Audi dio un paso histórico hacia su debut en la Fórmula 1 al poner por primera vez en pista su monoplaza 2026 durante un shakedown en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en Montmeló. La prueba marcó el inicio real del proyecto de la marca alemana como escudería oficial en la máxima categoría del automovilismo.
Aunque no fue una prueba competitiva ni abierta al público, el monoplaza completó sus primeros kilómetros reales, permitiendo validar sistemas, ensamblaje e integración técnica. La jornada se realizó bajo un formato de filmación, con kilometraje limitado y neumáticos de demostración, de acuerdo con lo permitido por el reglamento de la Fórmula 1. El objetivo principal fue comprobar el funcionamiento de todos los sistemas en condiciones reales de pista, sin buscar tiempos ni rendimiento.
Los pilotos Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto se alternaron al volante, combinando experiencia y juventud para el desarrollo del proyecto, que busca consolidar al equipo no solo para 2026, sino también a mediano plazo. Durante la prueba, el monoplaza mostró una decoración provisional en tonos oscuros, enfocándose en la recolección de datos y la detección de posibles ajustes antes de las pruebas oficiales de pretemporada.
El shakedown se realizó poco después del primer encendido oficial del auto, un momento clave que permitió comprobar la correcta integración entre chasis y unidad de potencia, especialmente considerando que la normativa 2026 introduce motores más electrificados y combustibles sostenibles, áreas en las que Audi busca destacar.
La estructura del proyecto se centra en Hinwil como base principal de desarrollo y operación del equipo, complementada con otras sedes técnicas que refuerzan ingeniería, aerodinámica y motor. Los próximos hitos incluyen la presentación oficial del monoplaza R26 con su decoración definitiva y las primeras pruebas de pretemporada en Barcelona y Bahréin, antes del inicio del campeonato en Australia.
Con esta prueba, Audi confirma que su proyecto 2026 dejó de ser solo un plan: cada kilómetro recorrido acerca a la marca alemana a su estreno oficial en la Fórmula 1, marcando una de las etapas más ambiciosas en su historia deportiva.