Estados Unidos.— El presidente Donald Trump encabezó este domingo un homenaje en memoria de Charlie Kirk, activista de 31 años asesinado a balazos el pasado 10 de septiembre durante un debate público en una universidad de Utah.
El mandatario, acompañado de altos funcionarios de su gobierno, afirmó que la ceremonia tenía como propósito “celebrar la vida de un gran hombre, realmente un gran hombre”. Reconoció, sin embargo, que se trataba de “un día muy duro” para el país.
El tributo se llevó a cabo en el State Farm Stadium de Glendale, con capacidad para 63 mil personas, donde desde temprana hora se formaron largas filas para ingresar. Los asistentes portaban ropa con los colores de la bandera estadounidense y gorras con el lema de campaña de Trump, Make America Great Again.
Entre los presentes destacó el testimonio de una mujer que viajó 12 horas desde Texas y que comparó la figura de Kirk con la de un mártir religioso: “Lo veo como un mártir de Cristo, sin duda”.
Durante la ceremonia se esperaba la intervención del vicepresidente J.D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard; y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., además del comentarista Tucker Carlson. También participó Erika Kirk, viuda del activista y quien recientemente asumió la dirección de Turning Point USA.
Las autoridades estadounidenses informaron que el presunto atacante, un joven de 22 años, fue detenido y enfrenta cargos que podrían derivar en la pena de muerte. Según la fiscalía, el crimen estuvo motivado por odio hacia las ideas que defendía Kirk.
Tras el asesinato, Trump calificó al activista como “mártir de la verdad y la libertad” y responsabilizó a la retórica de la “izquierda radical” del clima de confrontación que derivó en el ataque. La Casa Blanca, por su parte, anunció que endurecerá las acciones contra lo que denominó “terrorismo doméstico” proveniente de grupos radicales de izquierda.