Las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE) son instituciones financieras encargadas de gestionar el ahorro de los trabajadores en México con miras a su jubilación, dentro de un sistema vigente desde el 1 de julio de 1997 tras la reforma al Sistema de Ahorro para el Retiro.
Este modelo sustituyó al esquema anterior de pensiones debido a su inviabilidad financiera ante factores como el aumento en la esperanza de vida y la disminución en la tasa de natalidad. Desde entonces, los trabajadores formales cuentan con una cuenta individual en la que se depositan aportaciones periódicas destinadas a conformar su pensión.
Las AFORE administran estos recursos, los invierten a través de fondos especializados conocidos como Siefores y mantienen informados a los usuarios sobre el estado de sus ahorros. Además, operan bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, encargada de vigilar la seguridad de los recursos.
De acuerdo con datos oficiales, al cierre de julio de 2025 se registraban más de 69 millones de cuentas administradas por estas instituciones en el país. Sin embargo, no todas cuentan con aportaciones constantes.
El funcionamiento del sistema se basa en aportaciones bimestrales que se invierten en Siefores generacionales, las cuales están diseñadas según el año de nacimiento del trabajador. Estas buscan equilibrar el crecimiento del ahorro a largo plazo con la reducción de riesgos conforme se acerca la edad de retiro. Según cifras de la autoridad, en 2024 estos fondos registraron un rendimiento promedio anual de 7.29 por ciento.
Los trabajadores pueden consultar a qué AFORE pertenecen mediante plataformas oficiales o líneas telefónicas, utilizando datos como la CURP o el Número de Seguridad Social. También tienen la posibilidad de cambiar de administradora si encuentran mejores rendimientos dentro de su mismo grupo generacional.
En cuanto a los regímenes laborales, tanto el Instituto Mexicano del Seguro Social como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado operan bajo esquemas que incorporan cuentas individuales, aunque con diferencias en requisitos y condiciones.
El sistema también contempla la participación de trabajadores independientes, quienes pueden abrir una cuenta y realizar aportaciones voluntarias, aunque estas no sustituyen las semanas de cotización en los sistemas formales.
Las autoridades recomiendan revisar periódicamente el estado de cuenta y considerar aportaciones adicionales para mejorar el monto disponible al momento del retiro.