Como “históricos y sin precedentes”, calificó la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), Ernestina Godoy, los acuerdos reparatorios que la empresa Carso Infraestructura y Construcción S.A. (CICSA), propiedad del magnate Carlos Slim, ya logró con 80 por ciento de las víctimas del colapso en la Línea 12 del Metro ocurrido hace nueve meses y llamó al 20 por ciento restante a firmar el documento.
Sin mencionar que la constructora del tramo metálico elevado que colapsó niega responsabilidad alguna en el hecho, la funcionaria reconoció su “voluntad expresa” de ofrecerse a atender los daños a las víctimas y a reparar la línea para que vuelva a operar este 2022.
El pasado lunes 31, en exclusiva, Proceso adelantó el contenido del Acuerdo Reparatorio que CICSA ofreció a las víctimas y que contempla la entrega de cheques del Banco Inbursa -de Grupo Carso- por 6 y 4.5 millones de pesos por reparación integral del daño, a cada una de las familias de las 26 personas fallecidas y a las decenas de víctimas con lesiones graves, a cambio de no demandar, por ninguna vía y en ningún momento, a la compañía propiedad del hombre más acaudalado de México.
En un mensaje a medios en el que no se permitieron preguntas de la prensa, Godoy Ramos destacó este miércoles que esos acuerdos reparatorios “son históricos y sin precedentes, dada la temporalidad, alcances y sensibilidad para las partes”.
Acompañada del titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de la CDMX, (CEAVI), Armando Ocampo, aseguró que “no existen antecedentes, tanto a nivel nacional e internacional que en un evento de esta magnitud haya habido la intención de las partes en tan poco tiempo para atender integralmente a las víctimas y a sus familiares para que puedan, dentro de lo posible y deseable, regresar a su vida cotidiana”.
La exlegisladora afirmó que lograr la firma de dichos acuerdos con el 80% de las víctimas y sus familias, representa “un avance sustantivo para las familias que ahora cuentan con herramientas y recursos para afrontar una situación dolorosamente inesperada”. Hace dos semanas, en su segundo informe de actividades, la titular de la FGJCDMX anunció que ya se había alcanzado dicho porcentaje de firmas.
Según dijo, dichos acuerdos se realizaron “con base en los lineamientos que rigen el procedimiento penal en México”, además de que son “planteamientos objetivos y apegados a la ley, así como al debido proceso, para lograr la protección de los derechos de las víctimas y ofendidos de manera integral”, luego de la tragedia.
Cabe recordar que, varias de las víctimas que no han firmado el acuerdo -el 20% restante- son las que están representadas, al menos, por dos despachos legales privados, cuyos abogados insisten en denunciar a la empresa constructora por las vías penal, civil y administrativa.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.