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Chile otorga gratuidad educativa a 60% de estudiantes

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La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció el jueves la gratuidad para 60% de los estudiantes más pobres de la educación superior a partir de 2016, como parte de una reforma educativa opacada por la crisis que vive su gobierno.

En el marco de su segunda comparecencia pública ante el Congreso, en Valparaíso, la mandataria socialista realizó un anuncio que mantenía en vilo a miles de estudiantes, que durante años han exigido educación pública, gratuita y de calidad.

En Chile, y tras las reformas privatizadoras emprendidas por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) no existe la posibilidad de estudiar gratis a nivel universitario.

Bachelet, que habló por casi dos horas ante unos 1,000 asistentes en el Congreso, explicó que la medida beneficiará a unos 260,000 de los estudiantes más pobres del país.

«Esta medida es coherente con lo que hemos propuesto, y vamos a seguir avanzado decididamente hacia la gratuidad universal», afirmó la mandataria.

Bachelet agregó que hacia el fin de su presidencia, en el 2018, 70% del grupo más vulnerable de estudiantes gozará de gratuidad en la educación, para llegar a 100% de la matrícula en el 2020.

La medida se concretará mediante una ley de «gratuidad y financiamiento de la educación superior» que Bachelet planea enviar en el segundo semestre al Congreso, sobre la cual no dio detalles.

A la misma hora en que Bachelet hablaba en el Congreso, que tiene su sede en el puerto de Valparaíso (a 120 km al oeste de Santiago) miles de estudiantes protestaban en las afueras del parlamento, para exigir más participación en la reforma educativa.

Esta reforma es uno de los proyectos más ambiciosos que lleva adelante Bachelet, cuya promesa de implementación le valió un segundo mandato presidencial, a partir de marzo de 2014.

El proyecto ya logró la aprobación de una ley que pone fin a la selección de estudiantes en colegios públicos y de la obtención de ganancias en estas instituciones. Recientemente, envió al Congreso una iniciativa que aumenta 28% las remuneraciones de los profesores que se acojan a un nuevo plan docente.

Pero en los últimos meses Bachelet se vio forzaba a bajar el ritmo de sus reformas tras el estallido de una serie de casos de supuesta corrupción política, uno de los cuales tiene a su propio hijo como protagonista, arrastrando la popularidad de la mandataria a un mínimo de 29 por ciento.

Sebastián Dávalos, hijo mayor de la mandataria, de 36 años, es investigado por la justicia tras concretar un millonario negocio de especulación inmobiliaria, mientras que varios grandes grupos económicos del país están acusados de fraude tributario tras el financiamiento ilegal de la actividad política, por medio de boletas por servicios no prestados.

Nueva Constitución

En su discurso, Bachelet reafirmó su compromiso de iniciar en septiembre un proceso para redactar una nueva Constitución que reemplace a la heredada de la dictadura de Pinochet.

«El proceso constituyente debe ocurrir en contexto de acuerdo político amplio, con una participación ciudadana realmente incidente», dijo Bachelet, sin dar mayores luces acerca de cómo se llevará a cabo el proceso.

La mandataria tampoco mencionó la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente, una medida que no está consagrada en la Constitución chilena.

La actual Constitución chilena fue refrendada en un cuestionado plebiscito convocado por la dictadura en 1980. En 25 años de democracia, se le han hecho algunas modificaciones, para darle un tinte más democrático.

Entre otros anuncios, Bachelet mencionó la creación de los ministerios de Ciencia y Tecnología y uno de Pueblos Originarios, comprometiéndose a implementar a partir del 2017 el voto de los chilenos en el extranjero, prohibido por la dictadura de Pinochet.

Fuente: El Economista

Dinero

EE.UU. impone arancel de 10% a México por política sobre trabajo forzoso

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Estados Unidos anunció una nueva ronda de aranceles para 60 economías, entre ellas México, al que aplicará un gravamen de 10 por ciento por considerar que no prohíbe o no hace cumplir de manera efectiva la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso.

La medida fue dada a conocer por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que explicó que la decisión deriva de una investigación realizada bajo la Sección 301, iniciada el 12 de marzo de 2026 por instrucción del presidente Donald Trump. El proceso incluyó dos rondas de audiencias públicas, consultas con más de 45 gobiernos y el análisis de más de 2 mil 100 comentarios.

México forma parte del grupo de países sujetos a un arancel de 10 por ciento, junto con Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.

De acuerdo con la USTR, esta categoría corresponde a economías que ya cuentan con una prohibición para importar productos elaborados con trabajo forzoso, que asumieron el compromiso de establecerla mediante un Acuerdo sobre Comercio Recíproco o que aplican mecanismos parciales para impedir la entrada de este tipo de mercancías.

La resolución también establece un esquema de tres niveles de sanciones. Para el resto de las economías investigadas se fijó un arancel de 12.5 por ciento, mientras que determinados productos procedentes de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza enfrentarán tasas de 10 o 12.5 por ciento, descontando la tarifa de Nación Más Favorecida cuando corresponda.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló que la decisión responde a la conclusión emitida el pasado 2 de junio, en la que la USTR determinó que las políticas de las 60 economías investigadas obstaculizan o restringen el comercio estadounidense. Agregó que la administración de Donald Trump considera necesario reforzar las medidas contra el trabajo forzoso en las cadenas globales de suministro.

Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que la resolución no modifica el arancel efectivo que actualmente paga México, ya que más del 80 por ciento de las exportaciones nacionales permanece exento al cumplir con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El funcionario explicó que el gravamen de 10 por ciento para las exportaciones que no cumplen con el T-MEC se mantiene, aunque ahora cambia su fundamento legal al pasar de la Sección 122 a la Sección 301. Añadió que el Gobierno de México continúa las conversaciones con el representante comercial estadounidense para acercar posiciones en materia comercial.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que este jueves sostuvo una reunión con Jamieson Greer en Palacio Nacional, donde ambas partes avanzaron en la revisión del T-MEC y en otros acuerdos bilaterales.

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