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Trump aplicará plan ‘Quédense en México’ a caravana

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Inmigrantes centroamericanos que soliciten asilo en un punto de cruce en la frontera sur de Estados Unidos, tendrán que esperar en algunos casos en México mientras se procesan sus casos, de acuerdo con un plan de la administración del presidente Donald Trump.

Funcionarios estadunidenses citados por el diario The Washington Post indicaron que aquellos solicitantes de asilo que no pueda establecer un miedo razonable de persecución, no se les permitirá entrar a Estados Unidos y serán rechazados en la frontera.
Hasta el momento los solicitantes de asilo pueden permanecer en Estados Unidos hasta que se realice una audiencia con un juez migratorio. El sistema actual, bautizado con el nombre de “Detención y Liberación”, ha sido criticado de manera regular por el presidente Trump.

La existencia del plan fue revelada en respuesta a las caravanas de migrantes centroamericanos que empezaron a llegar a la frontera entre Estados Unidos y México.
La garita de San Ysidro, una de las más transitadas del mundo, en la frontera entre Tijuana y San Diego, fue cerrada temporalmente en días pasados ante reportes de una inminente irrupción de cientos de migrantes. A raíz de ello se instalaron medidas de refuerzo como alambre de púas.

El nuevo plan es impulsado por el polémico asesor presidencial Stephen Miller, a pesar de que algunos funcionarios estadunidenses han expresado preocupación por su implementación en medio de “negociaciones sensitivas” con el gobierno mexicano, indicó el Post.

De acuerdo con los planes, si un migrante no teme persecución en México, deberán permanecer en territorio mexicano.

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Trump convoca cumbre en Miami con aliados para contrarrestar la influencia de China

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Donald Trump convocó a una cumbre presidencial en el hotel Doral de Miami con el objetivo de articular un bloque regional que enfrente la ofensiva de China en América Latina. El encuentro está previsto para el 7 de marzo y, por distintos canales diplomáticos, ya fueron invitados los presidentes Javier Milei de Argentina, Santiago Peña de Paraguay, Rodrigo Paz de Bolivia, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador y Tito Asfura de Honduras.

Los mandatarios convocados mantienen una sintonía ideológica con Trump y son considerados socios estratégicos de su proyecto regional. La cumbre tiene un objetivo geopolítico definido: frenar el plan atribuido al gobierno de Xi Jinping para ampliar su influencia sobre los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales rutas de comercialización en América Latina.

Hacia finales de 2025, la administración republicana publicó su Estrategia de Seguridad Nacional, en la que estableció el llamado Corolario Trump a la Doctrina Monroe. Este enfoque busca restringir la actuación de actores extrarregionales en América Latina. A ello se sumó una nueva Doctrina de Defensa de Estados Unidos que prioriza a la región y define mecanismos de disuasión frente a China.

En ese marco, hace pocos días Estados Unidos encabezó en Washington un encuentro global sobre minerales críticos, orientado a contener la influencia de Beijing sobre insumos considerados clave para la seguridad internacional y la economía mundial. Al término de esa reunión, Argentina, Bolivia y Paraguay firmaron acuerdos con el Departamento de Estado para marcar distancia de las ambiciones chinas en ese sector y, a cambio, recibir un trato diferencial para inversiones en esos países.

A inicios de 2026, Trump también emitió la orden ejecutiva titulada Ajuste de las importaciones de minerales críticos procesados y sus productos derivados a Estados Unidos. El documento subraya la necesidad de cooperación internacional para reforzar la seguridad minera del país, ante la dependencia total de importaciones de 12 minerales críticos controlados de forma monopólica por China.

Como parte de esta estrategia, Trump anunció la creación de una reserva estratégica de minerales críticos denominada Project Vault. La iniciativa combinará cerca de mil 700 millones de dólares de financiamiento privado con un préstamo de 10 mil millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos. Los aliados latinoamericanos serán priorizados en la asignación de estos recursos.

La Cumbre de Miami también evidenciará una división ideológica en la región. Mientras Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Honduras y Ecuador se alinean con la visión internacional de Trump, Brasil, Colombia y México mantienen relaciones comerciales fluidas con China. A menos de cuatro semanas del encuentro, no se descarta que la Casa Blanca extienda nuevas invitaciones a otros mandatarios de la región.

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