Los Denver Broncos aseguraron su regreso al juego por el campeonato de la Conferencia Americana tras derrotar 33-30 a los Buffalo Bills en un duelo que se definió en tiempo extra y que estuvo marcado por intercambios de ventaja, pérdidas de balón y reacciones ofensivas en momentos clave.
El partido comenzó con tensión para ambos equipos. Denver tuvo problemas en su primera serie, pero logró abrir el marcador con un gol de campo. Buffalo respondió con un pase de anotación de Josh Allen a Mecole Hardman para tomar la delantera 7-3 al final del primer cuarto.
En el segundo periodo la defensiva de los Broncos cambió el rumbo. Un balón suelto de James Cook permitió que la ofensiva local capitalizara con un envío de anotación a Frank Crum. Minutos después, Bo Nix conectó con Lil’Jordan Humphrey para otro touchdown que colocó el marcador 17-10. Antes del descanso, Wil Lutz acertó un gol de campo de 50 yardas tras una nueva pérdida de Allen y el juego se fue 20-10.
Buffalo reaccionó en la segunda mitad con un touchdown de Keon Coleman y un gol de campo que apretaron el encuentro. En el último cuarto, Dalton Kincaid anotó para dar ventaja a los Bills, pero Nix respondió con un pase de 26 yardas a Marvin Mims Jr. cuando restaban 55 segundos. Matt Prater igualó el marcador con un gol de campo y envió el duelo al alargue.
En la prórroga, Ja’Quan McMillian interceptó a Allen y dejó a Denver en zona favorable. Un avance terrestre de RJ Harvey y dos castigos por interferencia acercaron a los Broncos a la zona roja. Lutz selló la victoria con un gol de campo de 24 yardas.
Con este resultado, Denver disputará la final de la AFC por primera vez desde la etapa en la que Peyton Manning era su mariscal de campo. El equipo confirmó su capacidad para resistir escenarios adversos y aprovechar los errores del rival en un encuentro que mantuvo la incertidumbre hasta la última jugada.