Sergio “Checo” Pérez dejó claro que su regreso a la Fórmula 1 no es simbólico ni nostálgico. El piloto mexicano afirmó que vuelve al máximo circuito con la firme intención de competir y ser una pieza clave en el crecimiento del nuevo proyecto de Cadillac, equipo con el que disputará la temporada 2026.
En declaraciones recientes, el tapatío fue contundente al señalar que disfrutar su regreso no significa tomárselo a la ligera. Aseguró que para él es fundamental sentir que el equipo progresa y que cada carrera representa una oportunidad real de mejorar. Esa motivación, dijo, es lo que lo mantiene enfocado y competitivo.
Tras un año sabático en 2025, Pérez explicó que su mentalidad sigue intacta. Reconoció que integrarse a una escudería nueva en la Fórmula 1 implica retos importantes, pero subrayó que su objetivo va más allá de simplemente estar en la parrilla. Su meta es aportar experiencia, disciplina y resultados que ayuden a consolidar a Cadillac en la categoría.
Con 36 años, Checo considera que atraviesa una etapa de madurez deportiva que le permite entender los procesos a largo plazo. Por ello, afirmó que su compromiso no se limita a los resultados inmediatos, sino al desarrollo constante del equipo. Destacó que se trata de un proyecto con visión de futuro y que su papel será contribuir de manera activa a su éxito.
El piloto mexicano llega a Cadillac con un contrato de dos años y con la responsabilidad de ser uno de los referentes del equipo. Su trayectoria en escuderías como Red Bull y Racing Point le ha dado la experiencia necesaria para enfrentar escenarios complejos y mantener el enfoque en medio de la presión.
Pérez reiteró que la motivación es el motor principal de esta nueva etapa en su carrera. Aseguró que mientras exista progreso y ambición dentro del equipo, su compromiso será total. Con esa mentalidad, Checo Pérez promete que su regreso a la Fórmula 1 será competitivo, exigente y lejos de cualquier conformismo.