El gobierno mexicano dijo el martes que está comprometido a recuperar «a corto plazo» la Categoría 1 de seguridad aérea, luego de que la Administración Federal de Aviación del Departamento de Transporte de Estados Unidos (FAA por su sigla en inglés) decidiera degradarla a Categoría 2.
«La AFAC (Agencia Federal de Aviación Civil) estima que la revisión puntual de las evidencias reportadas en la auditoría por parte de la FAA, permitirá un rápido retorno a la Categoría 1», informó la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) en un comunicado.
Sin embargo, la SCT argumentó que «de acuerdo con el formato de revisión dispuesto por la FAA, un número importante de las evidencias documentales fueron entregadas durante las últimas tres semanas, por lo que es posible que los auditores de ese organismo pudieran no haber valorado a profundidad y cabalidad dichos testimonios».
Insistió en que el gobierno federal está «plenamente comprometido» en cumplir con el sistema de vigilancia en materia de seguridad operacional, de acuerdo con las normas y estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
La dependencia explicó que desde octubre de 2020 las autoridades mexicanas buscaron a especialistas internacionales en materia de seguridad aérea para atender «cabalmente en tiempo y forma» los hallazgos identificados por la auditoría de la FAA.
«La AFAC reitera que está garantizada la seguridad y operación de los vuelos de aerolíneas nacionales hacia el vecino país» dijo la SCT y reiteró que se aprovechará la experiencia de la agencia estadounidense para resolver los problemas identificados.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes dijo que este fallo no supone la cancelación de vuelos de México hacia Estados Unidos ni limitará operaciones. «Únicamente de manera temporal no se podrá aperturar nuevas rutas o frecuencias ni buscar acuerdos de códigos compartidos con aerolíneas de ese país».
Explicó que las actividades y operaciones en el espacio aéreo mexicano no sufren afectación alguna, al igual que las rutas nacionales e internacionales.
Este martes se dio a conocer que Estados Unidos rebajó la calificación de seguridad aérea de México, una medida que impide a las aerolíneas mexicanas sumar nuevos vuelos a Estados Unidos y limita su capacidad para llevar a cabo acuerdos comerciales.
Al anunciar la decisión, la FAA dijo que estaba «plenamente comprometida en ayudar a la autoridad de aviación mexicana a mejorar su sistema de supervisión de seguridad a un nivel que cumpla» con las normas internacionales.
La FAA rebajó a México -el destino más común para los viajeros aéreos estadounidenses- de un nivel denominado Categoría 1, que significa el cumplimiento de las normas internacionales, a la Categoría 2, el nivel más bajo.
El gobierno mexicano respondió más tarde que está comprometido en recuperar «en el corto plazo» la máxima clasificación de aviación civil y en cumplir cabalmente con los sistemas internacionales de vigilancia.
Esa nota significa que México carece de «los requisitos necesarios para supervisar a las compañías aéreas del país de acuerdo con las normas mínimas internacionales de seguridad, o que la autoridad de aviación civil carece de una o más áreas como experiencia técnica, personal capacitado, mantenimiento de registros, procedimientos de inspección o resolución de problemas de seguridad», dijo la FAA.
Tras la noticia, las acciones de la principal línea aérea mexicana, Aeroméxico, llegaron a caer durante la jornada hasta un 10.12% en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Los de los grupos aeroportuarios OMA, GAP y ASUR cedieron hasta 3.40%, 4.01%, y 4.51%, respectivamente, para después recortar levemente las pérdidas al cierre.
Una rebaja similar de la FAA a México en 2010 por presuntas deficiencias en su autoridad de aviación civil duró unos cuatro meses. En la actualidad, la Administración Federal de Aviación del Departamento de Transporte de Estados Unidos sólo clasifica a unos pocos países en la Categoría 2, entre ellos Bangladesh, Pakistán, Tailandia y Malasia.
México ha sido uno de los principales lugares de vacaciones para los viajeros estadounidenses durante la pandemia de coronavirus y fue, por mucho, el destino aéreo más concurrido en abril, con casi 2.3 millones de pasajeros entre Estados Unidos y México, más del triple que la República Dominicana, el siguiente destino más popular, según datos del sector.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.