Sergio «Checo» Pérez concluyó la pretemporada de Fórmula 1 con un décimo lugar en la sesión matutina del tercer día de pruebas en el Circuito Internacional de Sakhir, en Bahréin. El piloto tapatío registró un mejor tiempo de 1:40.842 tras completar 61 vueltas, a 7.153 segundos del tiempo de referencia marcado por Charles Leclerc con 1:33.689.
La diferencia en la tabla no fue el foco del equipo. Cadillac orientó su programa hacia la simulación de carrera, la acumulación de kilómetros y el análisis del comportamiento del monoplaza bajo distintas configuraciones. El trabajo giró en torno al balance mecánico, la respuesta aerodinámica y la correlación entre los datos de pista y el simulador, aspectos fundamentales para una escudería que debuta en la categoría.
En conferencia de prensa, Pérez señaló que la lectura interna apunta a un coche equilibrado, aunque con áreas claras de mejora. «Se trata de encontrar los puntos débiles. Por el momento, el equilibrio del coche se siente bien. Creo que tenemos un coche equilibrado», afirmó.
El mexicano reconoció que el déficit más evidente es de carga aerodinámica, y que la integración de departamentos dentro de la estructura estadounidense tomará tiempo. «Solo tenemos que salir ahí fuera y encontrar mucha carga. Al ser nuevos y poner todos los departamentos en marcha, va a llevar algo de tiempo», explicó.
A lo largo de las dos semanas de pruebas, Pérez destacó una progresión constante en el kilometraje y en la comprensión del auto. En su visión, el verdadero desafío de Cadillac en 2026 será superar en ritmo de desarrollo a los equipos más adelantados. «Se trata de sentar las bases en la primera mitad del año para poder desarrollar el coche lo más rápido posible. Con suerte, podremos alcanzarlos pronto», indicó.
La próxima aparición de Pérez en pista será en la Práctica Libre 1 del Gran Premio de Australia, el 7 de marzo en Melbourne, donde arrancará oficialmente la temporada 2026.