Ciudad de México. La discusión de la reforma electoral conocida como “Plan B” fue pospuesta en el Senado ante la falta de acuerdos entre Morena y el Partido del Trabajo, así como por inconsistencias técnicas en el proyecto que impidieron avanzar en la elaboración del dictamen.
El análisis estaba programado para iniciar en las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos, con la intención de llevar el tema al Pleno durante la misma semana. Sin embargo, las diferencias internas y la necesidad de corregir aspectos clave derivaron en un aplazamiento indefinido de las sesiones.
El principal punto de conflicto se centra en la fecha propuesta por Morena para realizar la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum. La bancada plantea que el ejercicio se lleve a cabo en junio de 2027, de forma simultánea con las elecciones generales.
Al respecto, el dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, confirmó que esta discrepancia es el tema central que mantiene detenida la discusión. El PT propone que la consulta se realice en agosto de 2027 o que se difiera hasta 2028.
A las diferencias políticas se suman problemas técnicos identificados en la iniciativa. Los senadores de Morena Óscar Cantón y Enrique Inzunza, quienes encabezan las comisiones dictaminadoras, reconocieron fallas en el apartado relacionado con las regidurías municipales. Indicaron que establecer un mínimo de siete regidores implicaría un incremento en los costos para entidades donde actualmente operan con un número menor.
Ante este escenario, se prevé que el análisis de la reforma pueda retomarse durante la semana de Pascua, una vez que se logren acuerdos y se realicen los ajustes necesarios al proyecto.