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Subirá precio de la luz: CFE aumentará tarifas eléctricas domésticas a partir de agosto

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De acuerdo con datos emitidos por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), las tarifas eléctricas Domésticas de Alto Consumo (DAC) aumentaron hasta 20.9 por ciento en la Ciudad de México y Estado de México, respecto al mes de agosto de 2020 y expertos señalan que esta tendencia al alza continuará por el resto del 2021.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE), señala que la tarifa eléctrica Domestica de Alto Consumo (DAC), se aplica en los hogares cuyo consumo promedio es igual o superior a los 250 kilowatt-hora (KWh) mensuales durante un año y detalla que está compuesta por dos cargos, los cuales detallamos a continuación:

Uno de los cargos que componen la tarifa DAC es fijo y luego de presentar un alza anual del 6.9 por ciento se fijó para agosto de 2021 en 120.9 pesos. Mientras que el otro cargo, el cual representa un mayor cobro se calcula dependiendo la cantidad de energía consumida dentro de la categoría DAC, y para este mes el kW-h se estableció en 5.50 pesos, lo que significa que presentó un aumento anual del 21.0 por ciento, además, dicha cifra representa el máximo histórico desde el 2007, fecha en la que estos datos están disponibles.

De esta manera, entre más energía se consuma por la tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC), el importe del recibo de electricidad tendrá un aumento cada vez más cercano al 21.0 por ciento anual.

Según la fórmula de la Secretaría de Hacienda para calcular la tarifa DAC, el aumento en el cargo fijo es una consecuencia de inflación en el país, mientras que en el aumento en el cargo por energía consumida corresponde a una combinación del aumento en el precio de los combustibles y otros insumos que utiliza la Comisión Federal de Electricidad para realizar su operación.

Fuente: El Heraldo de México

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Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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