Los New England Patriots regresaron al Super Bowl luego de imponerse 10-7 a los Denver Broncos en la Final de la Conferencia Americana, disputada en el estadio Empower Field at Mile High. En un duelo marcado por el dominio defensivo, el clima adverso y los errores en equipos especiales, el conjunto de Nueva Inglaterra aseguró su boleto al Super Bowl LX siete años después de su última aparición.
Denver tomó la delantera en su primera serie ofensiva efectiva. Al minuto 10:19 del primer cuarto, Jarrett Stidham concretó un pase de anotación con Courtland Sutton, quien apareció completamente desmarcado tras una jugada de play action para el 7-0 inicial. Durante el resto del periodo, la defensiva local mantuvo bajo presión constante a Drake Maye, quien fue capturado en múltiples ocasiones y no logró establecer ritmo ofensivo.
El rumbo del partido cambió en el segundo cuarto tras una serie de errores de los Broncos. Un fumble de Stidham en su propio territorio, confirmado tras revisión arbitral, dejó el balón en la yarda 12 para los Patriots. Minutos después, Maye capitalizó la oportunidad con un acarreo de seis yardas para empatar el encuentro 7-7 al minuto 2:10 antes del descanso.
El cierre de la primera mitad estuvo condicionado por el viento y el frío. Will Lutz falló un intento de gol de campo de 57 yardas para Denver, mientras que Andrés Borregales erró uno de 62 yardas para Nueva Inglaterra, por lo que el empate se mantuvo al medio tiempo.
En el tercer cuarto, los Patriots tomaron la ventaja definitiva. Una ofensiva sostenida incluyó una escapada de 28 yardas de Maye y una jugada de engaño tipo flea flicker de 31 yardas. Sin embargo, la serie concluyó con un gol de campo de Borregales para el 10-7. Más adelante, el propio pateador volvió a fallar, evitando que la diferencia se ampliara.
El último periodo estuvo dominado por las defensivas y la nieve que comenzó a cubrir el emparrillado. Denver tuvo opciones para empatar, pero Lutz falló un intento de gol de campo de 46 yardas tras un despeje defectuoso de los Patriots que dejó el balón en la yarda 33. En total, ambos equipos combinaron cuatro goles de campo fallados, dos por cada lado.
La jugada clave llegó con 2:17 por disputarse en el cuarto periodo, cuando Christian González interceptó un pase corto de Stidham, sellando la victoria de Nueva Inglaterra. Con ello, los Patriots confirmaron su regreso al Super Bowl y se proclamaron campeones de la Conferencia Americana.
New England buscará su séptimo título de la NFL, tras los obtenidos en las temporadas 2001, 2003, 2004, 2014, 2016 y 2018, con lo que podría convertirse en el equipo más ganador de la liga, actualmente empatado con los Pittsburgh Steelers. Su rival en el Super Bowl LX, programado para el 8 de febrero, saldrá de la Final de la Conferencia Nacional entre Rams y Seahawks.