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Tarifas eléctricas de alto consumo vuelven a subir en enero hasta 4.5%

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En enero de 2017 las tarifas para el sector industrial aumentan entre 3.7% y 4.5%. Para el sector comercial, las tarifas registran incrementos de entre 2.6% y 3.5% en el mismo periodo. Por otra parte, la tarifa de uso doméstico de alto consumo (tarifa DAC) registra un aumento marginal de 2.6% de diciembre de 2016 a enero de 2017, informó la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
De acuerdo con la CFE, el ajuste de las tarifas en el mes de enero de 2017 está relacionado con los incrementos de los precios de los combustibles para generar energía eléctrica registrados en diciembre de 2016 en comparación con diciembre de 2015.
El precio del gas natural que la CFE utiliza en sus procesos de generación se incrementó 77% en diciembre de 2016 respecto a diciembre de 2015. Estos precios son los utilizados en la fórmula determinada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para calcular las tarifas eléctricas.
A pesar de este marcado incremento en el precio del gas natural, este combustible sigue siendo cerca de 30% más barato y menos contaminante que el combustóleo en los procesos de generación de electricidad.
Por su parte, el precio del carbón importado aumentó 72.8% en el mismo periodo, asimismo, el precio del carbón nacional se incrementó en 7%.
En total, el impacto de estos aumentos en los energéticos, se tradujeron en un incremento de 54% en el Índice de los Costos de los Combustibles utilizados para generar energía eléctrica de diciembre de 2016 respecto a diciembre de 2015.
A decir de la CFE, aún con los aumentos registrados este mes, todas las tarifas eléctricas presentan reducciones en términos reales en enero de 2017 en comparación con noviembre de 2012, mes previo al inicio de la presente administración.

Fuente: Economía Hoy

Dinero

Usar meses sin intereses para gastos cotidianos puede ser señal de sobreendeudamiento

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Recurrir a los meses sin intereses para cubrir compras habituales como el supermercado, gasolina o artículos de uso diario puede ser un indicio de sobreendeudamiento cuando el crédito deja de ser una herramienta y se convierte en la única forma de llegar al siguiente periodo de pago.

El sobreendeudamiento ocurre cuando las obligaciones financieras superan la capacidad real de pago. En muchos casos no se manifiesta con atrasos o llamadas de cobranza, sino con un presupuesto que queda comprometido apenas llega la quincena y obliga a seguir utilizando tarjetas o préstamos para cubrir los gastos cotidianos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023, el 36.2% de la población adulta en México tenía algún tipo de deuda y el 48.4% expresó mucha preocupación por la posibilidad de que estas se acumularan. Tener un crédito no implica necesariamente un problema financiero, pero la presión para cumplir con los pagos forma parte de la realidad de muchas personas.

Entre las principales señales de sobreendeudamiento se encuentran recibir el ingreso con pagos ya comprometidos, depender del pago mínimo de la tarjeta de crédito de manera constante, financiar gastos básicos con crédito y acumular numerosas mensualidades de montos pequeños que, en conjunto, representan una carga importante para el presupuesto. También es una alerta utilizar un préstamo para liquidar otro, generando un ciclo continuo de endeudamiento.

No existe una cantidad fija que determine cuándo una persona está sobreendeudada, ya que depende de sus ingresos, gastos esenciales y capacidad de pago. Una forma de evaluar la situación es preguntarse si, después de cubrir las deudas, todavía es posible pagar vivienda, alimentación, transporte y servicios sin recurrir nuevamente al crédito.

Para recuperar el control de las finanzas se recomienda elaborar un registro con el monto de cada deuda, el pago mensual, la fecha de vencimiento y el costo que representa mantenerla. También es conveniente evitar nuevas mensualidades mientras se ordenan los compromisos existentes y definir una estrategia para liquidar las deudas, ya sea priorizando las que generan más intereses o las de menor monto.

Si ya no es posible cubrir algún pago, lo recomendable es contactar a la institución financiera antes de caer en incumplimiento para conocer las alternativas disponibles y revisar con atención el plazo, la tasa de interés, las comisiones y el costo total de cualquier reestructura. El objetivo es recuperar margen en el presupuesto para cubrir los gastos básicos sin depender constantemente de nuevos créditos.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool

 

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