Sevilla — La emblemática Virgen de la Macarena, venerada en la basílica del mismo nombre en Sevilla, generó una fuerte controversia tras una reciente restauración que modificó su apariencia. Conocida por su devoción popular y por ser una figura central en la Semana Santa sevillana, la estatua de madera del siglo XVII fue retirada en junio por los miembros de la Hermandad de la Macarena, responsables de su cuidado desde hace siglos, para recibir algunos retoques.
Lo que debía ser una restauración discreta terminó transformando su rostro. La figura regresó con cambios notables: pestañas más largas, un efecto ahumado en la mirada y alteraciones en la piel y la forma de la nariz. Estas modificaciones provocaron indignación entre los sevillanos, quienes consideran que la Macarena no debía “maquillarse” ni alterar su imagen tradicional.
El descontento se hizo visible en bares de tapas y espacios públicos, donde es común ver pósters de la Virgen y medallas o pulseras con su imagen. La polémica se extendió entre los locales que siguen religiosamente las transmisiones de la procesión de la Macarena previas a la Semana Santa, transmitidas en bucle por televisión.
La restauración buscaba preservar y embellecer la estatua, pero para muchos fieles la intervención rompió con la esencia histórica y espiritual de la Virgen, generando un debate sobre los límites de la conservación artística frente a la tradición religiosa.
Este episodio resalta la profunda conexión cultural y emocional que Sevilla mantiene con la Macarena, recordando que cualquier cambio en la imagen venerada puede provocar reacciones intensas entre quienes la consideran un símbolo inalterable de fe y patrimonio histórico.
El presidente Donald Trump, informó en horas de la noche de este martes que el régimen chavista acordó entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
El anuncio, realizado a través de la red social Truth Social, implica que el crudo será vendido a precio de mercado y que los fondos obtenidos estarán bajo control de su administración, con el compromiso de destinarlos a iniciativas que beneficien tanto a la población venezolana como a los intereses de Washington.
“Ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para asegurar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”, afirmó Trump en su declaración.
El mandatario también comunicó que dio la orden al secretario de Energía, Chris Wright, para poner en marcha el plan de inmediato.
Según el mensaje difundido, el petróleo será transportado por buques de almacenamiento y descargado directamente en puertos estadounidenses.
El anuncio de Donald Trump en su red Truth Social sobre el petróleo venezolano
De acuerdo con un reporte de Reuters, representantes de Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses, lo que podría redirigir cargamentos originalmente destinados a Chinay evitar recortes adicionales en la producción de la petrolera estatal PDVSA.
Estas gestiones surgieron como respuesta a la exigencia de Trump de que el régimen venezolano abra el sector petrolero a empresas estadounidenses y privadas, bajo la advertencia de que un rechazo podría implicar una escalada militar.
Venezuela acumula millones de barriles de crudo en tanqueros y depósitos, sin posibilidad de exportarlos debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre, en el marco de una presión internacional que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Según fuentes citadas por Reuters, el acuerdo en discusión podría requerir la reasignación de embarques originalmente previstos para el mercado asiático, especialmente China, que ha sido el mayor comprador de petróleo venezolano en la última década.
Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria/Foto de archivo)
“Trump quiere que esto ocurra pronto para poder presentarlo como un logro importante”, señaló una fuente del sector energético consultada por la agencia.
En la actualidad, el flujo de crudo venezolano hacia Estados Unidos está controlado únicamente por la compañía Chevron, principal socio de PDVSA, bajo licencia especial del gobierno estadounidense.
Chevron ha mantenido exportaciones regulares de entre 100.000 y 150.000 barriles diarios a Estados Unidos durante el bloqueo, mientras otras compañías internacionales permanecen restringidas.
El plan anunciado por Trump prevé que los ingresos de la venta de crudo sean gestionados directamente desde la presidencia estadounidense. Paralelamente, Washington y Caracas han discutido la posibilidad de realizar subastas para que compradores estadounidenses adquieran cargamentos venezolanos y de otorgar licencias especiales a socios de PDVSA, según confirmó Reuters.
Estas licencias han permitido en el pasado que empresas como Chevron, Reliance, CNPC, Eniy Repsol accedan a petróleo venezolano para refinarlo o comercializarlo en terceros mercados.