Una especie extinta y previamente desconocida de félido fue identificada por biólogos de la Universidad Gonzaga y la Universidad de Ohio, ambas en EE.UU., según un estudio publicado este lunes en la revista Journal of Mammalian Evolution.
El animal, denominado ‘Machairodus lahayishupup’, fue descrito en base a la comparación de siete especímenes fósiles que vivieron en diferentes lugares de América del Norte hace entre 5,5 y 9 millones de años, con esqueletos de felinos extintos de otras regiones del mundo. Según las estimaciones, con un peso promedio de alrededor de 270 kilogramos, la especie descubierta fue uno de félidos de mayor tamaño de la historia de la Tierra.
Estos felinos podían cazar presas hasta diez veces más grandes que ellos, estiman los científicos. «Creemos que se trataba de animales que habitualmente mataban a animales del tamaño de un bisonte. Era, con mucho, el felino más grande vivo en aquel momento», cita un comunicado de la Universidad de Ohio a uno de los autores del estudio, John Orcutt.
Partes de la mandíbula de un ‘Machairodus lahayishupup’.Mary Thompson / Idaho Museum of Natural History / news.osu.edu
Aunque los fósiles estudiados no incluían los colmillos, los científicos están «bastante seguros de que es un felino de dientes de sable», del género Machairodus, indica Orcutt. Al mismo tiempo, señala que la relación entre las especies de este género todavía «es un poco confusa, particularmente en el principio de su evolución». El ‘M. lahayishupup’ podría aclarar esta cuestión, opina el investigador.
Otro problema científico planteado por el descubrimiento es el paralelismo en la evolución de los felinos del Mioceno, dice el coautor del artículo, Jonathan Calede.
«Se sabe que había felinos gigantes en Europa, Asia y África, y ahora también tenemos nuestro propio felino gigante con dientes de sable en América del Norte durante este período. Aquí hay un patrón muy interesante de una evolución independiente repetida en cada continente de este tamaño corporal gigante en lo que sigue siendo una forma de caza bastante hiperespecializada, o hubo un felino gigante ancestral con dientes de sable disperso por todos esos continentes», indica Calede.
Durante la tarde del domingo 1 de febrero comenzaron a circular en redes sociales diversos videos y publicaciones que afirmaban la muerte de la conductora Laura Bozzo a los 74 años, información que generó sorpresa y preocupación entre sus seguidores. Las versiones se difundieron principalmente a través de plataformas como TikTok y rápidamente se volvieron tendencia.
Entre los señalamientos que se replicaron en redes se mencionaba que la conductora peruana había sido encontrada sin vida en su domicilio luego de someterse a una cirugía estética. Otras publicaciones aseguraban que había sufrido un paro cardiaco y que, pese a la intervención de los servicios de emergencia, ya no había sido posible auxiliarla. Ninguna de estas versiones fue confirmada por fuentes oficiales.
Ante la viralización de los rumores, Laura Bozzo salió a desmentir la información mediante un video publicado en su cuenta oficial de Instagram. En la grabación, la presentadora se mostró activa y negó de manera directa que se encontrara muerta o hospitalizada, al tiempo que expresó su inconformidad por la difusión de información falsa sobre su estado de salud.
En el mismo mensaje, la conductora señaló que al revisar redes sociales encontró múltiples publicaciones que la daban por internada, grave o con complicaciones médicas, situación que, dijo, ha provocado preocupación entre personas cercanas y seguidores que creyeron las versiones difundidas.
Posteriormente, Bozzo compartió un fragmento de uno de los momentos más conocidos de su antiguo programa, en el que aparece en una camilla acompañada de paramédicos y luego se levanta, utilizando el video como una forma de responder a los rumores. Además, publicó mensajes dirigidos a sus seguidores en los que aseguró encontrarse bien de salud y lista para futuros proyectos.
Tras las aclaraciones, usuarios en redes sociales reaccionaron con alivio al conocer que la conductora se encuentra en buen estado, mientras que las publicaciones que anunciaban su supuesta muerte comenzaron a perder fuerza. La situación se dio por concluida luego de los mensajes emitidos directamente por Laura Bozzo.