México
Sin ejercer el 60% de profesionistas
Published
hace 14 añoson
Sólo 40 de cada 100 profesionistas en México tienen un empleo relacionado con su formación universitaria, de acuerdo con la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP y la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del tercer trimestre de 2012.
Además, investigaciones de Manpower indican que de diez vacantes, cuatro no son cubiertas porque a los aspirantes les falta experiencia o habilidades específicas, entre otras características que les permitirían sobresalir del resto.
El panorama laboral se complica si, además de la falta de personal calificado, se suma que al año egresan 450 mil jóvenes de las universidades del país.
La misma Encuesta Nacional de Ocupación indica que 56 por ciento de los profesionistas desempleados son menores de 30 años, cifra que ha sido la más alta en los últimos cuatro años.
En entrevista, funcionarios federales y especialistas en recursos humanos advirtieron que en los próximos diez años aumentarán las dificultades para que los profesionistas consigan un empleo relacionado con sus estudios universitarios, debido a que el bono demográfico hará más reñida la competencia.
Roberto López Esquinca, director general de Investigación y Estadísticas del Trabajo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), expuso que la presión demográfica es más intensa que en años pasados debido a que en México los profesionistas llegan a la edad de trabajar a una mayor velocidad que el proceso que genera empleos.
Para Jorge Rodríguez Castañeda, subsecretario de Empleo y Productividad Laboral de la STPS, los inconvenientes que enfrentan los profesionistas no se limitan a la carencia de trabajo, también les frena que no sepan un segundo idioma o no cuenten con un conocimiento específico que la empresa exige.
El coordinador general del Servicio Nacional de Empleo, Jorge Barragán Atilano, ejemplifica la problemática que enfrentan los nuevos profesionistas al exponer que hace una década los médicos, ingenieros o químicos no tenían la necesidad de saber procesos administrativos o diseñar estrategias comerciales.
Ahora ya son obsoletos si no tienen alguna de esas especialidades, señaló.
Empleo, una carrera de obstáculos
En México, sí existen oportunidades de trabajo para los profesionistas, Pero les falta valor agregado. las universidades se quedan rezagadas ante los avances tecnológicos y del mercado, advierten.
La desocupación y el subempleo que enfrentan los profesionistas en México no se debe sólo a la falta de vacantes, coinciden funcionarios federales y especialistas en recursos humanos.
Inexperiencia, carencia de habilidades específicas, no hablar inglés, tener problemas para trabajar en equipo, el aumento de competidores y las condiciones del mercado laboral son los principales obstáculos que deben salvar licenciados e ingenieros que buscan empleo.
El profesionista sí tiene oportunidades. Las bolsas de trabajo abren espacios para ellos, pero lo verdaderamente difícil es cubrir el perfil. Es ahí donde muchos se quedan a la mitad del camino y optan por empleos no calificados, porque les hace falta el plus. Tienen el título, pero nunca han trabajado; tienen experiencia, pero rebasan la edad; saben manejar una habilidad específica exigida por la empresa, pero su inglés se queda corto; cubren los requisitos, pero no están dispuestos a mudarse de ciudad; algunos lo intentan, pero no se adaptan más de una semana lejos de su familia.
Jorge Rodríguez Castañeda, subsecretario de Empleo y Productividad Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), subrayó que los inconvenientes que enfrentan los profesionistas no se limitan a carencia de empleos, también les perjudica que no sepan un segundo idioma o no cuenten con un conocimiento específico que la empresa exige.
En el país, por ejemplo, faltan enfermeras que hablen inglés o con especialización en geriatría; ingenieros para el sector automotriz que acepten ir al Bajío; licenciados en turismo que hablen chino mandarín, o ingenieros para el sector petrolero, donde hay un aumento de jubilaciones y se necesitan profesionistas que los sustituyan.
El automarketing
El funcionario explicó que los obstáculos varían en función de lo que busca el profesionista, en su audacia para “venderse” y en su habilidad para explorar todos los ámbitos en los que puede encontrar ofertas, pues la mayoría quiere ganar más, pero se encasilla en los mismos sitios de búsqueda.
“Hemos visto que no siempre saben buscar empleo. Les falta información para indagar o rastrear la vacante que los espera y eso pasa porque se limitan a ver ofertas que se anuncian en impresos sin explotar todas las opciones para detectar dónde pueden ofrecer sus servicios, sea en bolsas de trabajo de nosotros, de las mismas empresas o de compañías de recursos humanos”, detalló el subsecretario.
A la acotada búsqueda de empleo se debe sumar que en los últimos cinco años la competencia ha crecido por el aumento de egresados universitarios. Datos de la SEP indican que cada año 450 mil jóvenes terminan su carrera, incluidos licenciados, ingenieros y técnicos superiores. La mayoría quiere aplicar lo que aprendió en la escuela en un trabajo remunerado, pero colocarse no es sencillo.
La oferta de egresados y la demanda de trabajadores difícilmente se sincroniza, pues “hay obstáculos para que encuentren un empleo que corresponda a sus habilidades, destrezas y conocimientos, pero también hay candidatos que no cubren las necesidades de las empresas”, apuntó el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán Gutiérrez.
El director general de Investigación y Estadísticas del Trabajo de la STPS, Roberto López Esquinca, añade que la desocupación de profesionistas la marca la dinámica del mercado laboral; las empresas emplean al mismo tiempo a 450 mil egresados de las instituciones de educación superior del país y los menos preparados quedan en desventaja.
Aseveró que si quieren ganar más o quedarse con la vacante más atractiva, tienen que especializarse y aprender cierta habilidad específica antes de terminar la carrera, porque eso los va a distinguir de otros competidores, debido a que en la actualidad las exigencias del mercado laboral son muy rígidas y a veces hasta excluyentes.
Un ejemplo de lo anterior es una vacante, de las miles publicadas enwww.occ.com.mx, ofrecida por una empresa desconocida, que dice tener presencia en 135 países, que solicita un auditor operativo no mayor a 27 años, pero que ya maneje sistemas específicos como el SUA, ASPEL y actualizado en la legislación del IMSS. Pide, además, que demuestre experiencia mínima de un año como auditor y tenga disponibilidad de tiempo para viajar. El salario que ofrece va de los siete a los diez mil pesos mensuales “según experiencia”.
Rodríguez Castañeda enfatizó que ese tipo de especificidades frena la empleabilidad de los profesionistas, la cual se agudiza porque son inexpertos o les falta “un piquito” para cubrir el perfil solicitado y “entonces no es fácil colocarse en un empleo de su área, con buen sueldo y prestaciones”.
Se olvidan de la universidad
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del tercer trimestre de 2012, y de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP reportan sólo 40 de cada 100 profesionistas tengan un empleo ligado a su formación universitaria y que el resto desempeñe puestos que no requieren educación superior o esté desempleado.
La directora de Reclutamiento Estratégico de ManpowerGroup, Lorena Escobar, explicó que si seis de cada diez profesionistas no trabajan o tienen puestos en los que sólo necesitan el bachillerato se debe a los factores ya mencionados, que dificultan su contratación formal con un salario satisfactorio.
Estudios de Manpower señalan que de diez vacantes, cuatro no son cubiertas porque a los aspirantes les falta experiencia o habilidades específicas, no tienen disposición, se les dificulta trabajar en grupo, les cuesta la pronta respuesta, no se adaptan a otra ciudad, porque están muy arraigados en la que viven, o sus relaciones interpersonales afectan su colocación.
Junto a esos impedimentos, el coordinador general del Servicio Nacional de Empleo, Jorge Barragán Atilano, alertó que las necesidades del mercado laboral es más dinámica que la instrucción en las escuelas; los planes de estudio no cambian a la velocidad del mercado, sobre todo en tecnología.
Hace más de una década, un médico, ingeniero o químico no necesitaban saber procesos administrativos o diseñar estrategias comerciales. Hoy se requieren profesionistas que sepan tanto de ingeniería química como de ventas; un actuario, por ejemplo, tiene la ventaja de que puede hacer cosas administrativas, pero también sabe fórmulas o un ingeniero industrial tiene que elaborar procesos comerciales.
En respuesta, el subsecretario de Educación Superior subrayó que las instituciones actualizan los planes de estudio a las necesidades del mercado de trabajo; sin embargo, muchos profesionistas no cuentan con esa especialización y eso los pone en desventaja.
Competencia al alza
Entrevistados por Excélsior, Castañeda, Tuirán y Escobar coinciden en que sí hay oportunidades laborales para que un profesionista se emplee en lo que estudió, lo cierto es que el número de egresados y la diversidad de carreras acentúan la competencia.
Hoy existen más carreras que concursan para un mismo puesto. Un actuario, un economista, un administrador o un contador compiten por la misma vacante. “Eso complica su inserción en el mercado y para destacar deben tener un plus”, comentó la experta en reclutamiento de personal.
Quien no tenga valor agregado en sus habilidades y competencias será menos favorecido, especialmente si cursó una de las tres carreras con más egresados: administración, contabilidad y derecho.
La especialista de Manpower puntualizó que en la actualidad quienes estudiaron esas tres licenciaturas ya no compiten con cinco o diez profesionistas por una vacante, sino con cien de otras carreras. “Quien busca la mejor vacante pueden hacer un diferenciador con un valor agregado en una habilidad o conocimiento específico que piden las empresas”.
Al respecto, López Esquinca alertó que la presión demográfica actual es muy fuerte en comparación con el pasado. En México y América Latina los profesionistas llegan a la edad de trabajar en una tasa más rápida que el número de plazas de empleo que se generan para ellos.
Eso, añadió Tuirán Gutiérrez, disminuye las oportunidades; así a quien tenga menos experiencia y habilidades adicionales de lo aprendido en la universidad le será más difícil obtener un empleo ligado a su carrera.
Los servidores públicos y la especialista en recursos humanos advirtieron que la serie de obstáculos confrontados por los profesionistas para conseguir un empleo relacionado con su especialidad se acentuará en los próximos diez y 15 años, pues el bono demográfico hará más reñida la competencia.
Para atender esas trabas profesionales, el subsecretario de Empleo y Productividad dijo que urge una reforma laboral, que las universidades mejoren sus planes de estudio y las empresas apliquen nuevas formas de contratación.
Sin lugar para recién graduados
Del total de profesionistas desempleados, 56 de cada cien son menores de 30 años de edad, el porcentaje más alto en los últimos cuatro años, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del tercer trimestre de 2012.
Datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) indican que cada año 450 mil jóvenes concluyen sus estudios universitarios; y de ellos, quienes nunca han trabajado previamente en rubros de su carrera son los que más tardan en ser contratados.
“El mercado laboral les cobra la factura de su inexperiencia, comparado con los que ya la tienen”, aseveró el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán
Gutiérrez.
“Los recién egresados siempre concentran el problema del desempleo y el subempleo, con ingresos muy bajos y sin prestaciones”, precisó.
Así lo registra la tasa de desocupación de profesionistas por edad de la citada Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2012, en la que se muestra que 14 por ciento de los profesionistas menores de 25 años no tienen empleo; esa cifra baja a solamente 2.9% entre profesionistas mayores de 30 años, y es de ocho por ciento en jóvenes entre 26 y
29 años.
“Entre los recién egresados hay más inestabilidad laboral que entre los mayores de 30 años, ya que por su inexperiencia obtienen contratos menores a seis meses, con malas condiciones laborales y malos ingresos”, detalló el subsecretario de la SEP.
La precariedad laboral en los recién egresados de las universidades también la demuestra una encuesta de Manpower, empresa de recursos humanos, que señala que tres de cada diez profesionistas no obtienen un empleo por falta de experiencia.
La situación pone a los recién egresados en la disyuntiva de aceptar condiciones laborales menos favorables respecto de quienes ya tienen más de cinco años en el mercado laboral o buscar un mejor empleo.
Las cifras de la misma encuesta indican que 21.8% de los profesionistas con menos de 25 años no cuentan con prestaciones de ley, a diferencia de 8.3 por ciento de los de 30 años o más.
La falta de experiencia obliga a los recién egresados a subemplearse, y la situación se torna más difícil dependiendo de la escuela de la cual egresaron.
“El mercado se cobra qué tan prestigiosa es la escuela de donde viene y qué tan acreditada está la institución para la carrera que estudió.
“La historia de una universidad cuenta en la contratación”, aseveró el funcionario de la SEP, al agregar que también influye cómo se desempeña el nuevo profesionista, qué habilidades tiene y qué tan rápido aprende.
De ese modo, quienes terminan una carrera se enfrentan a una mayor precariedad laboral no sólo porque ganan menos, sino porque “el inicio es cada vez más difícil, pues compiten contra un número cada vez mayor de egresados y eso hace más escasas las oportunidades”, concluyó Tuirán.
Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), reportó 132 mil 534 casos de personas desaparecidas en México. Desde 2006 a la fecha, solo el 33%, es decir, 43 mil 128 registros tienen datos suficientes para la búsqueda.
Durante la conferencia matutina de este viernes 27 de marzo, la funcionaria detalló que de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) y la Base Nacional de Carpetas de Investigación, 46 mil 724 tienen datos insuficientes para emprender su búsqueda, mientras que 40 mil 308 personas reportan actividades y registros después de su fecha de desaparición.
«El 36% del total que no tienen datos completos, por ejemplo, no cuentan con nombre, sexo, fecha de nacimiento, contexto de la desaparición, fecha o lugar de los hechos, lo que imposibilita la búsqueda aun así y se mantienen en el registro», explicó.
Puntualizó que antes de la reforma en materia de personas desaparecidas en 2025, no se solicitaban datos mínimos cuando se subía un reporte de persona desaparecida en el Registro Nacional. La funcionaria mostró casos que no tienen dirección, teléfono de contacto ni lugar de desaparición, entre otros datos fundamentales para la búsqueda.
Mientras que 40 mil 308 registros que sí cuentan con datos suficientes para la búsqueda, sin embargo, después de una revisión en diversos registros administrativos, se han podido corroborar actividades posteriores a la fecha de su desaparición. Entre ellos, matrimonios, altas en el SAT y cambios de domicilio en el INE.
«Una persona fue registrada como desaparecida en el año 2010, aparece en el registro de vacunación con todos sus datos en el 2021. Otro ejemplo, una persona que fue registrada como desaparecida en 2012 se registró en el INE en el año 2023 e incluso coinciden sus huellas digitales», dijo.
«El tercer grupo de 43 mil 128 casos, el 33% del total, corresponde a registros con datos completos, pero que hasta el momento y después de una búsqueda exhaustiva en registros administrativos no se han encontrado aún coincidencias ni actividad posterior a la fecha del reporte de desaparición», mencionó.
Esta mañana, Figueroa Franco presentó un informe de la Estrategia de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas, que destaca que de 394 mil 645 registros del RNPDNO, 66% ya fueron localizadas, o sea 262 mil 111 personas, de las cuales, 240 mil 211 fueron encontradas con vida y 21 mil 900 sin vida.
Estrategia de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas
La titular del Secretariado Ejecutivo mencionó que en los casos de personas que muestran indicios de su localización, se requiere una prueba de vida o en su caso, de fallecimiento, por lo que el Gobierno Federal ha implementado una estrategia que contempla dos rutas.
«La primera, cuando se cuenta con datos de contacto, se realiza una llamada para verificar el estatus de la persona y posteriormente se agenda una visita domiciliaria a fin de recabar evidencia de prueba de vida la cual se integra al expediente para la actualización del caso», explicó Figueroa Franco.
Sin embargo, cuando no se dispone de datos de contacto, se solicita información a dependencias como el Instituto Nacional Electoral (INE) o compañías telefónicas y una vez obtenida, se aplica el mismo procedimiento de verificación.
Señaló que este esquema permite confirmar información, actualizar los registros de manera responsable para cambiar el estatus de la persona de desaparecida a localizada y brindar certeza a las familias. Afirmó que debido a esta estrategia, ya fueron ubicadas 5 mil 269 personas y se cambió su estatus de desaparecidas a localizadas en el Registro.
«Un ejemplo concreto es el caso de Enrique N, reportado como desaparecido en 2016. La plataforma de este cruce de registros detectó mil 500 coincidencias con registros administrativos, como el registro de un menor en el registro civil, un matrimonio un año después de la desaparición y diversos trámites laborales. Lo que mostró que esta persona realizaba actividades pese a que estaba reportada como desaparecida», dijo.
Sobre los casos que sí reportan datos completos para su búsqueda, la titular del SESNPS, explicó que el 71% (43 mil 128 registros), fueron integrados por fiscalías estatales al Registro Nacional y solo 3 mil 869 cuenta con una carpeta de investigación, mientras que 26 mil 611 son reportes únicamente.
«La diferencia entre un reporte y una carpeta es que los reportes formalmente no inician una investigación dentro de la fiscalía. En segundo lugar, tenemos los registrados por las comisiones locales de búsqueda que suman 10 mil 854 casos. Y por último, mil 794 que fueron reportados por la ciudadanía directamente en el portal de la Comisión Nacional de Búsqueda», refirió.
Para finalizar, Figueroa Franco mencionó que de 2006 a 2026, de 46 mil 742 personas el 36% del total no tienen datos suficientes para la búsqueda; 40 mil 308, el 31% del total tienen datos suficientes para la búsqueda y registraron actividades después de su fecha de desaparición. Y actualmente la autoridad está en proceso de confirmar y formalizar su localización de 43 128 registros, el 33% del total.
Afirmó que de cada 100 personas reportadas como desaparecidas en un mes, en promedio 66 son localizadas, de las cuales, 92 de cada 100 casos se localizan con vida y en 96 casos de cada 100 casos los reportes no están relacionados con la comisión de un delito.
Por último, destacó que desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, del 1 de octubre de 2024 a la fecha, se han localizado 31 mil 946 personas con reporte de desaparición.
Más visto
-
Policiacahace 2 díasIncendio en tienda del centro de Chihuahua provoca cierre vial y movilización
-
Revistahace 2 díasSergio Mayer no recuerda universidad donde cursó su maestría en entrevista
-
Juárezhace 2 díasCruz Pérez Cuéllar toma protesta a nuevo Consejo Directivo de Canaco Juárez
-
Capitalhace 2 díasGuardia Nacional inicia reclutamiento en calle Libertad con requisitos específicos

You must be logged in to post a comment Login