Entonces la noche cayó pesada, abrumando al débil personaje que estallaba en ira y a su vez en temor, una fría sensación llenó su ser al conocer el resultado: Irá a prisión según sostuvo Javier Corral el hoy gobernador electo.

Caleb Ordóñez T.
Caleb Ordóñez T.

Nada puede hacer ya, ni sus millones en la bolsa sirven para salvar su deplorable condición, él lo sabe, los enemigos se multiplican, los frentes de batalla están por todo lugar, se pierde en la neblina de la derrota y su confusión pues no sabe que está pasando, el pesimismo es como limón para su herida, con el alma destrozada ve como se desvanece su “reino”, su trono ahora tiene espinas, atrás quedaron sus mentiras y engaños, ya no hay llamadas de Peña Nieto, adiós a la secretaría, nunca será senador. El personaje pierde el poder y se le va como agua entre las manos, no pensaba que esto podía suceder.

El temor

Escondido, aferrado a su silla, el aún gobernador en libertad reflexiona, mira los resultados, una a una de las casillas perdidas, los miles de ciudadanos que fueron a abofetear su gobierno lleno de excesos y corrupción, siempre distante de la gente, ebrio de egocentrismo y prepotencia, César Duarte siente la oscuridad hasta los huesos, sin tener que ir a juicio ya se siente en la prisión. Porque la gente demostró su hartazgo, su enojo. Porque de nada sirvieron los más de cuatro mil millones de pesos pagados para su imagen. Porque las amenazas que mandó enviar no fueron suficientes. Porque la valentía de David enfrentó a un Goliat que solo aparentaba ser, pero hoy solo se refugia en sí mismo, lo han dejado solo, ni siquiera una canción de Juan Gabriel al oído, lo consuela.

El pasado 5 de Junio quedará marcado para siempre en la memoria histórica de Chihuahua, cuando la gente valiente y leal de ese maravilloso Estado salió a las urnas a defender su orgullo y prestigio. Decidió esa multitud enviar al tirano a la cárcel y ser libres de su gobierno. A toda hora las casillas se presentaban repletas de personas con un semblante de esperanza y una sensación de victoria se apoderaba de las calles.

La esperanza

Y en medio de la noche, el periférico de la juventud de la capital se iluminaba, la “X” de Ciudad Juárez era testigo de un nuevo paradigma, Delicias, Cuauhtémoc y por supuesto Parral daban la bienvenida a una etapa histórica, dijeron “no más”, dieron un “basta ya” al odiado represor, el que hasta hoy habita nuestro palacio de Gobierno.

Haciendo maletas, todas llenas de vergüenza y deshonra, Duarte ve el panorama sombrío, “karma” dirán algunos, pero aún falta lo más importante: su juicio. La gente no votó por un partido o un personaje, votaron con la ilusión de ver enjaulado al déspota y mitómano personaje. Muchos queremos ser testigos de la justicia, queremos ver hecha realidad la consigna del Gobernador electo: ¡A la cárcel con todo y su séquito!

¿Quién manda?

Las murallas caen, es verdad que la gente puede mandar, es verdad que somos patrones de aquellos que administran, es verdad también que podemos castigar y hacer sufrir a los corruptos.

Quien diga que Chihuahua aún no ha ganado se equivoca. Quien piense que nuestra tierra es débil y abnegada esta en un profundo error. Chihuahua es bravo, valiente, se enaltece ante los más grandes retos y vence. Resurge de las cenizas y deja un mensaje muy claro: Los ciudadanos mandan, tengan cuidado aquellos que fueron electos, no se equivoquen fueron elegidos para representarnos pero no se ha ganado nada aún. Los ojos de miles están sobre ustedes, el poder es de la gente y nosotros estaremos al pendiente para castigarlos o aplaudirles en su momento.

Pero nunca más permitiremos un tirano en nuestra tierra.

Felicidades Chihuahua estoy orgulloso de ser tu hijo.

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