César González tan sólo tenía 5 años cuando en la tarde del 31 de marzo de 1995 su hermana le dio la noticia de que la cantante Selena, conocida en Estados Unidos como «la reina de la música texana», había muerto.
Cesar acudió el pasado sábado junto a centenares de personas a un parque del este de Los Ángeles, en California, para recordar a la artista, que fue asesinada hace ahora dos décadas por Yolanda Saldívar, la fundadora de su club de fans.
Saldívar, que además era amiga de Selena, acabó con la vida de la artista de un disparo durante una discusión.
«Estoy aquí aquí para honrar a la reina Selena. La mejor artista que jamás ha habido», le explicó a BBC Mundo el joven, quien asegura recordar «lo triste que estaba todo el mundo» cuando se supo que la intérprete de 23 años había muerto.
Francisco, de 28 años, asistió al homenaje en la Plaza de la Raza de Los Ángeles con un cuadro con el rostro de Selena que él mismo había pintado.
«Era una artista genuina con un carisma que te atrapaba. No creo que haya ninguna otra cantante con quien se la pueda comparar. Era única por sus canciones, su belleza, su sonrisa… todo», le dijo a BBC Mundo.
Por su parte Carolina, quien desde hace ocho años se dedica a imitar a Selena en fiestas y otros eventos, también cree que la artista es «irremplazable».
«Era una mujer con muchísimo talento y era bellísima. Además, tenía un corazón muy lindo y era muy humilde».
Que 20 años después de su muerte Selena siga siendo recordada de esta manera es un reflejo del duelo que en su momento desató su asesinato, no sólo entre los hispanos de su Texas natal, donde era inmensamente popular, sino también entre toda la comunidad latina de EE.UU.
Fue su trágica desaparición la que hizo que se convirtiera en un ícono: vendió millones de discos de forma póstuma y su historia llegó a la gran pantalla en 1997 de la mano de Jennifer López, en un papel que lanzaría al estrellato a la cantante y actriz de origen puertorriqueño.
Orígenes humildes
Selena creció en el seno de una familia de origen mexicano de Texas e inició su carrera musical siendo una niña en la localidad de Corpus Christi, en una banda creada por su padre en la que su hermano tocaba el bajo y su hermana, la batería.
En los primeros años Selena y los Dinos actuaban en bares y ferias o en pequeños eventos, como bodas o fiestas de quinceañeras.
En 1984 el grupo grabó su primer disco de música texana -o tex-mex, como se conoce en EE.UU. a este estilo de música norteña mexicana- y su popularidad empezó a crecer.
Con su talento y gran atractivo físico, conquistó un mundo tradicionalmente dominado por artistas masculinos y logró que sus canciones también fueran apreciadas en el vecino México.
A principios de 1995, tras años de haber dominado las listas de éxitos de música latina y haberse convertido en la primera mujer en ganar el Grammy en la categoría de mejor disco de música mexicano-estadounidense, Selena estaba preparando su salto al mercado anglosajón con su primer álbum de canciones en inglés.
La cantante -quien se había casado en 1992 con Chris Pérez, un joven guitarrista de su banda- nunca llegaría a ver el enorme éxito que cosechó «Dreaming of You», que salió a la luz cuatro meses después de que Yolanda Saldívar la asesinó en un motel de Corpus Christi.
Yolanda Saldívar (dcha.) mató a Selena de un disparo durante una discusión.
La atacante, de 34 años, se había convertido en confidente de Selena, además de administradora de su negocio de ropa. Antes del asesinato, había sido acusada por los Quintanilla de apropiarse indebidamente de parte del dinero de la familia.
Saldívar se encuentra ahora cumpliendo una condena de cadena perpetua por el asesinato de la artista.
Fama tras su muerte
La muerte de Selena desató demostraciones de duelo sin precedentes entre los latinos de EE.UU. e hizo que la popularidad de la cantante alcanzara cotas insospechadas.
Tras su fallecimiento la intérprete hizo historia al ser la primera artista en tener cinco discos en español de forma simultánea en la lista de los 200 más vendidos de Billboard.
«Dreaming of You», del que hasta la fecha se han vendido más de cuatro millones de copias, se convirtió en el primer álbum de una artista latina en conquistar el primer puesto de ese listado.
En los últimos años la familia de Selena ha sacado al mercado varios discos de recopilaciones que han logrado gran éxito en los rankings latinos.
Selena empezó a cantar en un grupo que creó su padre, quien ejercía de manager.
Desde que falleció en 1995, se han vendido más de diez millones de copias de sus álbumes, según datos de la empresa de mediciones Nielsen Soundscan citados por la prensa estadounidense.
Y a dos décadas de su desaparición, los principales medios hispanos de EE.UU. han publicado especiales que reflejan la influencia que la artista sigue teniendo entre las nuevas generaciones.
Además, los próximos 16 y 17 de abril, coincidiendo con el que hubiera sido su 44 cumpleaños, se ha organizado en Corpus Christi un festival de música en homenaje a Selena al que se espera acudan más de 50.000 personas.
«Su vida y su música son un puente entre el mundo anglosajón y el mundo latino y por eso muchos latinos se identifican con ella», asegura María Morales, editora ejecutiva de la revista People en Español.
La «prueba del tiempo»
«Tenía mucho carisma y con su carácter cercano y familiar se metía a la gente en el bolsillo», señala Morales, quien explica que fue la muerte de Selena y el impacto mediático que esta tuvo lo que hizo que en 1996 saliera al mercado la versión en español de la revista People.
La periodista apunta que aunque Selena era la reina de la música texana «también incorporó en sus canciones otros estilos como la cumbia, la salsa, el disco o el pop», lo que ayudó a que aumentara su popularidad.
Selena sigue contando con muchos fans en EE.UU., principalmente entre la población de origen hispano.
En opinión de la editora de People, a 20 años de su fallecimiento se puede afirmar que la música de Selena «ha superado la prueba del tiempo».
«Cada vez que veo a Jennifer López, Selena Gómez o Demi Lobato no puedo evitar pensar que, en cierta manera, son las herederas de Selena».
Maria Celeste Arrarás, periodista y autora del libro «El secreto de Selena», en el que narra los eventos que rodearon el asesinato de la cantante, cree que ella «fue un gran ejemplo de lo que es el sueño americano».
Arrarás, quien fue la primera periodista en entrevistar a Yolanda Saldívar después de que fuera condenada, cree que la historia de Selena hace que muchos hispanos se identifiquen con ella, lo que ayuda a explicar la fascinación con su legado.
Obsesión
Los próximos 16 y 17 de abril Selena será homenajeada en Corpus Christi.
«Venía de una familia muy humilde y tuvo que trabajar muy duro para darse a conocer en el mundo de la música. Murió con tan sólo 23 años cuando acababa de ganar un Grammy y se disponía a dar el salto al mercado anglosajón. Creo que eso hizo que la gente la hiciera suya».
«Además, la mató alguien muy cercano a ella, que no sólo era su la presidenta de su club de fans sino también su confidente y su mejor amiga en esos momentos. A ello hay que sumar la forma tan dramática en la que murió, desangrándose corriendo por un pasillo. Todo eso impresionó mucho a la gente».
Arrarás opina que su muerte hizo que súbitamente alcanzara una enorme fama en EE.UU. que, de no haber sido asesinada, le hubiera llevado años conseguir.
Para Priscilla Rodríguez, editora de la revista Latina Magazine, la influencia que Selena tiene hoy en día se debe a que «era bicultural y su vida refleja la experiencia que muchos hispanos tienen en EE.UU. tratando de navegar entre dos mundos».
Rodríguez cree que es cierto que «su trágica muerte, en el momento en el que preparaba el salto para conquistar EE.UU., hizo que su fama se multiplicara».
«Nuestros lectores tienen una especie de obsesión con Selena y su vida, casi como si todavía estuviera viva», apunta Rodríguez en conversación con BBC Mundo.
«Todas las historias que hacemos sobre ella tienen muchísimo éxito. Es increíble ver cómo 20 años después sigue teniendo un impacto tan grande».
La Secretaría de Turismo invita a la población a aprovechar el periodo vacacional decembrino para descubrir los principales atractivos turísticos del estado, que incluyen pueblos mágicos, ciudades históricas, paisajes naturales y espacios culturales.
Chihuahua cuenta con cinco Pueblos Mágicos, entre los que destaca Creel, destino que ofrece un ambiente apacible, comercio de artesanías rarámuri, servicios turísticos de distintas categorías y múltiples actividades de naturaleza y aventura.
En la zona se encuentran el Valle de los Monjes, Valle de los Hongos, Valle de las Ranas y el Lago de Arareko, rodeado de bosques de pino-encino, donde se pueden realizar excursiones, cabalgatas y senderismo.
Dentro de las Barrancas del Cobre, el Parque Barrancas, ubicado en Divisadero, cuenta con atracciones como el teleférico, tirolesas, Vía Ferrata, puentes colgantes y el ZipRider, considerado uno de los más largos del mundo.
Otro de los Pueblos Mágicos es Batopilas, cuyo descenso en el fondo de las barrancas ofrece vistas panorámicas únicas. Entre sus sitios de interés se encuentran la mansión de Alexander Shepherd, el museo Entraña de Plata, la misión de Satevó y diversos miradores.
Casas Grandes, también Pueblo Mágico, alberga la Zona Arqueológica de Paquimé, reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Este sitio prehispánico destaca por su planeación urbana, sistemas hidráulicos y arquitectura de varios niveles.
La visita se complementa con el Museo de las Culturas del Norte, el cercano pueblo alfarero de Mata Ortiz y la comunidad de Colonia Juárez, conformando una experiencia cultural, histórica y artesanal.
En la Sierra Tarahumara, Guachochi conserva una profunda identidad rarámuri y es punto de acceso a impresionantes paisajes naturales. Uno de sus mayores atractivos es la Barranca de Sinforosa, una de las más extensas y profundas de México, con miradores como Cumbres de Sinforosa y Cumbres de Huérachi.
Hidalgo del Parral destaca por su legado minero, histórico y cultural. Sus calles albergan más de 600 monumentos históricos, templos y casonas. Es un destino ideal para recorrer museos, sitios históricos y disfrutar de su arquitectura colonial.
La ciudad de Chihuahua, capital del estado, ofrece una amplia oferta cultural, histórica y contemporánea. Entre sus principales recintos se encuentran la Catedral Metropolitana, Casa Chihuahua, el Museo de la Revolución Mexicana, Quinta Gameros y el Centro de Arte Contemporáneo.
Ciudad Juárez, frontera con Estados Unidos, combina desarrollo industrial, oferta cultural y turismo familiar. Destacan espacios como el Museo de la Revolución en la Frontera, el museo interactivo La Rodadora, así como áreas naturales como las Dunas de Samalayuca.
Además, la dependencia estatal invita a conocer los Pueblos Tradicionales de Chihuahua, como Valle de Allende, Guerrero, Rosales, Jiménez y Riva Palacio, donde se preservan costumbres, arquitectura y un profundo sentido de identidad local.
Por otro lado, el municipio de Madera se presenta como un destino ideal para la temporada invernal, reconocido por su clima frío, paisajes boscosos y entorno natural.
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