La fortaleza del peso ante el dólar, al parecer, pasó de ser un asunto pasajero o de rebote —por la debilidad de la economía de Estados Unidos— a una situación prolongada y de estabilidad, lo cual también se percibe ante otras monedas.
Desde hace algunas semanas se habla del concepto de superpeso debido a que la moneda mexicana tiene casi noqueado al dólar con cotizaciones récord como la de este miércoles, que llegó a 17.12 pesos por billete verde en operaciones interbancarias; el cuales un nivel no visto desde el 19 de abril de 2016. Para este jueves la cotización en los mercados se sitúa en el rango de 17.16 pesos.
No obstante, al hacer una revisión de las cotizaciones de otras monedas, se puede ver que esta apreciación del peso mexicano va más allá de ganarle terreno al billete verde.
Por ejemplo, en el caso de la otra moneda de referencia para la economía mexicana, el euro, que llegó a niveles históricos de más de 27 pesos en el segundo trimestre de 2020, actualmente se ubica en apenas 18.78 pesos para operaciones interbancarias, lo que representa una disminución de casi 20% respecto a los 23.50 que promediaba hace cinco años.
En una situación muy similar se encuentra la libra esterlina, que hoy en día se cotiza en 21.93 pesos al mayoreo, esto es una baja aproximada de 17% en comparación con los más de 26.50 de hace cinco años, al inicio del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Para la cotización del yen al mayoreo, el fortalecimiento el peso es aún más pronunciado, la apreciación de la moneda mexicana supera el 32% en el mismo lapso de cinco años, lo que mantiene a la moneda del sol naciente en 0.1224 pesos actualmente.
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Peso. Cotización del peso mexicano ante el yen en los últimos cinco años. (Foto: Especial)
Y si de comparar pesos se trata, en el quién es quién entre el peso mexicano y el colombiano, es la moneda azteca la mejor posicionada, con una apreciación de 37% en los últimos cinco años, para un tipo de cambio de 0.0041 pesos mexicanos por cada moneda centroamericana.
Peso. Cotización del peso mexicano ante el peso colombiano en los últimos cinco años. (Foto: Especial)
Esto mientras los analistas financieros firman que que “todavía hay espacio” para que el superpeso se anote nuevas marcasdurante las próximas semanas, lo que confirmaría que no se trata de un fenómeno pasajero.
El incremento del 13 por ciento al salario mínimo, que entró en vigor al inicio de 2026, representa un avance importante para la recuperación del poder adquisitivo de las familias, pero también plantea un desafío significativo para las pequeñas y medianas empresas, advirtió el maestro Isaac González Granados, docente de la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
El especialista reconoció que el aumento es una medida positiva desde el punto de vista social, al permitir que los trabajadores enfrenten mejor el costo de vida. Sin embargo, subrayó que las decisiones económicas tienen efectos en cadena y no ocurren de manera aislada.
Explicó que mientras las grandes empresas suelen tener mayor capacidad para absorber el incremento en la nómina, las PyMES enfrentan un escenario mucho más complejo. Negocios como tiendas de barrio, talleres o comercios locales podrían verse presionados si sus costos laborales aumentan sin que exista un crecimiento proporcional en sus ventas.
De no existir apoyos, alertó, esta situación podría traducirse en un alza de precios para los consumidores o, en el peor de los casos, en recortes de personal, afectando tanto al empleo como a la estabilidad económica local.
Ante este panorama, González Granados hizo un llamado a no dejar solas a las pequeñas empresas y a impulsar medidas de acompañamiento por parte de las autoridades, como subsidios temporales a las cuotas de seguridad social o periodos de gracia en el Impuesto Sobre Nómina.
Este tipo de apoyos, explicó, permitirían amortiguar el impacto inicial del aumento salarial mientras las empresas ajustan su productividad y modelo financiero, generando un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la viabilidad del sector productivo local.