El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no representó un obstáculo para la realización de operativos contra la facción de Los Chapitos en la entidad.
Las declaraciones ocurrieron luego de las acusaciones emitidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exservidores públicos, señalados presuntamente de brindar protección a integrantes del Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos.
Durante una entrevista con Azucena Uresti, el funcionario federal afirmó que, de haber existido algún impedimento por parte del gobierno estatal, habría sido evidente durante las acciones de seguridad desplegadas en Sinaloa desde hace casi dos años.
Harfuch señaló que, desde el reforzamiento de seguridad implementado en diciembre de 2024, la facción de Los Chapitos ha sido la más afectada por detenciones, extradiciones y decomisos. Indicó que las autoridades han realizado cerca de 3 mil detenciones y asegurado alrededor de 5 mil 600 armas de fuego, entre otros resultados.
Al ser cuestionado sobre las acusaciones de Estados Unidos relacionadas con presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el secretario reiteró que no identificaron obstrucciones durante los operativos.
Respecto a las declaraciones de Rocha Moya, quien en distintas ocasiones evitó pronunciarse sobre temas de seguridad, Harfuch respondió que la Fiscalía General de la República ya abrió una investigación contra las diez personas señaladas por autoridades estadounidenses.
Una de las más recientes apariciones públicas del gobernador con licencia ocurrió durante un evento en Querétaro por el aniversario de la Constitución de 1917, donde evitó responder preguntas relacionadas con seguridad en Sinaloa y Jalisco.
El secretario de Seguridad también recordó que a principios de mayo negó tener indicios de presuntos nexos de Rocha Moya con el Cártel de Sinaloa, luego de la designación de Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.
Actualmente, Rubén Rocha Moya cuenta con un equipo de seguridad reforzado debido al contexto de violencia que persiste en Sinaloa, donde continúan registrándose ataques armados, homicidios, desapariciones y otros hechos delictivos.