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Dinero

WeWork se declara en bancarrota

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La empresa de coworking solicita la protección de bancarrota en Estados Unidos para poder reestructurar sus pasivos.

La solicitud presentada por la empresa ante las autoridades dice que sus pasivos ascienden a 18,656 millones de dólares (mdd), mientras que sus activos valen 15,063 mdd.

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WeWork fue fundada en 2010 por Adam Neumann y Miguel McKelvey, quienes estuvieron a cargo de la empresa hasta 2020, luego de que se dieran a conocer los detalles de la vida de los Neuman y ese mismo año fura revocado de la junta directiva, mientras que SoftBank adquirió el 80% de la propiedad de la empresa.

Los títulos de WeWork en Wall Street cotizaron en 1.05 dólares, un nuevo mínimo histórico con una caída diaria de 54%.

La principal ganancia de esta empresa provenía de las rentas que cobraban por ocupar los espacios, donde los principales atractivos, además de conocer a otras personas de diferentes campos, eran las áreas comunes que compartían, pues en realidad no parecían oficinas, sino grandes salas de juegos.

Durante sus primeros años de existencia, el concepto llamó tanto la atención hasta el punto de conseguir una valoración de 4,600 millones de dólares para el 2014, cifra que atrajo a grandes inversionistas, como JP Morgan Chase o incluso a Masayoshi Son, fundador y director ejecutivo de Softbank.

La pandemia causó problemas, ya que muchas empresas terminaron abruptamente sus contratos de arrendamiento y la crisis económica que siguió llevó a que aún más clientes cerraran sus puertas.

En septiembre de este año, la compañía dijo que había estado renegociando activamente los arrendamientos y que estaba “aquí para quedarse”. Tenía cerca de 16 mil millones de dólares en obligaciones de arrendamiento a largo plazo, según documentos presentados ante el regulador .

Dinero

Global Money Week 2026 impulsa el diálogo sobre finanzas en los hogares

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En México, la conversación sobre dinero continúa siendo un tema ausente en muchos hogares, donde hablar de ingresos, gastos o deudas suele evitarse, lo que limita la comprensión colectiva de las finanzas personales.

De acuerdo con el análisis publicado en el marco de Global Money Week 2026, esta falta de diálogo contribuye a que los hábitos financieros no se transmitan entre generaciones. Actualmente, solo una de cada cuatro personas en el país elabora un presupuesto y apenas el 53 por ciento lleva algún control de sus gastos.

El documento señala que la ausencia de educación financiera no se reduce únicamente a la falta de información, sino también a la carencia de prácticas cotidianas que difícilmente se desarrollan si no forman parte de la vida familiar. No obstante, advierte que fomentar la educación financiera desde instituciones es insuficiente si no se acompaña de cambios en el entorno doméstico.

Especialistas destacan que la familia funciona como el primer sistema financiero, donde se adquieren las bases para entender conceptos como ahorro, gasto y planeación. Estudios citados indican que quienes crecen en entornos donde se abordan estos temas desarrollan mayor claridad en el manejo del dinero, independientemente del nivel de ingresos.

En el caso de la Generación Z, el acceso a herramientas digitales permite realizar operaciones financieras desde dispositivos móviles. Sin embargo, este acceso no siempre se traduce en comprensión. A nivel global, este grupo presenta un índice de gasto frente al ahorro de 1.93, lo que refleja que consumen casi el doble de lo que reservan, aunque algunos comienzan a modificar sus hábitos para mejorar su control financiero.

En México, existen instrumentos financieros disponibles para menores de edad, como cuentas de depósito, Afore para niños o Cetes. Pese a ello, su uso es limitado: en 2023, solo el 0.2 por ciento contaba con una cuenta de Afore y el 0.8 por ciento tenía un contrato de Cetes.

El texto destaca que acercar estas herramientas desde edades tempranas puede reducir la distancia entre el sistema financiero y la experiencia personal, permitiendo que niñas, niños y jóvenes comprendan de forma práctica cómo funciona el dinero.

Finalmente, se señala que iniciativas como Mi Cuenta Junior de Bankaool buscan facilitar este primer acercamiento, promoviendo la toma de decisiones financieras desde etapas tempranas. La reflexión central apunta a que integrar el tema del dinero en la vida cotidiana puede influir en la forma en que las personas enfrentan sus decisiones económicas.

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