En vísperas de rendir su primer informe de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje contundente contra “los del dinero mal habido” durante la ceremonia por el 204 aniversario de la Armada de México, celebrada en Veracruz. Frente a mandos navales y autoridades civiles, la mandataria afirmó que “la corrupción es deslealtad” y que no debe tener cabida en las instituciones públicas, al tiempo que llamó a “enaltecer la honestidad como principio de vida”.
Su pronunciamiento ocurre en un contexto político marcado por múltiples escándalos de corrupción que involucran a figuras cercanas al actual gobierno y al anterior, encabezado por Andrés Manuel López Obrador. El más reciente de estos casos es el llamado “huachicol fiscal”, considerado uno de los mayores fraudes en la historia del país, mediante el cual se habrían introducido hidrocarburos al territorio nacional simulando ser aceites.
Las investigaciones de la Fiscalía General de la República, integradas en la carpeta FED/FEMDO/FEITA-TAMP/000464/2025, señalan a mandos de la Secretaría de Marina y a familiares del exsecretario Rafael Ojeda Durán. Hasta ahora, se han emitido más de cien órdenes de captura contra funcionarios y civiles presuntamente implicados.
A ello se suma el caso del exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, señalado por adquirir uniformes policiacos por 72 millones de pesos a una empresa vinculada a un allegado de Adán Augusto López Hernández, exsecretario de Gobernación y actual coordinador de Morena en el Senado. López Hernández, uno de los personajes más cercanos al expresidente López Obrador, tampoco ha podido justificar más de 79 millones de pesos que habría recibido por “servicios profesionales” entre 2023 y 2024.
El panorama se complica aún más con los señalamientos contra miembros de Morena por sus lujos y gastos personales. Andy López Beltrán, hijo del expresidente, fue criticado por vacacionar en hoteles de alta gama en Japón junto a Daniel Asaf, mientras el diputado Sergio Gutiérrez Luna exhibe públicamente su gusto por prendas y accesorios de diseñador, incluyendo botas italianas valuadas en más de 19 mil pesos y relojes de hasta 185 mil.
Estos episodios contrastan con el discurso de austeridad y “justa medianía” promovido por Sheinbaum y su partido. Pese a ello, la presidenta busca reafirmar su mensaje de integridad en medio de un escenario político y social tensionado por la violencia, las desapariciones y la crisis de confianza en las instituciones, factores que marcarán el tono de su primer informe ante la nación.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.