El Departamento de Guerra de Estados Unidos advirtió que, si los países de América Latina, incluido México, no logran debilitar a las organizaciones criminales catalogadas como narcoterroristas, el gobierno estadounidense actuará de manera “decisiva” contra estos grupos.
La advertencia forma parte de la Estrategia de Defensa Nacional 2026, documento publicado el pasado jueves, en el que se establecen las prioridades del Departamento de Guerra en materia de seguridad nacional, libertad y prosperidad para Estados Unidos.
En la introducción del documento, dentro del apartado Defensa de la Patria de los EE. UU., se señala que el Departamento de Guerra asumirá la responsabilidad de asegurar la frontera y los accesos marítimos del país, así como de proteger su espacio aéreo mediante el denominado Domo Dorado para América y un enfoque renovado contra amenazas aéreas no tripuladas.
El texto también establece que se mantendrá una disuasión nuclear robusta y modernizada para enfrentar amenazas estratégicas, además de fortalecer las defensas cibernéticas y continuar con la persecución y neutralización de terroristas islámicos con capacidad e intención de atacar territorio estadounidense.
De manera paralela, el documento subraya que Estados Unidos defenderá activamente sus intereses en todo el hemisferio occidental y garantizará su acceso militar y comercial a zonas estratégicas, en particular el Canal de Panamá, el Golfo de América y Groenlandia.
Asimismo, se indica que se proporcionarán al presidente Donald Trump opciones militares creíbles para ser utilizadas contra organizaciones narcoterroristas en cualquier lugar donde operen. En ese contexto, el Departamento de Guerra afirmó que mantiene un compromiso de buena fe con sus vecinos, desde Canadá hasta los países de América Central y del Sur, pero recalcó que estos deberán cumplir con su responsabilidad de proteger los intereses compartidos.
El documento advierte que, en caso de no hacerlo, Estados Unidos estará preparado para emprender acciones “enfocadas y decisivas” para promover sus propios intereses. Este planteamiento es descrito como el Corolario Trump de la Doctrina Monroe, el cual, según el texto, las fuerzas militares estadounidenses están listas para aplicar con rapidez, poder y precisión.
Más adelante, se señala que tanto Estados Unidos como sus aliados deben estar preparados ante la posibilidad de acciones coordinadas por parte de adversarios potenciales. En este punto, el documento afirma que algunos socios, entre ellos México, no invirtieron de manera suficiente en sus capacidades de defensa en décadas recientes.
Finalmente, se destaca que México y Canadá tienen roles relevantes en la defensa del hemisferio occidental, particularmente en la cooperación con el Departamento de Guerra y otras agencias estadounidenses para impedir el ingreso de extranjeros ilegales y narcoterroristas a las fronteras de Estados Unidos.