Marcelo Ebrard, actual secretario de Relaciones Exteriores (SRE) del gobierno federal, es también uno de los más fuertes candidatos a la presidencia, como sucesor de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Y aunque tiene fuertes competidores a su lado, como la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, e incluso algunos que podrían incomodar su selección, como Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, el canciller se mostró seguro de su éxito.
A través de una entrevista con Azucena Uresti, periodista de Grupo Fórmula, Ebrard aseguró que se presentará en el proceso de elección del candidato de Morena, pero todo lo hará en tiempo y forma, por el momento, piensa más en su posición como canciller, así como en las tareas que aún tiene por hacer.
“Yo les dije a mis colegas, hace unos meses que nos reunimos: ‘no tengan duda de que yo voy a estar ahí, voy a participar’, pero vamos respetando los tiempos, no nos distraigamos ahorita porque falta muchísimo tiempo por un lado, tenemos encomiendas muy relevantes, y tres, pues ya vendrán las reglas. Morena dirá como será el procedimiento en tiempo y forma y ahí sí ya nos dedicamos a eso, de que vamos a estar, vamos a estar”, informó, de acuerdo con el diario Milenio.
El canciller mexicano también consideró que su participación será transparente, abierta y regida por un claro proyecto de país; sin embargo, se guardó para otra ocasión sus opiniones sobre la posible vía de elección de candidato.
“Voy a estar en la competencia, en el proceso conforme se vaya convocando, no haré otras cosa más que participar como siempre lo he hecho, abiertamente con toda transparencia y planteando lo que yo creo que debe ser el futuro del país. Todavía no sabemos qué método van a proponer, veremos cuando lo saquen, ya te daré una opinión más fundada y motivada, para no especular”, dijo a Uresti.
Por último, se mostró enteramente confiado de que ganará, sin importar cuál sea el método, aunque la propuesta de Mario Delgado, dirigente nacional del partido, es, por el momento, una encuesta de popularidad en la que participen todos.
Añadió que sus firmes intenciones van relacionadas estrechamente con el proyecto de país emprendido por la Cuarta Transformación de Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), por lo que no se ve con otro partido, ni con otra coalición.
“Es que ganamos en cualquiera, no tenemos esa preocupación. Yo me veo en la causa y en la congruencia con lo que estoy haciendo, no es defender cualquier cosa, estamos comprometidos en un proyecto, si no yo no estaría hoy en este gobierno, yo creo en lo que estamos haciendo”, concluyó, de acuerdo con Milenio.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.