El predictamen estipula que no habrá aumento de impuestos para el próximo año y proyecta un crecimiento del PIB de hasta 3%, pese a ello, especialistas advierten que la propuesta genera incertidumbre.
La Cámara de Diputados tiene como plazo límite esta semana para aprobar el proyecto de la Ley de Ingresos 2023, la cual calificaron especialistas en la materia como “muy optimista” y que no corresponde a la realidad que vive el país, pese a ello, la bancada de Morena y aliados planean aprobarla sin moverle ni una coma.
Consultados por Publimetro, legisladores de distintas fracciones parlamentarias afirmaron que será el miércoles cuando se discuta la iniciativa que mandó el Ejecutivo para su análisis; sin embargo, no contemplan cambios a la propuesta, pese a las advertencias que se han hecho sobre el monto de recaudación que estima el gobierno federal.
La fracción parlamentaria de Morena, aseguró que la iniciativa de Ley de Ingresos cumple con las expectativas, por lo que perfila la aprobación de esta iniciativa sin ningún contratiempo en San Lázaro, proyecto que se discutirá este martes en comisiones y el miércoles en el Pleno.
“Este predictamen no cuenta con ninguna modificación a los principales parámetros macroeconómicos y a las estimaciones de ingresos propuestos por el poder Ejecutivo”, dio a conocer la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
En caso de aprobarse, la Ley de Ingresos 2023 proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá entre 1.2 y 3.0%, y para efectos de las estimaciones de finanzas públicas, se estableció un crecimiento puntual de 3%, así como otros factores una producción de un millón 872 miles de barriles diarios con un precio promedio de crudo de exportación de 68.7 dólares por barril.
Además, el documento calcula que, durante el ejercicio fiscal de 2023, la Federación percibirá un total de ocho billones 299 mil 647.8 millones de pesos por concepto de ingresos estimados, de los cuales cuatro billones 623 mil 583.1 millones de pesos corresponderán a impuestos.
Ciudad de México.- Mientras se desarrollaba el partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica, se registró un enfrentamiento entre elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y un grupo de manifestantes en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.
Los hechos ocurrieron sobre la calzada de Tlalpan, poco después de que la Selección Mexicana anotara el primer gol del encuentro. En ese momento, un grupo antimotines se confrontó con un contingente ubicado en uno de los puentes de acceso al recinto deportivo.
De acuerdo con los reportes, el grupo se encontraba en apoyo a un contingente de madres buscadoras que se había movilizado hacia la zona del estadio. La situación se tensó cuando varios jóvenes que participaban en la protesta comenzaron a lanzar objetos contra los agentes desplegados en el lugar.
Durante los disturbios, algunos manifestantes retiraron y derribaron rejas pertenecientes al sistema del Tren Ligero, lo que derivó en nuevos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Ante estos hechos, los policías utilizaron gases irritantes con el objetivo de dispersar a los inconformes y recuperar el control del área.
Además, durante la movilización se reportó la quema de conos de tránsito y daños a mobiliario urbano. Entre las afectaciones se encuentra la destrucción de publicidad instalada en diversas paradas de autobús cercanas.
Por su parte, el grupo de madres buscadoras que logró llegar a las afueras del Estadio Ciudad de México se deslindó de los enfrentamientos y solicitó no intervenir en los actos de confrontación.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente el número de personas detenidas tras los hechos.