unidos debe concentrarse en producir sus propios bienes.
Trump sostuvo que no se requieren automóviles fabricados en México o Canadá y aseguró que empresas de distintos países, incluidos Japón y Alemania, están trasladando sus operaciones a territorio estadounidense. Estas afirmaciones se enmarcan en una postura que ha generado tensiones con sus socios comerciales, especialmente por su política arancelaria.
El mandatario estadounidense también recordó que en diciembre pasado señaló la posibilidad de dejar expirar el T-MEC en 2026 y buscar un nuevo acuerdo comercial con México y Canadá. El tratado fue negociado durante el primer mandato de Trump y entró en vigor en 2020, en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual el propio Trump consideraba desfavorable para Estados Unidos.
De acuerdo con lo establecido, los tres países deberán revisar el T-MEC en 2026 y decidir si se extiende su vigencia. Esta revisión cuenta con el respaldo tanto del gobierno de México como del de Canadá, que han manifestado su interés en mantener el marco comercial trilateral.