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Revierten la caída del peso; se recupera 0.92%

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CIUDAD DE MÉXICO, 1 de agosto.- Luego de la modificación de los mecanismos de subastas de dólares para apuntalar la moneda y frenar la depreciación, el peso mexicano se recuperó 0.92% frente al dólar.

El tipo de cambio interbancario, reportado por el Banco de México (Banxico), cerró operaciones en 16.12 pesos por dólar, lo que significó una apreciación de 15 centavos respecto del jueves.

Mientras, el dólar al menudeo cerró en 16.40 pesos, contra 16.60 del pasado jueves.

La moneda nacional se vio favorecida por una mayor oferta de dólares por parte de Banxico, que subastó 200 millones de dólares a un precio de 16.01 pesos.

El pasado jueves, la Comisión de Cambios, integrada por Banxico y la Secretaría de Hacienda, dijo que hasta el próximo 30 de septiembre se incrementa de 52 millones a 200  millones de dólares el monto de las subastas diarias sin precio mínimo.

El secretario de Relaciones  Exteriores y exsecretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña, descartó  que haya preocupación por la volatilidad del precio del dólar y añadió que México tiene estabilidad económica.

EL DÓLAR BAJA POR SUBASTA

El peso mexicano se apreció 0.92 por ciento frente al dólar ayer, respecto del jueves, luego de la modificación de los mecanismos de subastas de dólares para apuntalar a la moneda y frenar la depreciación.

La paridad cerró operaciones ayer en 16.12 pesos por dólar, en su modalidad interbancario reportada por el Banco de México, lo que significó una apreciación de 15 centavos respecto del jueves.

La moneda nacional se vio favorecida por una mayor oferta de dólares por parte de Banxico, que subastó 200 millones de dólares a un precio de 16.01 pesos.

Otro dato que benefició a la paridad fue el débil crecimiento de salarios en EU, que aumentó las apuestas de que la Reserva Federal retrase el alza de tasas.

Asimismo, el peso mexicano se vio apuntalado por un reporte de la agencia la calificadora Fitch que mantuvo sin cambios su nota de riesgo crediticio de México, a pesar de la difícil situación económica y financiera mundial.

Fitch Ratings ratificó las calificaciones para la deuda de México en dólares y local de largo plazo de México en BBB+ y A-, respectivamente. También ratificó en BBB+ y A- las calificaciones de los bonos senior quirografarios en moneda extranjera y local.

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, dijo ayer que la entidad puede subir su tasa de interés referencial en “cualquier momento” para apuntalar a la moneda local, independientemente de lo que haga la Reserva Federal de Estados Unidos.

Fuente: Excelsior.

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Recomendaciones para optimizar recursos en viajes de negocios

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Los viajes de negocios pueden abrir oportunidades importantes: cerrar acuerdos, visitar clientes, asistir a ferias, capacitar equipos o supervisar operaciones en otra ciudad.

Sin embargo, también pueden convertirse en un gasto elevado si no se planifican con cuidado. Vuelos, hospedaje, traslados, alimentos y cambios de último momento suelen afectar el presupuesto más de lo esperado.

Una forma de controlar mejor los costos es revisar con anticipación las Promociones en alquiler de auto disponibles para la fecha y ciudad del viaje. Contar con un vehículo puede ser práctico cuando la agenda incluye varias reuniones, traslados entre zonas distintas o visitas a clientes en horarios ajustados.

La clave no está solo en gastar menos, sino en usar mejor los recursos. Un viaje corporativo bien organizado reduce tiempos muertos, evita pagos innecesarios y permite que la persona se concentre en el objetivo principal: trabajar, negociar o representar a la empresa de la mejor manera.

Planificar con tiempo evita gastos innecesarios

Uno de los errores más comunes en viajes de negocios es dejar todo para el último momento. Cuando las reservaciones se hacen con poca anticipación, suele haber menos opciones y precios más altos.

Lo ideal es definir desde el inicio las fechas, horarios de reuniones, ubicación del hospedaje y medios de transporte. Con esa información es más fácil decidir si conviene rentar un auto, usar transporte privado por trayecto o combinar distintas alternativas.

También es importante revisar si el viaje realmente requiere más de una noche. A veces, ajustar horarios de vuelo o concentrar reuniones en una misma zona puede reducir gastos de hotel, alimentos y traslados.

Elegir hospedaje según la agenda, no solo por precio

Un hotel más barato no siempre representa ahorro. Si está lejos de las reuniones, puede generar más gasto en transporte y pérdida de tiempo. En viajes de negocios, la ubicación tiene un valor importante.

Conviene elegir hospedaje cerca de la zona donde se realizarán la mayoría de las actividades. Si habrá visitas a distintos puntos de la ciudad, entonces es mejor buscar una ubicación intermedia y revisar rutas antes de llegar.

También vale la pena considerar si el hotel incluye desayuno, estacionamiento, internet o espacios de trabajo. Estos servicios pueden parecer pequeños, pero ayudan a reducir gastos adicionales durante la estancia.

Organizar traslados con una estrategia clara

Los traslados suelen ser una de las partidas más variables en un viaje corporativo. Si la persona depende de taxis o aplicaciones para cada movimiento, el costo puede subir rápido, especialmente en horarios de alta demanda.

Rentar un auto puede ser conveniente cuando hay varias reuniones en el día, visitas a parques industriales, traslados fuera del centro urbano o necesidad de flexibilidad. También puede ayudar cuando el viaje incluye equipo, muestras, documentos o materiales que sería incómodo mover en transporte público.

Antes de decidir, conviene calcular cuántos traslados se harán, cuánto tiempo tomará cada uno y si habrá estacionamiento disponible. La opción más eficiente no siempre es la más barata en apariencia, sino la que permite cumplir la agenda sin retrasos ni gastos dispersos.

Crear una política de gastos clara

Cuando una empresa realiza viajes con frecuencia, necesita reglas básicas. Una política de gastos ayuda a evitar confusiones sobre qué se puede pagar, qué comprobantes se requieren y cuáles son los límites permitidos.

Esta política puede incluir montos máximos para alimentos, tipo de hospedaje, transporte autorizado, uso de autos rentados, viáticos y procedimientos de reembolso. Mientras más clara sea, menos tiempo se pierde después revisando cargos o corrigiendo comprobantes.

Para pequeñas empresas o emprendedores, no hace falta un documento complejo. Basta con una guía sencilla que indique qué gastos son necesarios y cuáles deben autorizarse antes.

Aprovechar herramientas digitales

Las aplicaciones de mapas, calendarios, facturación, control de gastos y reservaciones pueden facilitar mucho la administración del viaje. Tener todo organizado en el celular reduce errores y ayuda a tomar decisiones rápidas.

Por ejemplo, revisar rutas antes de salir evita trayectos innecesarios. Guardar comprobantes digitales permite rendir cuentas con mayor orden. Usar calendarios compartidos ayuda a que el equipo sepa dónde estará cada persona y en qué horarios.

También es útil llevar un registro diario de gastos. Esperar hasta el final del viaje puede provocar olvidos o pérdida de comprobantes.

Evitar cambios de último momento

Los cambios repentinos suelen ser costosos. Modificar vuelos, ampliar noches de hotel o cancelar reservaciones puede generar cargos adicionales. Aunque algunos imprevistos son inevitables, muchos pueden prevenirse con una agenda realista.

Antes de confirmar el viaje, conviene validar horarios con clientes, proveedores o equipos internos. También es recomendable dejar márgenes entre reuniones. Una agenda demasiado ajustada puede parecer eficiente, pero cualquier retraso puede afectar todo el día.

Si el viaje incluye traslados entre ciudades o zonas alejadas, esos márgenes son todavía más importantes.

Medir si el viaje valió la pena

Optimizar recursos no termina cuando la persona vuelve. Después del viaje, conviene revisar qué gastos fueron necesarios, cuáles pudieron evitarse y qué aprendizajes servirán para la próxima salida.

También es útil comparar el costo total con el objetivo del viaje. ¿Se cerró una venta? ¿Se avanzó en una negociación? ¿Se capacitó al equipo? ¿Se resolvió un problema operativo? Esta revisión ayuda a decidir cuándo un viaje presencial tiene sentido y cuándo puede sustituirse por una reunión virtual.

Viajar mejor también es administrar mejor

Un viaje de negocios bien planeado no tiene por qué salirse del presupuesto. La diferencia está en anticiparse, comparar opciones y tomar decisiones alineadas con la agenda real.

Revisar transporte, hospedaje, comidas, tiempos y posibles promociones permite usar mejor cada recurso. Cuando la movilidad está bien resuelta y los gastos están bajo control, el viaje deja de ser una carga operativa y se convierte en una inversión más ordenada para la empresa.

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