Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, de la noche a la mañana, recuperó su título de ‘El eterno fugitivo’.
El sistema de videovigilancia del Centro Federal de Readaptación Social 1 Altiplano pierde de vista al preso 3578, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, presunto líder del Cártel de Sinaloa y con 12 años de reclusión pendientes por cohecho y asociación delictuosa, condena que cumplía en el penal de Puente Grande hasta su fuga en 2001.
Hacía apenas 17 meses que un diario estadunidense había informado de la recaptura Guzmán Loera, el Chapo, quien esta vez logró evadir la seguridad de una cárcel inaugurada hace 24 años y considerada entonces como impenetrable.
Con celdas individuales, cambio constante de custodios y circuito cerrado de televisión, Almoloya era la joya de la estrategia de seguridad de la administración de Carlos Salinas de Gortari y su hermano, Raúl, sería uno de sus primeros inquilinos.
Tan segura se consideraba que por ella han pasado los pesos pesados del crimen organizado nacional, como Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo, Osiel Cárdenas Guillén, Daniel Arizmendi el Mochaorejas, la Barbie, el JJ, Miguel Ángel Félix Gallardo, Carlos Beltrán Leyva y hasta un tal Mario Aburto.
Pero al parecer algo falló, pues aunque la alerta se dio en forma «inmediata» —a decir del comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, en conferencia de prensa 24 horas después del incidente de seguridad—, Guzmán Loera tuvo tiempo suficiente para cruzar 1.7 kilómetros de túneles, desde el piso de la regadera de la estancia 20, pasillo 2 del área de tratamientos especiales, hasta una casa en obra negra ubicada al suroeste del penal, en la colonia Santa Juanita.
El coordinador de la bancada de Morena en el Congreso del Estado de Chihuahua, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, llamó a retomar de forma obligatoria las sesiones presenciales en el recinto legislativo y a dejar atrás la modalidad virtual que se instaló durante la pandemia de COVID-19.
Desde tribuna y en entrevistas posteriores, el legislador fue directo: la ley vigente no deja margen de interpretación. «¿Qué se debe hacer? Cumplir con la ley. ¿Qué dice la ley? Que usted debe acudir presencial al Congreso», señaló.
El Artículo 7 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Chihuahua establece que el Congreso sesionará en el Recinto Oficial de la capital del estado, y que solo en caso de una declaración de emergencia sanitaria emitida por autoridades competentes podrán realizarse sesiones en modalidad remota. Hoy, subrayó Estrada, no existe ninguna declaratoria vigente que justifique las conexiones virtuales.
El coordinador precisó que la propuesta no implica reformas ni modificaciones legales. «Es un engaño decir que se necesita un ajuste. No se tiene que hacer ninguna reforma. Nada más cumplir con la ley actual», sostuvo. Indicó que el asunto lo ha planteado desde hace meses en la Junta de Coordinación Política, donde impulsó el cumplimiento estricto del reglamento.
Respecto a las comisiones legislativas, Estrada reconoció que podría analizarse una modalidad que agilice su funcionamiento, siempre que esté debidamente regulada, aunque aclaró que actualmente tampoco está autorizada la vía virtual. Por el momento, no se contemplan sanciones para quienes se conecten a distancia, ya que la propuesta sigue en proceso de cabildeo con los coordinadores de las distintas bancadas.
El legislador enmarcó su llamado en una exigencia de responsabilidad hacia quienes obtuvieron el voto ciudadano. «Nosotros pedimos ser diputadas y diputados. Tuvimos el honor que nos lo concedieran nuestros electores», expresó.