Los jueces encargados de los procesos por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa han desestimado pruebas que acreditaban delincuencia organizada y secuestro, y privilegian más el derecho de los victimarios que el de las víctimas.
Así lo afirmó Alejandro Encinas, subsecretario de Gobernación, quien indicó que por esta situación están libres 53 de los 142 civiles y policías municipales detenidos por la noche de Iguala.
Alertó que otros 50 sospechosos podrían quedar libres, pues la liberación, por tortura, de Gildardo López Astudillo, jefe de Guerreros Unidos, marcó un precedente judicial en el caso que sería aprovechado por otros presos.
Adelantó que interpondrán denuncias ante la FGR y la Judicatura para investigar a quienes integraron las averiguaciones en su momento, así como a los juzgadores que han exonerado a los sospechosos de desaparecer a los jóvenes hace cinco años.
Cuestionado sobre si estas indagatorias alcanzan al exprocurador Jesús Murillo Karam, Encinas afirmó que sí, pues se busca fincar responsabilidades a los funcionarios que alteraron el debido proceso en esta investigación.
Aclaró que el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, está preso por el homicidio de un síndico, no por la desaparición de los 43, por lo que no se prevé que salga libre.
Excarcelan a 37% de caso Iguala; han liberado a 53 de 142 implicados
Encinas advirtió que al menos otros 50 sospechosos podrían quedar en libertad en cuestión de meses.
Un tercio de los implicados en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa ha sido liberado debido a que los jueces han desestimado 63 de las 107 pruebas que acreditaban delincuencia organizada y secuestro en el caso.
Alejandro Encinas, subsecretario de Gobernación, acusó que los impartidores de justicia han privilegiado más el derecho de los victimarios que el de las víctimas, lo que ha provocado que estén libres 53 de los 142 civiles y policías municipales detenidos por la noche de Iguala, es decir, 37% del total.
Por esto, al menos otros 50 sospechosos podrían quedar en libertad en cuestión de meses, alertó el funcionario en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Explicó que el precedente judicial para esto lo marcó la resolución del juez federal Samuel Ventura Ramos, quien hace unos días argumentó tortura para exonerar por secuestro y delincuencia organizada a Gildardo López Astudillo, pese a que se acreditó que era el jefe de Guerreros Unidos en Iguala al momento de la desaparición de los 43 estudiantes.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.