En medio de una de las peores olas de violencia que haya vivido la entidad, que este jueves cerró con 10 personas ahorcadas en un puente, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Zacatecas, Arturo López Bazán, ayer por la tarde fue removido del cargo que ocupó durante 14 meses; en su lugar fue designado Adolfo Marín, general brigadier en retiro del Estado Mayor.
Fuentes gubernamentales confirmaron que López Bazán era jefe de la Comisión Nacional Antisecuestro de la Guardia Nacional en agosto de 2020, cuando fue designado en el cargo, en sustitución de Ismael Camberos Hernández, quien fue comandante de la desparecida Policía Federal. En esa fecha, el entonces gobernador priísta Alejandro Tello pidió al gobierno federal hacerse cargo de las tareas de seguridad pública en Zacatecas porque los índices de violencia e inseguridad no descendían. Fue entonces que Alfonso Durazo, entonces titular de la SSP federal, recomendó a López Bazán para el cargo.
A pesar de que este funcionario no lograba contener los indicadores de violencia, el 12 de septiembre de este año, al rendir protesta como gobernador, el morenista David Monreal Ávila lo ratificó en su cargo.
Respecto de las críticas de sus colegas de Aguascalientes, Durango, Jalisco y San Luis Potosí por la ola de violencia en la entidad, el gobernador David Monreal Ávila, comentó: «Me parece que tienen una visión muy chiquita en materia de seguridad, pues Zacatecas ha sido por muchos años el cementerio de los estados vecinos, donde sí hay presencia directa de cárteles”.
En fechas recientes, en declaraciones a medios, los cuatro mandatarios cuestionaron la débil política de combate a los grupos del crimen organizado, e incluso llamaron a sus coterráneos a no visitar Zacatecas.
En Tijuana, desconocidos abandonaron en puentes peatonales restos humanos y cuatro mantas con amenazas a policías, según la Agencia Estatal de Investigaciones de Baja California. En el municipio gobernado por la morenista Monserrat Caballero, este año se han cometido mil 700 asesinatos y en los dos meses recientes células delictivas han dejado mensajes en el mobiliario urbano y abandonado restos humanos en la vía pública.
En Mexicali, el Congreso local aprobó la creación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Según la gobernadora morenista Marina del Pilar Ávila es una iniciativa avalada por el Consejo de Seguridad ante una situación de violencia.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.