El asalto al castillo de Kerak, una localidad turística del sur de Jordania, ha terminado con siete muertos y 14 rehenes liberados, muchos de ellos extranjeros. Los asaltantes, una decena, según el medio nacional Al Ghad, se han dirigido al castillo después de protagonizar un tiroteo contra una comisaría situada a unos 10 kilómetros de la fortaleza donde han tenido retenidos a los rehenes.
El Departamento de Seguridad Nacional ha informado en un comunicado de que el ataque ha costado la vida a siete personas, cuatro policías, dos civiles, cuya nacionalidad no fue aclarada, y una turista canadiense, aunque no detalla el número de heridos ni de hospitalizados.
Según fuentes de seguridad citadas por el medio jordano Al Ghad, la mayoría de los rehenes son turistas de nacionalidad malasia. La ciudadela de Karak es un castillo construido por los Templarios en la Edad Media y es un conocido punto turístico de Jordania.
El ataque comenzó esta mañana en la cercana localidad de Al Qatrana, donde un vehículo abrió fuego contra una comisaría y un coche patrulla antes de darse a la fuga. Los hombres armados han escapado de la persecución policial por todo el casco antiguo de la ciudad, según Al Ghad, en dirección al castillo, situado a unos 10 kilómetros al oeste, según ha confirmado el primer ministro del país, Hani al Mulki, en su cuenta oficial de Facebook.
El castillo, levantado en el siglo XII y gran atractivo turístico de la ciudad, está ahora bajo la vigilancia de las fuerzas especiales jordanas, que ya han pedido refuerzos y apoyo aéreo.
Las fuerzas de seguridad han cortado todas las carreteras y desplegado a equipos especiales para neutralizar a los responsables. La Policía sospecha que podría tratarse de un ataque terrorista de un grupo miliciano y todavía se mantiene la alerta en la ciudad, un importante destino turístico por la importancia de sus antigüedades.
El pasado junio, Jordania fue blanco de un atentado con coche bomba cerca de la frontera con Siria en el que fueron asesinados seis soldados. Hasta ahora, Jordania se ha mantenido relativamente estable y no ha sufrido acciones terroristas en comparación con sus países vecinos, aunque está en el punto de mira del grupo yihadista Estado Islámico por su participación en la coalición militar dirigida por Estados Unidos.
El País