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Alcanza Chihuahua un millón 70 mil hectáreas de bosque certificadas

Con la certificación de 251 mil 867 hectáreas de bosque, ubicadas en el ejido El Largo y Anexos, Chihuahua es el primer lugar a nivel nacional en certificación de manejo forestal, con un millón 70 mil hectáreas.

El Largo y Anexos recibió el certificado de manejo forestal y cadena de custodia del Forest Steward Council (FSC), reconocimiento internacional que garantiza que la materia prima proviene de bosques manejados de forma sustentable y que permiten su desarrollo responsable.

Del total de hectáreas certificadas en el estado, 344 mil hectáreas se ubican en cinco predios que cuentan con la certificación internacional del FSC.

Otras 509 mil tienen la acreditación nacional bajo el esquema de las norma NMX-AA-143-SCFI-2008 y NMX-AA-143-SCFI-2015, que garantizan que se realice el manejo sustentable.

Por parte de la Auditoría Técnica Preventiva (ATP) que contempla la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable son 221 mil hectáreas certificadas.

En México, el FCS ha certificado un millón 20 mil 862 hectáreas, ubicadas en 77 ejidos y propiedades pequeñas en Durango, Quintana Roo, Oaxaca, Campeche, Puebla, Michoacán, Guanajuato, Chiapas, Hidalgo, Veracruz, Estado de México y Ciudad de México.

El Lago y Anexos cuenta con una superficie total de 263 mil 558 hectáreas y un padrón de mil 723 ejidatarios legalmente reconocidos.

Anualmente, en el ejido se realiza el aprovechamiento de 368 mil 581 metros cúbicos de madera que proviene principalmente de árboles de encino y pino.

Opinión

La clave. Por Raúl Saucedo

Manual para un Principiante

El panorama político global en los últimos años se ha marcado por el auge de la Posverdad, la Polarización y el Populismo, planteándonos serias interrogantes sobre el futuro de la justicia en México dentro del presente proceso electoral. En este contexto, un candidato al poder judicial que explote estas tendencias podría encontrar un camino, aunque peligroso, hacia el triunfo.

La Posverdad, esa distorsión deliberada de la realidad donde las emociones y creencias personales priman sobre los hechos objetivos, se ha convertido en una herramienta poderosa para movilizar a las masas. En un país donde la desconfianza en las instituciones es crónica, un candidato que domine el arte de la narrativa emocional y la simplificación de problemas complejos podría ganar terreno. La promesa de soluciones rápidas y la identificación de chivos expiatorios, aunque carentes de sustento, resuenan en un electorado frustrado y a la vez con expectativas de este proceso.

La Polarización, esa división social exacerbada que convierte las diferencias políticas en trincheras irreconciliables, también juega un papel crucial. Un candidato que se posicione como el defensor de un grupo específico frente a un enemigo común, real o imaginario, podría movilizar a sus seguidores con fervor. La narrativa del «nosotros contra ellos» alimenta el resentimiento y la desconfianza, creando un ambiente propicio para la manipulación de los electores.

El Populismo, esa apelación directa al «pueblo» contra las «élites», completa el tridente de estrategias riesgosas. Un candidato que se presente como el representante genuino de la voluntad popular, despreciando los contrapesos institucionales y las normas democráticas, podría ganar adeptos entre aquellos que se sienten marginados y olvidados. La promesa de un cambio radical, sin importar las consecuencias, seduce a quienes buscan respuestas simples a problemas complejos.

En el contexto de la elección de un juez, magistrado o ministro la situación puede llegar a ser  preocupante. Un candidato que prometa una justicia rápida y punitiva, sin importar los derechos y garantías, podría encontrar eco en un electorado sediento de venganza de justicia. La descalificación de los jueces y abogados como parte de una «élite corrupta» podría alimentar la desconfianza en el sistema judicial y allanar el camino para un candidatos que prometan una «justicia popular».

Diferentes elecciones en latitudes mundiales muy diferentes han demostrado que estas estrategias, aunque peligrosas para la democracia, pueden ser efectivas para el triunfo. La desinformación, las noticias falsas y las campañas de odio en redes sociales han demostrado su capacidad para influir en el electorado.

En México, la persistencia de la impunidad en el sistema judicial crea un terreno fértil para lo antes expuesto.

El triunfo de los candidatos que exploten la Posverdad, la Polarización y el Populismo representaría un grave retroceso para la justicia mexicana. La independencia judicial, la imparcialidad y el respeto a los derechos humanos se verían amenazados. La justicia se convertiría en un instrumento de venganza y manipulación política, socavando los cimientos de la democracia. Es crucial que los ciudadanos estén informados, sean críticos y defiendan la independencia judicial, para evitar que la justicia caiga en manos de quienes buscan manipularla.

La aportación de esta semana no es un manual para amigos y conocidos que ha inundado las redes sociales con sus fotografías y diseños, quizá solo son ideas trasnochadas por la última semana.

@Raul_Saucedo

rsaucedo@uach.mx

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