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39 empresas, interesadas en la licitación de la Red Compartida: SCT

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Un total de 39 empresas e instituciones nacionales y extranjeras presentaron manifestaciones de interés para participar en la licitación de la Red Compartida, un proyecto ordenado por la reforma en telecomunicaciones de 2013 que consiste en la instalación de una red pública de telecomunicaciones de cobertura nacional que permita el acceso efectivo de la población a la comunicación de banda ancha y a los servicios de telecomunicaciones.

La Red Compartida contempla la utilización de 90 megahercios (MHz) de la banda de 700 MHz del espectro radioeléctrico y será exclusivamente mayorista, es decir, que está diseñada para proporcionar servicios a otros concesionarios o autorizados de servicios públicos de telecomunicaciones, como es el caso los operadores de redes móviles y fijas que deseen incursionar en el mercado móvil y los operadores móviles virtuales.

El desarrollo del proyecto, así como su puesta en marcha y mantenimiento será realizado por un operador privado con el que el gobierno celebrará un contrato de Asociación Pública Privada (APP) mediante licitación o concurso público internacional.

Al dar a conocer a primera versión preliminar de los criterios generales que regirán la licitación, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) dijeron que el 54 por ciento de los interesados son empresas o instituciones mexicanas, entre las cuales están la Asociación Mexicana de Internet, MVS Multivisión, y al Red de expertos en telecomunicaciones del Instituto Politécnico Nacional.

No obstante, recordaron que la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión permite hasta 100 por ciento de inversión extranjera en el proyecto.

El 11 de marzo la SCT publicó una solicitud de manifestaciones de interés en la que se invitó a los interesados a enviar sus propuestas y sugerencias a tomar en cuenta en el proceso de licitación. Dicho proceso terminó el pasado 22 de mayo.

La SCT informó que planea poner a disposición del público documentos informativos durante los meses de julio y agosto, pues la publicación de las bases de licitación están programadas para realizarse en octubre próximo.

Se prevé que el despliegue comience el año que entra para cumplir con el mandato de que la red compartida esté en funcionamiento a finales de 2018.

Muchos de los interesados opinaron que los participantes privados de la APP idealmente no deberían tener que pagar por el uso del espectro y que ésta debe ser la contribución del gobierno a la APP.

Los interesados demandaron al gobierno que dicha Red disfrute con una “completa flexibilidad comercial” para ofrecer servicios complementarios a los clientes mayoristas, como la capacidad de acceder a televisión de paga, minería o análisis de datos, portabilidad numérica, gestión de tarjeta SIM, entre otras.

En el caso de la regulación de precios, las opiniones expresadas por la mayoría de los interesados oscilaron entre la no existencia de controles de precios hasta tener una regulación moderada en la materia.

Aunque la mayoría expresaron su interés en la Red Compartida, algunos comentaron su preocupación por su viabilidad comercial. Las preocupaciones incluyen: un objetivo de cobertura que pudiera ser demasiado ambicioso, el alto nivel de inversión requerido, la incertidumbre de la demanda y la creación de una nueva red desde cero.

El 58 por ciento de los interesados indicaron que su intención es involucrarse solo en un aspecto de la cadena de valor, mientras que el resto busca participar en múltiples aspectos dentro del proyecto.

De los participantes interesados en un solo aspecto, 42 por ciento mostraron preferencia en el ámbito de la consultoría; 26 por ciento en la construcción de la red; 16 por ciento como proveedores de servicio, 11 por ciento en la fabricación de equipo para redes y apenas el 5 por ciento en la inversión en el proyecto.

La Jornda

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Recomendaciones para optimizar recursos en viajes de negocios

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Los viajes de negocios pueden abrir oportunidades importantes: cerrar acuerdos, visitar clientes, asistir a ferias, capacitar equipos o supervisar operaciones en otra ciudad.

Sin embargo, también pueden convertirse en un gasto elevado si no se planifican con cuidado. Vuelos, hospedaje, traslados, alimentos y cambios de último momento suelen afectar el presupuesto más de lo esperado.

Una forma de controlar mejor los costos es revisar con anticipación las Promociones en alquiler de auto disponibles para la fecha y ciudad del viaje. Contar con un vehículo puede ser práctico cuando la agenda incluye varias reuniones, traslados entre zonas distintas o visitas a clientes en horarios ajustados.

La clave no está solo en gastar menos, sino en usar mejor los recursos. Un viaje corporativo bien organizado reduce tiempos muertos, evita pagos innecesarios y permite que la persona se concentre en el objetivo principal: trabajar, negociar o representar a la empresa de la mejor manera.

Planificar con tiempo evita gastos innecesarios

Uno de los errores más comunes en viajes de negocios es dejar todo para el último momento. Cuando las reservaciones se hacen con poca anticipación, suele haber menos opciones y precios más altos.

Lo ideal es definir desde el inicio las fechas, horarios de reuniones, ubicación del hospedaje y medios de transporte. Con esa información es más fácil decidir si conviene rentar un auto, usar transporte privado por trayecto o combinar distintas alternativas.

También es importante revisar si el viaje realmente requiere más de una noche. A veces, ajustar horarios de vuelo o concentrar reuniones en una misma zona puede reducir gastos de hotel, alimentos y traslados.

Elegir hospedaje según la agenda, no solo por precio

Un hotel más barato no siempre representa ahorro. Si está lejos de las reuniones, puede generar más gasto en transporte y pérdida de tiempo. En viajes de negocios, la ubicación tiene un valor importante.

Conviene elegir hospedaje cerca de la zona donde se realizarán la mayoría de las actividades. Si habrá visitas a distintos puntos de la ciudad, entonces es mejor buscar una ubicación intermedia y revisar rutas antes de llegar.

También vale la pena considerar si el hotel incluye desayuno, estacionamiento, internet o espacios de trabajo. Estos servicios pueden parecer pequeños, pero ayudan a reducir gastos adicionales durante la estancia.

Organizar traslados con una estrategia clara

Los traslados suelen ser una de las partidas más variables en un viaje corporativo. Si la persona depende de taxis o aplicaciones para cada movimiento, el costo puede subir rápido, especialmente en horarios de alta demanda.

Rentar un auto puede ser conveniente cuando hay varias reuniones en el día, visitas a parques industriales, traslados fuera del centro urbano o necesidad de flexibilidad. También puede ayudar cuando el viaje incluye equipo, muestras, documentos o materiales que sería incómodo mover en transporte público.

Antes de decidir, conviene calcular cuántos traslados se harán, cuánto tiempo tomará cada uno y si habrá estacionamiento disponible. La opción más eficiente no siempre es la más barata en apariencia, sino la que permite cumplir la agenda sin retrasos ni gastos dispersos.

Crear una política de gastos clara

Cuando una empresa realiza viajes con frecuencia, necesita reglas básicas. Una política de gastos ayuda a evitar confusiones sobre qué se puede pagar, qué comprobantes se requieren y cuáles son los límites permitidos.

Esta política puede incluir montos máximos para alimentos, tipo de hospedaje, transporte autorizado, uso de autos rentados, viáticos y procedimientos de reembolso. Mientras más clara sea, menos tiempo se pierde después revisando cargos o corrigiendo comprobantes.

Para pequeñas empresas o emprendedores, no hace falta un documento complejo. Basta con una guía sencilla que indique qué gastos son necesarios y cuáles deben autorizarse antes.

Aprovechar herramientas digitales

Las aplicaciones de mapas, calendarios, facturación, control de gastos y reservaciones pueden facilitar mucho la administración del viaje. Tener todo organizado en el celular reduce errores y ayuda a tomar decisiones rápidas.

Por ejemplo, revisar rutas antes de salir evita trayectos innecesarios. Guardar comprobantes digitales permite rendir cuentas con mayor orden. Usar calendarios compartidos ayuda a que el equipo sepa dónde estará cada persona y en qué horarios.

También es útil llevar un registro diario de gastos. Esperar hasta el final del viaje puede provocar olvidos o pérdida de comprobantes.

Evitar cambios de último momento

Los cambios repentinos suelen ser costosos. Modificar vuelos, ampliar noches de hotel o cancelar reservaciones puede generar cargos adicionales. Aunque algunos imprevistos son inevitables, muchos pueden prevenirse con una agenda realista.

Antes de confirmar el viaje, conviene validar horarios con clientes, proveedores o equipos internos. También es recomendable dejar márgenes entre reuniones. Una agenda demasiado ajustada puede parecer eficiente, pero cualquier retraso puede afectar todo el día.

Si el viaje incluye traslados entre ciudades o zonas alejadas, esos márgenes son todavía más importantes.

Medir si el viaje valió la pena

Optimizar recursos no termina cuando la persona vuelve. Después del viaje, conviene revisar qué gastos fueron necesarios, cuáles pudieron evitarse y qué aprendizajes servirán para la próxima salida.

También es útil comparar el costo total con el objetivo del viaje. ¿Se cerró una venta? ¿Se avanzó en una negociación? ¿Se capacitó al equipo? ¿Se resolvió un problema operativo? Esta revisión ayuda a decidir cuándo un viaje presencial tiene sentido y cuándo puede sustituirse por una reunión virtual.

Viajar mejor también es administrar mejor

Un viaje de negocios bien planeado no tiene por qué salirse del presupuesto. La diferencia está en anticiparse, comparar opciones y tomar decisiones alineadas con la agenda real.

Revisar transporte, hospedaje, comidas, tiempos y posibles promociones permite usar mejor cada recurso. Cuando la movilidad está bien resuelta y los gastos están bajo control, el viaje deja de ser una carga operativa y se convierte en una inversión más ordenada para la empresa.

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